31 julio, 2021

HAY ESPERANZA PARA LA FIESTA DE TOROS.

La segunda de las mesas programadas por la Federación taurina de Valladolid concitó expectación entre los aficionados que se dieron cita para escuchar a los ponentes de una mesa en la que intervinieron los apoderados y empresarios taurinos Carlos Zúñiga; Mateo Carreño y Carlos Carrillo además del ponente Antonio Purroy Unanua, catedrático de producción animal en la Universidad de Navarra encargado de exponer la tesis acerca del tema propuesto. La Dirección del coloquio y la mesa corrió a cargo de Jesús López Garañeda.

La segunda de las mesas programadas por la Federación taurina de Valladolid concitó expectación entre los aficionados que se dieron cita para escuchar a los ponentes de una mesa en la que intervinieron los apoderados y empresarios taurinos Carlos Zúñiga; Mateo Carreño y Carlos Carrillo además del ponente Antonio Purroy Unanua, catedrático de producción animal en la Universidad de Navarra encargado de exponer la tesis acerca del tema propuesto. La Dirección del coloquio y la mesa corrió a cargo de Jesús López Garañeda.

Carlos Zúñiga, vehemente en su exposición, intercaló con claridad y afrontando el problema que en estos momentos acucia a la fiesta de toros su idea y aplicación, tal y como le han llevado a ser uno de los empresarios que han hecho de la plaza de toros de Gijón un ejemplo del bien hacer y de la respuesta del público.

Carlos Zúñiga es un hito en una plaza, la del Bibio, de Gijón pues ha sido capaz de poner en la cresta de la ola, de público, de aficionados, de interés taurino y de espectacularidad una feria que estaba en las apuras como los rechuces cuando él la cogió. Patriarca de una familia que ama los toros por encima de todo, creen en la fiesta, sabe de su importancia y se siente orgulloso de pertenecer y trabajar por ella. Y su idea es sencilla y clara: La fiesta necesita un revulsivo para seguir atrayendo a la gente como un imán.

El salmantino Mateo Carreño explicó las ideas, mejoras y buscando siempre la unidad entre todos los estamentos que intervienen en la fiesta de toros. El salmantino Mateo Carreño apoderado del torero Eduardo Gallo que estaba anunciado para estar en la mesa, pero como la ocasión la pintan calva y Eduardo ha sido contratado para torear en Méjico tras su buena andadura por aquellas tierras allende los mares, no pudo asistir personalmente. Sin embargo Mateo, el hijo de Simón Carreño quien fue mano derecha del viejo Manolo Chopera durante muchos años, especialmente en la época que llevó la plaza de Madrid, expuso con seriedad, acierto y hondura su dedicación a la Fiesta.

Por su parte el palentino Carlos Carrillo, de Albero Norte, fue quien abrió el coloquio con la disparidad de ideas por parte de una empresa como la suya que intenta hacer las cosas poco a poco, en silencio y sin alharacas pero dando el sentido y atención que merece esta singular fiesta de los toros. Este joven empresario palentino Carlos Carrillo, es un afanoso hombre que ha entrado con seriedad, entendimiento y regeneración en el mundo empresarial taurino.

Él trabaja por tierras de Baltanás, de Astudillo, de Palencia, en donde gerencia una empresa llamada ALBERO NORTE, mercantil de reciente acuñación y lleva en esta tarea muy pocos años pero ha sido capaz de entender que la carne del toro de lidia puede comercializarse y consumirse, acercándola incluso al propio domicilio de quien la demande.

El catedrático Purroy estuvo firme en su breve exposición, cimentando históricamente en el tiempo la Tauromaquia y su sentido para la vida de muchas personas, dando un análisis de las causas por las que siempre se ha hablado de crisis. “Hay futuro para la fiesta”, concluyó.

Purroy es un científico experto pues no en balde este ingeniero agrónomo pamplonés, catedrático en la Universidad de Navarra de producción animal ha dedicado gran parte de su bagaje cultural, de su esfuerzo y de sus conocimientos al toro de lidia. Ha intervenido en varias ocasiones, 37 exactamente, y las que le quedan todavía, como investigador principal en proyectos I+D acerca de la producción animal, en la Universidad Pública de Navarra, del Comportamiento del toro de lidia” y sus aportaciones han servido para investigaciones sobre el estrés y el dolor del toro bravo durante su lidia en la plaza y antes de ella, y sobre la cría, alimentación y manejo de este singular, único y especialísimo ganado.

Antonio Purroy, un maestro investigador y además un gran aficionado enseñó con deleite, eh aquí la clave de la transmisión del conocimiento entre las personas, para que la transmisión del conocimiento llegue a quien oye y escucha.

El moderador dio por terminado el acto animando a todos los aficionados a sentirse orgullosos con la Fiesta de toros y una ovación del auditorio cerró esta segunda jornada.

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