19 junio, 2021

RESUMEN DE LA FERIA DEL CAFÉ-2014 DE MANIZALES, COLOMBIA.

EXITOSO EVENTO CON 23 TROFEOS CONCEDIDOS, DOS TOROS INDULTADOS Y MUCHO PÚBLICO EN LOS TENDIDOS.

NOTA: Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2013-14 resumo lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.

EXITOSO EVENTO CON 23 TROFEOS CONCEDIDOS, DOS TOROS INDULTADOS Y MUCHO PÚBLICO EN LOS TENDIDOS.

NOTA: Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2013-14 resumo lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre la feria y el abono. Luego, añado la lista de los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseñas, basadas en los datos que aparecen en la prensa cibernética, y adjunto unas breves conclusiones cuantitativas.
Continúo haciendo unos comentarios con énfasis en los diestros que han sobresalido en sus actuaciones en los festejos de esas ferias, y sobre el ganado lidiado. Y si se conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, concluyo el resumen anotando los nombres de los ganadores de esos trofeos.
En estos resúmenes, excepto cuando los festejos han sido televisados, en lo posible modero mis opiniones por no haber sido testigo de los acontecimientos.

Sobre la Feria del Café de Manizales, y el abono para el 2014
La Feria del Café de Manizales con las ferias de Cali, Medellín y Bogotá, esta última cuando se da, forman el cuarteto de las ferias de más prestigio y solera de la temporada invernal colombiana. La Feria del Café es una de las ferias taurinas más antiguas de Colombia, pues este año ha sido la 59ª versión del evento. Durante una semana esta feria ofrece un buen programa de festejos, generalmente, con carteles bien rematados, incluyendo cada año la participación de varias figuras de toreo. La ciudad cuenta con una monumental plaza de toros con un aforo de algo más de 16.000 espectadores, que ya cumplió 61 años de existencia.

La 59ª versión de la feria se realizó desde el 5 al 11 de enero, y se compuso de cinco corridas de toros, dos de ellas mixtas, una novillada y un festival, en total siete festejos. Se inició el lunes con la novillada, y se cerró el sábado 11 con el plato fuerte del ciclo, con la corrida del mano a mano entre Morante de la Puebla y el Juli.

El programa estaba integrado por un elenco internacional de toreros, ya que los 15 puestos en las 5 corridas de toros estuvieron cubiertos por 13 matadores de toros, 5 de ellos españoles, 1 francés y 7 colombianos, más 1 rejoneador español y otro colombiano. Ningún diestro hizo doblete en los festejos mayores, aunque algunos repitieron en el festival. Entre los nombres en los carteles destacan los de los españoles Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares e Iván Fandiño, y el del rejoneador Hermoso de Mendoza, más el del francés Sebastián Castella. Se notó la ausencia de Luis Bolívar, el mejor diestro colombiano.

En este resumen, después de esta introducción, primeramente incluiré los carteles de los siete festejos con los resultados en forma de reseñas, seguidos por algunos datos cuantitativos. Continuaré haciendo un breve resumen de cada festejo, con énfasis en los toreros que hayan triunfado, y concluiré anotando los nombres de los ganadores de los trofeos concedidos por las instituciones locales que premian a los protagonistas de lo mejor efectuado en la feria.

Carteles con reseñas y datos cuantitativos
Los carteles son los siguientes:

Manizales (Colombia). Primer festejo de feria. Domingo, 5 de enero. Novillos de Achury Viejo (bien presentados, encastados con temperamento; el primero premiado con la vuelta al ruedo, y el segundo presentó dificultades) para Camilo Pinilla (oreja; silencio), Juan Manuel Noreña (silencio tras dos avisos; pitos tras tres avisos) y Manrique Rivera (silencio, fue herido; silencio). Entrada: 3/4. Incidencias: Manrique Rivera se cortó la mano con la espada y tuvo que retirarse a la enfermería, teniendo Pinilla que rematar al novillo, volvió para lidiar al sexto.

