26 septiembre, 2021

EL KIKIRIKÍ… LAS PRISAS DE FANDIÑO.

Dos apuestas, dos, en apenas un mes. Ivan Fandiño, torero de Orduña lanzado a las Ferias por obra y gracia de Madrid acaba de encerrarse en solitario en dos plazas de primera, Bilbao y Valencia. La gesta, valiente y decidida, ha tenido división de opiniones entre la afición. Una afición que se quedó en casa, inclemencias meteorológicas al margen, y no arropó al vizcaíno en sendas actuaciones. A cuarto de plaza por paseíllo con demasiado cemento a vistas de todo el mundo, empresarios taurinos incluidos. Un cemento que, sin embargo, no ha causado demasiada sorpresa y que debió ser advertido de antemano tanto por él como por sus mentores puesto que se trata de, por ahora, alguien poco conocido entre el público más generalista, sin demasiado tirón taquille

Dos apuestas, dos, en apenas un mes. Ivan Fandiño, torero de Orduña lanzado a las Ferias por obra y gracia de Madrid acaba de encerrarse en solitario en dos plazas de primera, Bilbao y Valencia. La gesta, valiente y decidida, ha tenido división de opiniones entre la afición. Una afición que se quedó en casa, inclemencias meteorológicas al margen, y no arropó al vizcaíno en sendas actuaciones. A cuarto de plaza por paseíllo con demasiado cemento a vistas de todo el mundo, empresarios taurinos incluidos. Un cemento que, sin embargo, no ha causado demasiada sorpresa y que debió ser advertido de antemano tanto por él como por sus mentores puesto que se trata de, por ahora, alguien poco conocido entre el público más generalista, sin demasiado tirón taquillero y al que le falta cuajo y repertorio a fecha de hoy.

Siempre he pensado que esto de las corridas en solitario se daba como algo excepcional, de primeros espadas que querían refrendar su estatus en fechas señaladas. Y sobre todo estar variados y muy preparados mentalmente para no aburrir al respetable.

Por lo que parece, éste no ha sido el caso.

Dicho esto, también creo que tiene agallas, ambición y merito, mucho merito. Y lo tiene porqué se lo ganó todo en la arena, con apoderado independiente y con el único apoyo de su capote y muleta. Por eso no acabo de entender la necesidad de jugársela de este modo. Llevaba, y creo que va a seguir llevando, una campaña soñada para un modesto, formando pareja en muchos carteles con David Mora y el atractivo de hacerlos rivalizar en plazas importantes donde sale el toro de verdad.

Pero le pudieron las ganas de ponerse por delante a las primeras de cambio y finalmente ha tenido que frenar. Sus tardes, a pesar de las orejas, no fueron lo que pretendían y queda la impresión de que tendrá que esperar bastante para dar el salto a la Primera División. En cualquier caso, se agradece el detalle.

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