27 octubre, 2021

LA PLAZA DE ACHO, LA “ABUELA” DE AMÉRICA, CUMPLE 240 AÑOS.

***Aunque la primera corrida se celebró en 1766 la tradición taurina de este coso se remonta a tiempos de Pizarro.

SAN SEBASTIÁN. La Plaza de Acho, el coso más antiguo de América y el tercero del mundo después de los españoles de Sevilla y Zaragoza, ha llegado esta semana espléndida y majestuosa a las celebraciones del 240 aniversario de su inauguración. La edad de este monumento de la época colonial permaneció casi dos siglos entre tinieblas, hasta que el historiador peruano, Aurelio Miro Quesada Sosa, descubrió al revisar documentos de la época, que la primera corrida en la plaza limeña se celebró el 30 de enero de 1766.

***Aunque la primera corrida se celebró en 1766 la tradición taurina de este coso se remonta a tiempos de Pizarro.

SAN SEBASTIÁN. La Plaza de Acho, el coso más antiguo de América y el tercero del mundo después de los españoles de Sevilla y Zaragoza, ha llegado esta semana espléndida y majestuosa a las celebraciones del 240 aniversario de su inauguración. La edad de este monumento de la época colonial permaneció casi dos siglos entre tinieblas, hasta que el historiador peruano, Aurelio Miro Quesada Sosa, descubrió al revisar documentos de la época, que la primera corrida en la plaza limeña se celebró el 30 de enero de 1766. El virrey peruano, Manuel de Amat y Juniet, quien autorizó la construcción de la plaza de Acho por decreto refrendado por el Rey Carlos III, fue el testigo más ilustre de la memorable corrida inaugural en el coso. En la primera fiesta taurina, los toreros peruanos Pizi, Maestro de España y Gallipavo fueron los encargados de lidiar al imponente toro El albañil blanco de la Hacienda Gómez (sur de Lima) y otras quince reses más.

La capital peruana también le debe el legado de Acho al constructor y propietario inicial de la plaza, Agustín Hipólito de Landaburu y Pérez de Rivera, quien hizo las gestiones para su construcción con una inversión de 107,609 pesos y seis reales.

Durante más de medio siglo, Acho estuvo en poder de los Landaburu, hasta que el 31 de mayo de 1817, el albacea de esta poderosa familia firmó la cesión de la plaza al Hospicio de Pobres, entidad que actualmente se conoce como la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana, actual propietaria de Acho.

La construcción de la Plaza de Acho es la consolidación de una tradición taurina que empezó en marzo de 1.540, poco después de la llegada del conquistador Francisco Pizarro a Lima, cuando se soltó a un ejemplar vacuno de Maranga en la misma Plaza de Armas de la ciudad.

La Plaza de Acho, que se cree que originalmente se llamó Haacho (palabra quechua que significa sitio elevado cerca de la costa desde donde se ve el mar y se solía hacer señales de fuego), está situada cerca de la orilla del río Rímac y al pié del cerro San Cristóbal. El monumento colonial, de muros de adobe rosa y gradas de sol y sombra, fue escenario de corridas inolvidables y ha visto desfilar a los grandes como Francisco Paco de Oro, Angel Valdéz El maestro, Manuel Rodríguez Manolete, y Juan Belmonte, entre otros. El coso limeño, a veces blanco de ataques durante el proceso de independencia de la corona española, fue un refugio de mujeres y niños ante los bombardeos navales sufridos durante la Guerra del Pacífico, y tras la ocupación de Lima sirvió de alojamiento a las tropas del país vecino. Terminado el conflicto se reanudaron las corridas y la última novillada antes de su remodelación tuvo lugar el 26 de marzo de 1944.

La plaza limeña fue remodelada en 1.863 por el notable deterioro que presentaba en aquel entonces, y la estructura que vemos hoy en Lima, es producto del último gran trabajo de reparación de la edificación realizada en 1.944. En 1.961 se ampliaron los accesos de sombra y de sol, se construyeron las boleterías, cantinas, un corral de exhibición, un restaurante y el Museo Taurino, que se inauguró en 1.962. La majestuosa plaza, con capacidad para más de 13.000 espectadores, también ha visto en su interior a políticos como el histórico líder del Partido Aprista Peruano, el fallecido Víctor Raúl Haya de la Torre, y artistas de talla internacional como la argentina Mercedes Sosa, Alberto Cortés y Silvio Rodríguez. Quizás para la celebración del cuarto de milenio, Acho llegue a ser parte de la Unión de Plazas de Toros Históricas de España.

FUENTE: Diario Vasco. Publicado el 4 de febrero de 2006.

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