Manizales (Colombia). Segundo festejo de feria. Lunes, 6 de enero, Ocho toros de Santa Bárbara (bravos y nobles) para los diestros Ricardo Rivera (ovación; silencio tras aviso), José Arcila (oreja; silencio) y Luis Miguel Castrillón (silencio; pitos tras dos avisos) y para el rejoneador José Miguel González (ovación; silencio). Entrada: 3/4. Incidencias: llovió durante las cuatro horas que duró el festejo.

Manizales (Colombia).Tercer festejo de feria. Martes, 7 de enero. Toros de Mondoñedo (complicados y con dificultades para la lidia, la excepción fue el bravo tercero que fue premiado con vuelta al ruedo; el quinto se inutilizó y se lidió un difícil sobrero de la misma ganadería) para Paco Perlaza (palmas tras aviso; silencio), Andrés de los Ríos (silencio; silencio) y Juan del Álamo (dos orejas; oreja; salida a hombros). Entrada: 3/4.

Manizales (Colombia). Cuarto festejo de feria. Miércoles, 8 de enero. Dos toros de Ernesto Gutiérrez (el bravo tercero fue indultado) para el rejoneador Hermoso de Mendoza (dos orejas simbólicas; silencio) y cuatro toros de Vistahermosa (mal presentados y descastados y con poca fuerza) para Manuel Libardo (saludo; oreja con petición de otra) e Iván Fandiño (saludos en ambos). Entrada: ¾

Manizales (Colombia). Quinto festejo de feria. Jueves, 9 de enero. Toros de Las Ventas del Espíritu Santo (justos de fuerza y complicados, excepto el cuarto y el quinto que fueron manejables) para Sebastián Vargas (aplausos; oreja), Sebastián Castella (oreja; silencio tras dos avisos) y José Maria Manzanares (ovación tras dos avisos; silencio). Entrada: lleno.

Manizales (Colombia). Sexto festejo de feria. Viernes, 10 de enero. Festival nocturno. Novillos de Ernesto Gutiérrez (encastados, el séptimo indultado, y el octavo premiado con vuelta al ruedo) para Pepe Manrique (oreja), Morante de la Puebla (saludos), El Juli (oreja), Sebastián Castella (dos orejas; salida a hombros), José María Manzanares (oreja), Santiago Naranjo (dos orejas simbólicas; salida a hombros) y Hermoso de Mendoza (dos orejas; salida a hombros) Entrada: lleno.

Manizales (Colombia). Séptimo y último festejo de feria. Sábado, 11 de enero. Toros de Ernesto Gutiérrez (pobres de presentación y escasos de fuerza, descastados aunque manejables, el mejor el noble segundo) para Morante de la Puebla (pitos tras aviso; pitos; oreja) y El Juli (dos orejas; oreja tras petición de otra; ovación tras petición de oreja.; salida a hombros). Entrada: lleno.

Según los datos en las reseñas, en los festejos mayores los matadores de toros cortaron 13 orejas, que se las distribuyeron de esta manera: El Juli y Juan del Álamo, tres; Hermoso Mendoza, dos simbólicas; y Morante de la Puebla, Sebastián Castella, José Arcila, Manuel Libardo y Sebastián Vargas, un trofeo. En el festival se concedieron nueve apéndices, dos a Hermoso de Mendoza, Castella y Santiago Naranjo, en su caso fueron simbólicos por indultar el novillo; y a Manrique, El Juli y Manzanares les dieron una oreja. En la novillada solamente Camilo Pinilla se fue de la feria con un trofeo en su haber. En total en los siete festejos se concedieron 23 trofeos. En los festejos mayores salieron a hombros El Juli, Juan del Álamo y Hermoso de Mendoza. También el rejoneador y el diestro Santiago Naranjo lo hicieron en el festival.

Con respecto a la asistencia a la plaza, por las reseñas se deduce que la plaza se llenó en las corridas de los días 9 y 11 más en el festival, y que se cubrió en tres cuartas partes del aforo en los cuatro festejos restantes. En conjunto una entrada muy superior a la que hubo en la edición de la feria del año anterior.

