20 septiembre, 2021

EL RELICARIO DE PUEBLA EN PELIGRO… CHUFLAS QUE SE METEN A EMPRESARIOS… PRIMERA PARTE.

Hace 38 años se demolió el Toreo de Puebla. 38 años de vida tuvo 1936-1974.

En el tiempo que no hubo plaza en Puebla los hermanos Huerta Ortega: José María Arturo y Juan no dijeron esta boca es mía. No dijeron nada entonces.

La fiesta quedó a cargo de las plazas portátiles de Raúl Coca (Qepd), ese sí hizo por la fiesta en Puebla. Y en la feria de mayo la afición poblana sufría la presencia de empresarios golondrinos de aquí y de allá.

14 años después, el 19 de noviembre de 1988 José Ángel López Lima construyó en Puebla la plaza de toros El Relicario.

Hace 38 años se demolió el Toreo de Puebla. 38 años de vida tuvo 1936-1974.

En el tiempo que no hubo plaza en Puebla los hermanos Huerta Ortega: José María Arturo y Juan no dijeron esta boca es mía. No dijeron nada entonces.

La fiesta quedó a cargo de las plazas portátiles de Raúl Coca (Qepd), ese sí hizo por la fiesta en Puebla. Y en la feria de mayo la afición poblana sufría la presencia de empresarios golondrinos de aquí y de allá.

14 años después, el 19 de noviembre de 1988 José Ángel López Lima construyó en Puebla la plaza de toros El Relicario.

El costo del inmueble salió de la bolsa de José Ángel y también lo que significó el toldo que después él instaló. Igual que el mantenimiento y la operación del coso, toda la inversión y el gasto fue a sus costillas. Los gobiernos estatal y local no pusieron nunca un peso para apoyar a la fiesta.

La plaza está erigida en terreno propiedad del estado de Puebla. Ese fue el error.

Los Hermanos Huerta Ortega, herederos de, ese sí un señor, el ganadero de bravo Reyes Huerta Velázquez nada, esos no construyeron nada. Juan se la pasó comprando frecuentemente espacios en El Sol de Puebla, para públicamente descalificar y denigrar todo lo que se hacía en El Relicario de Puebla, pero por la fiesta nada.

No le faltaron penurias a López Lima, la mayor parte de ellas provenientes de las autoridades, que no obstante que la plaza funcionando constantemente se convirtió en importante foco de desarrollo taurino y generadora de significativa derrama económica y empleo, los dos niveles locales de gobierno: estado y municipio le hicieron la vida de cuadritos al no respetar lo acordado con el empresario cuando construyó la plaza; en vez de apoyar la actividad económica y cultural que es la fiesta Brava como correspondería. Y aguantó candela.

Mientras este sí empresario taurino operó su plaza 1998 – 2005, (con dos interrupciones de alguno que otro atravesado, las 2 veces la recuperó) El Relicario alcanzó prestigio nacional e internacional reconocimiento.

En El Relicario en manos de su creador se otorgaron 16 alternativas, 4 de poblanos, destacan las de Rafael Ortega y El Zapata, partieron plaza todos, las figuras y figurones, humildes y principiantes, las mejores ganaderías lidiaron sus encierros, Begoña, Piedras Negras y al propio Reyes Huerta se le dio siempre un lugar preferente por ser poblana.

Entró a la cabeza del gobierno estatal Mario Marín en 2005 y de manera ladina arrebató la plaza de las manos de su padre legítimo para entregarla sin mérito ninguno a José María Arturo Huerta y sin mediar licitación ni concurso, por lo tanto ilegalmente.

Durante la gestión de éste la plaza decayó lamentablemente, se convirtió en salón de fiestas y cantina para su diversión particular con sus cuates. En esos 6 nefastos años para la fiesta en Puebla el espectáculo llegó a niveles muy bajos de calidad y el inmueble se deterioró a simple vista.

… por esta vez remato En Los Medios.

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