21 junio, 2021

PUEBLA TAURINA.

Murieron los ex novilleros Josefino Olvera y Emilio Rivera “El Tejocote”.

En las primeras horas de éste cuatro de febrero de dos mil catorce, falleció en su domicilio de la Unidad Habitacional “La Victoria”, de ésta ciudad, el que fuera valiente y fino novillero Joselino Olvera a la edad de setenta y siete años, después de larga y penosa enfermedad que por muchos años le tuvo recluido en su residencia.

Murieron los ex novilleros Josefino Olvera y Emilio Rivera “El Tejocote”.

En las primeras horas de éste cuatro de febrero de dos mil catorce, falleció en su domicilio de la Unidad Habitacional “La Victoria”, de ésta ciudad, el que fuera valiente y fino novillero Joselino Olvera a la edad de setenta y siete años, después de larga y penosa enfermedad que por muchos años le tuvo recluido en su residencia.

Su nombre, tal vez desconocido o que poco diga a los taurinos, aficionados o “toreros”, “globalizados” actuales, fue muy popular entre la torería y públicos de los estados de Veracruz, Puebla, Tabasco y Oaxaca, pues recorrió centenares de plazas de todo tipo, saliéndole lo mismo “al pinto que al colorado” habiéndome sorprendido la cantidad de lugares en que estuvo anunciado, cuando revisé los carteles de sus actuaciones.

Debutó como novillero en la plaza de toros “El Toreo”, de Orizaba, el domingo 22 de marzo de 1959 al lado de Gabino Aguilar, el portugués Joao Da Gama, el hermano de Fermín Rivera “Lupillo Rivera” y el malogrado Pancho Pavón, con novillos de la ganadería Rancho Seco. Originario del estado de Hidalgo, residió temporalmente en Orizaba, después pasó a ésta ciudad por aquellos años sesenta del siglo pasado.

Además de torear, organizaba festejos artísticos taurinos, fue colaborador de empresas en la Plaza del Charro, ya desaparecida, de Puebla, editó algunas revistas taurinas y fue de los últimos románticos de la fiesta brava, hasta que el destino lo puso fuera de circulación al sufrir un derrame cerebral que así lo tuvo más de una década, hasta el fatal desenlace.

Sus restos de encuentran en el Velatorio “Cristo Rey” en la avenida 11 sur, casi enfrente al Panteón Municipal, donde será sepultado mañana. Descanse en paz el buen torero, taurino incansable y buen amigo. Reciban sus deudos nuestro más sincero pésame.

Otro torero de los buenos que fuera contemporáneo de aquella camada en la que estuvieron Gonzalo Ortuño, Carlos Moreno o “El Imposible” Antonio Campos, Isaac González “Gitanillo de Puebla”, Román Villegas, José Luis Crespo, Pepe Avendaño y algunos otros, José Silva, se encuentra en “el hule”, encamado en el Hospital del ISSTEP a causa de males respiratorios, de los que bastante he mejorado por la atención médica y que con el favor de Dios, pronto estará convaleciente en su domicilio. De todos modos le deseo pronto restablecimiento a mi querido hermano.

Otro más que está dispuesto a futura intervención quirúrgica, por aquello de las cornadas y fracturas durante su carrera, es el matador de toros en el retiro Manolo Ureña, quien además, ya prepara otra edición de su libro “El Indultado”. Fue Manolo quien nos informó del fallecimiento de otro torero poblano, el que fuera muy famoso por valiente y puntero de la novillería en su momento, Emilio Rivera, “El Tejocote”, ello sucedió desde el mes de diciembre del año pasado.

Que pena hablar de cosas preocupantes y tristes, pues son parte de la vida, ya que de “movimiento” de taurinos, novilleros, matadores, maletillas (si es que aún hay), grupos, peñas, etc., no dan color, ya que en la otra hora llamada familia taurina de Puebla, sólo queda el recuerdo, pues actualmente cada quien jala por su lado sin tomar en cuenta a los demás. Cada quien su “grupo”, sus cuates, socios, en tanto “El Relicario de Mentiras” sigue cerrado, pues de la corrida anunciada desde hace varios meses para el 14 de este con “El Juli”, que actualmente ya se anuncia con otro hispano, a lo mejor nos salen como la última ocasión que anunciaron algo: “Se suspende por causa de fuerza mayor”.

De seguro el meteorológico o las chicas que en televisión anuncian los pronósticos del tiempo, les avisaron del tremendo aguacero que iba a caer en la fecha anunciada, o la nevada que inundaría el ruedo… con dos semanas de anticipación.

Mejor ahí la dejamos para no aburrir más, si es que alguien se atrevió a leer todo lo anterior. Si así lo hicieron, muchas gracias.
Y suerte.

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