Con referencia al ganado bravo, se indultaron dos reses de Ernesto Gutiérrez, un toro por el rejoneador Hermoso de Mendoza, y un novillo lidiado por el diestro colombiano Santiago Naranjo en el festival, y se les dio una vuelta al ruedo en el arrastre a un novillos de Achury Viejo y a un toro de Mondoñedo.

Los cinco festejos mayores

Primera corrida
El lunes la primera corrida de toros comenzó con agua y terminó con agua, lo que se traduce en que llovió continuamente durante las casi cuatro horas que duró el festejo. La lluvia dificultó la labor de Ricardo Rivera, José. Arcilla y Luis Miguel Castillón, tres jóvenes diestros colombianos y la del rejoneador José Miguel González, también de la misma nacionalidad. Los cuatro lidiaron ocho toros de Santa Bárbara que embistieron con bravura y nobleza y, que bajo las malas circunstancias climáticas, el cuarteto de jóvenes toreros no los pudieron aprovechar.

José Arcilla fue el único espada en salir del ruedo con un trofeo en su haber. Le cortó la oreja a su primero, al que de salida le ejecutó unas artísticas verónicas. Luego, con la muleta toreó gustándose al instrumentar unas series de derechazos y naturales, que las complementó haciendo un toreo más liviano para ganarse la galería. En su segundo estropeó la faena matando mal. Hizo lo más lucido que aconteció en el festejo, pues ni sus compatriotas los diestros Rivera y Castrillón, ni el rejoneador González relucieron en sus haceres, solo tuvieron buenos momentos aislados. Además estuvieron desacertados con los aceros.

Tal vez los actuantes hubieran aprovechado mejor las condiciones del buen encierro de Santa Bárbara, sin haber tenido que torear en un ruedo encharcado y en una tarde fría, en la que era difícil calentar al paisanaje que llenaba tres cuartos del aforo, al que hay que alabar al público por permanecer en sus asientos hasta concluir el largo festejo.

Segunda corrida
En la segunda corrida de toros hubo un claro triunfador, el diestro salmantino Juan del Álamo, quien en su debut en Manizales mostró durante toda la tarde con su buen toreo que el haber sido el torero revelación de la pasada temporada española no había sido una casualidad. Juan desorejó a su primero, el único bravo y noble ejemplar del complicado encierro de Mondoñedo y, jugándose el pellejo, le cortó una oreja al descastado y complicado sexto. Abrió la Puerta Grande. Por el contrario, sus compañeros los toreros colombianos Paco Perlaza y Andrés de los Ríos, se enfrentaron a los cuatro descastados restantes astados y, a pesar de buscar con ahínco el triunfo, se fueron de vacío. Perlaza fue ovacionado en su primero y silenciado en su segundo y en ambos oyó un aviso, y de los Ríos fue ovacionado en su primero tras oír dos avisos, y silenciado en el otro.

Así describe Jorge Arturo Díaz Reyes en Burladero.com las faenas del diestro salmantino:

Saludó por verónicas, quitó por chicuelinas, brindó a César Rincón y se fajó en tandas derechas rimadas, emotivas, enfibradas, subrayadas por la codiciosa repetición del Mondoñedo. Cambió a la de cobrar, sin aflojar el tono, para series de cuatro y cinco con sus broches, todo en los medios, todo coreado, todo resoplado por la banda. La plaza a tres cuartos eran una rumba… hasta las cuatro manoletinas apretadas, el estocadón también en los medios, levemente pasado por la entrega, que rodó y reclamó las dos orejas unánimes. Con el triunfo asegurado, no se ahorró con el último negado total en los dos primeros tercios. Lo persiguió una y otra vez, ofreciéndosele, para obligarlo a pelear y seguir su muleta en series que parecían imposibles, y la gente de pié que ¡Torero! ¡Torero! Le mató de una, tris desprendida, le pidieron las dos y le dieron la mitad.

Tercera corrida
Así como en la segunda corrida de toros hubo un claro triunfador, en la tercera el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza hizo historia al indultar un gran toro de Ernesto Gutiérrez, después de plasmarle una excepcional labor, la que Jorge Arturo Díaz Reyes la resumió así en Burladero.com

Primero con Churumay, y luego sobre Chenel, Pirata y Viriato, levitó. Los rejones y las banderillas, parecieron nada más que pretextos, para las composiciones estética. He visto a Hermoso grandioso muchas veces, en muchas partes, pero jamás como aquí hoy. Quizá porque jamás lo vi con un toro que peleara como este, fue tanto y tan largo su derroche que al final mostró fatiga y la gente, fuera de sí no quiso que muriera, y el presidente tampoco, y él volvió solo, maltrecho pero digno al toril. No sé cual fue más afortunado, si Villancico por toparse con Pablo o al contrario, lo que sí sé es que la obra que construyeron juntos no se olvidará en esta plaza.

Pero todo no fue perfecto para Pablo Hermoso, ya que después con el manso sexto del mismo hierro no pudo ni mucho menos repetir la odisea que arriba Jorge Arturo Díaz Reyes describía, y al rematar al complicado animal fallando con los rejones de muerte, el caballero oyó un respetuoso silencio.

Completaban el cartel el maduro diestro colombiano Manuel Libardo y el español Iván Fandiño que les hicieron frente a cuatro descastados y faltos de fuerza astados de Vistahermosa, que ayudaron poco para el lucimiento. No obstante, Libardo le completó una aseada y vistosa faena a su segundo, y al rematarlo con una soberbia estocada, saliendo cogido sin consecuencia, se mereció una oreja. A Fandiño, que hacia su presentación en Manizales, le tocó un lote imposible para el triunfo. Parecía que su labor en su primero iba a remontar vuelo, al iniciarla con unos pases cambiados en el centro del ruedo, pero al toro rajarse, eso no sucedió. Con su parado y soso segundo el redondear faena fue una quimera. No obstante, el público apreció los esfuerzos del torero y lo hizo saludar en el tercio al deshacerse de sus poco cooperadores oponentes.

Cuarta corrida
El miércoles 8 en la cuarta corrida de toros el colombiano Sebastián Vargas, el francés Sebastián Castella y el español José María Manzanares se enfrentaron con seis astados de la ganadería de Las Ventas del Espíritu Santo que, en conjunto, no dieron el buen juego esperado de este prestigioso hierro pues, aunque tuvieron nobleza, eran descastados y estuvieron faltos de fuerza. Los más potables fueron el segundo y el cuarto, y fueron con estos dos bureles con los que el diestro francés y el colombiano salvaron la tarde.

Castella abrió el marcador al cortarle una oreja al manejable y justo de fuerza segundo toro. Lo lanceó con temple, lo cuidó en el caballo y con la muleta, con mucha templanza para que el animal durara, le ejecutó una faena con gusto y, al matar de una estocada, le concedieron una oreja. Con el quinto, un astado muy distraído y que no quería pelea, Castella, toreando bajo el chaparrón que caía, no pudo redondear faena. Tuvo que conformarse con robarle pases sueltos. Falló con los aceros, siendo silenciado tras oír dos avisos.
La entrega fue la fundación de la buena actuación del otro Sebastián.
Recibió a su segundo de rodillas con una larga cambiada, banderilleó con variedad a ambos toros. Con la muleta hizo faenas voluntariosas y variadas, la mejor fue la que le ejecutó al cuarto toro. Con la espada fue efectivo, y al deshacerse del primer toro fue fuertemente aplaudido, y se le premió con un apéndice al doblar el cuarto.

Manzanares, en su debut en la plaza de Manizales, se fue de vació, aunque bien pudiera haber empatado con sus compañeros, ya que al tercer toro le bordó una elegante, templada, fina y artística faena, la que emborronó al ejecutar la suerte suprema. Sonaron dos avisos, no obstante fue aplaudido. Con el difícil toro que cerró plaza, que fue lidiado bajo una intensa lluvia, el alicantino no tuvo opciones para el lucimiento. Fue silenciado.

Quinta y última corrida
El final de la edición 2014 de la Feria del Café no pudiera haber tenido un más interesante broche de oro que el que los diestros Morante de la Puebla y El Juli compitieran en un mano a mano lidiando toros de Ernesto Gutiérrez. El público así lo entendió llenando la plaza a rebozar.

La aptitud de Morante y El Juli con respecto a enfrentarse en un mano a mano son dispares, ya que el sevillano, que es un consumado artista, no es dado a las peleas competitivas, ya que sabe que con dejar muestras de su inigualable arte satisface a la afición; mientras que el clásico torero madrileño es un gallo de pelea que defiende su posición de líder del toreo como si aun fuera un hambriento novillero. Y estas diferentes aptitudes se reflejaron en los escuetos resultados que se muestran las reseñas de la prensa: Morante, pitos tras aviso, pitos y oreja; y El Juli, dos orejas, oreja tras petición de otra, y salida a hombros.

Los toros de Ernesto Gutiérrez estaban muy justos de presencia y fuerzas, como dicen en México a modo para esta clase de festejo. En cambio de comportamiento blandearon, y fueron tardos, con la excepción del noble y manejable segundo astado.

A Morante le tocó el peor lote, y no se esforzó para sacarles partido ni al primero y ni al tercero. Lo mejor que hizo en eso dos toros fue brillar en el toreo capotero. Por el contrario, al quinto, otro toro sin clase, que terminó buscando las tablas, con el capote le bordó a cámara lenta unas verónicas por delantales, y con la muleta el sevillano se entregó de verdad para componerle una faena con algunos tramos exquisitos, aunque sin poder redondearla por el astado refugiarse en tablas. Después de matar con facilidad, paseó por el ruedo el único trofeo que se mereció esa tarde.

La actuación más completa de El Juli tomó lugar en la lidia del segundo toro, el más toreable del encierro. Esta labor María Herrera la describe de esta manera en Suertematador.com:

Pero era la tarde de El Juli, de ese portento de la tauromaquia que cada día perfecciona más la técnica y puede contra viento y marea, con el toro bueno, con el regular y con el malo. La decisión de El Juli la dejó plasmada desde el primer lance. Por verónicas se llevó a los medios al bravo, repetidor y humillador, que haciendo alusión a su nombre fue Aplicado. Tras la pica el madrileño se echó el capote a la espalda, dejando un vistoso quite. Pronto empezó a acusar la falta de fuerza el toro y El Juli tuvo que ayudarle mucho. Y así mimándolo y bajándole poco a poco la mano, logró estupendas tandas abriendo el compás. Tomó la izquierda y aunque por ese pitón le costaba un poco más a Aplicado, Juli logró una tanda limpia. Volvió a la derecha y exaltando la fijeza y calidad del toro, pegó dos tandas extraordinarias que emocionaron al público. Remató la faena toreando en redondo, mató de estocada entera y cortó las dos orejas.

Toreando con la misma entrega, clase, técnica e inteligencia el madrileño le cortó otra oreja al cuarto de la tarde, y hubiera salido de la plaza con otro trofeo más si el presidente le hubiera concedido el trofeo que el público pedía. Uno de los momentos más competitivos del mano a mano tomó lugar en el primer tercio de este último toro, al Morante responder con un artístico quite por verónicas al relucido quite por lopecinas que plasmó El Juli.

La estampa de El Juli saliendo a hombros por la Puerta Grande enriqueció la entretenida edición 59 de la Feria del Café de Manizales.

La novillada y el festival
El domingo se inició la feria con la novillada, en la cual se lidiaron seis bravos y bien presentados novillos de Achury Viejo que no fueron debidamente aprovechados por Camilo Pinilla, Juan Manuel Noreña o Manrique Rivera, tres novilleros con poca experiencia y conocimientos del toreo. El mejor parado fue Pinilla, al cortarle una oreja al excelente novillo lidiado en primer lugar, y el que lo pasó peor fue Noreña que oyó cinco avisos.

Pinilla al primer novillo le hizo una voluntariosa faena que no le hizo honor al noble y bravo ejemplar, y al matar con efectividad se le concedió un apéndice, mientras que al animal se premiaba con una vuelta al ruedo. Al cuarto, otro buen novillo, no lo entendió y se le fue con las orejas en su sitio. Fue silenciado. Aun más verde se le vio a Noreña, que estuvo siempre a merced de ambos novillos. Con capote y muleta poco bueno hizo, y con los aceros falló repetidamente, oyendo dos avisos en el segundo novillo, y dejando que el quinto se le fuera vivo a los corrales. Manrique Rivera aunque estuvo algo mejor con la espada, pues solo oyó un aviso, tampoco le sacó provecho a ninguno de sus novillos. Fue silenciado al terminar sus anodinas intervenciones. Durante la faena de muleta a su primer novillo se hirió la mano con el estoque, teniendo que retirarse a la enfermería. Pinilla terminó con el novillo. Tuvo el buen detalle de con puntos en la mano volver al ruedo para lidiar al novillo que cerró el festejo.

El tradicional festival, dado en honor de la Virgen de la Macarena, y en beneficio del Hospital Infantil Universitario Rafael Henao Toro de la Cruz Roja, se celebró el viernes 10 de enero por la noche. Dio comienzo con una procesión de la Virgen Macarena por el ruedo. A la imagen la acompañaban las autoridades de la ciudad y los toreros que componían el cartel, mientras que los asistentes en los tendidos alumbraban la plaza con farolillos encendidos en las manos. Bella escena.

Si la ceremonia inicial fue bella el desarrollo del festejo fue interesante para los espectadores que llenaban la plaza, y triunfal para toreros y ganadero. Los diestros Manrique, Morante de la Puebla, El Juli, Castella, Manzanares, Santiago Naranjo y el rejoneador Hermoso de Mendoza lidiaron siete novillos de Ernesto Gutiérrez, que fueron encastados y repetidores, algunos exigentes, dando emoción a la buena labor de los actuantes. Los mejores novillos fueron el sexto que fue indultado y el séptimo, al que en el arrastre se le dio la vuelta al ruedo, y el menos toreable fue el segundo bis, el titular se partió el pitón al estrellarse en contra de un burladero. Lo lidió Morante, no permitiéndole puntuar. Fue el único astado del encierro que se fue al desolladero con las orejas en su sitio. En el festival se concedieron nueve trofeos, dos simbólicos al diestro local Santiago Naranjo, y otros dos a Castella y Hermoso de Mendoza, y uno a Manrique, El Juli y Manzanares.
Al torero de la tierra Santiago Naranjo le tocó la lotería, y la supo cobrar. Qué gran toro en todos los tercios, y que bien estuvo el torero a pesar de lo poco que ha toreado. No desentonó en ningún momento ni estuvo por debajo de la calidad de este buen ejemplar que por bondad presidencial aceptó la petición de indulto que hizo el paisanaje.

El festival terminó con un recital del toreo, interpretado montado a caballo por Hermoso de Mendoza, y usando como instrumentos sus cabalgaduras Churumay, Disparate, Viriato y Pirata. Su interpretación del rejoneo esa noche pudiera quedarse como una partitura clásica de como hacer el toreo a caballo. En conclusión, Pablo Hermoso con un gran toro, que se premió con vuelta al ruedo, esa noche creó una faena que quedará grabada por largo tiempo en la mente de los espectadores.

Premios oficiales
Finalizo este resumen anotando los nombres de los recipientes de los premios oficiales del abono ferial:

Trofeo “Catedral de Manizales” al gran triunfador de la feria fue otorgado al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza.
Trofeo “Mejor Encierro”, a la ganadería de Ernesto Gutiérrez:
Trofeo “Mejor toro”, a “Villancico” de Ernesto Gutiérrez, indultado por Pablo Hermoso:
El trofeo “Mejor Novillero”, a Camilo Pinilla.
Otros premios:
Trofeo “Voceador de Prensa” del diario La Patria reconociendo a la mejor labor en conjunto: a Pablo Hermoso de Mendoza; y la Peña Taurina La Espada otorgó un trofeo especial al matador colombiano Santiago Naranjo por su gran actuación en el festival.

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