LAS FIGURAS COMIENZAN LA TEMPORADA ESPAÑOLA EN OLIVENZA, BADAJOZ.

NOTA: Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada europea 2014 resumo lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.

Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre la feria y el abono. Luego, añado la lista de los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseñas, basadas en los datos que aparecen en la prensa cibernética, y adjunto unas breves conclusiones cuantitativas. Continúo haciendo unos comentarios con énfasis en los diestros que han sobresalido en sus actuaciones en los festejos de esas ferias, y sobre el ganado lidiado. Y si se conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, concluyo el resumen anotando los nombres de los ganadores de esos trofeos.

En estos resúmenes, excepto cuando los festejos han sido televisados, en lo posible modero mis opiniones por no haber sido testigo de los acontecimientos.

La temporada española se inició en la Feria de Ajalvir (Madrid) en enero y continuó en la de Valdemorillo (Madrid) en febrero, Ahora bien, las figuras en esos meses estaban todavía actuando en las ferias americanas, o gozando del descanso invernal, por lo que ninguno de esos importantes toreros que ocupan la cima del toreo se anunciaron en los carteles de esas dos primeras ferias españolas. Las figuras, como ya ha sido la norma durante más de una veintena de años, arrancan la campaña europea haciendo el paseíllo en la plaza de toros del pueblo extremeño de Olivenza, en donde en marzo se celebra una breve feria, para después continuarla entrando en los abonos en las más importantes ferias de Castellón y Valencia.

La feria pacense se inició el viernes 7 de marzo con una novillada, continuó el sábado 8 con una corrida de ocho toros y se cerró el domingo 9 con una doble dosis taurina, una novillada vespertina y un festejo mayor por la tarde. En total, se dio un festejo más que la temporada anterior.

En conjunto, los resultados artísticos y los económicos de la feria fueron muy buenos. En las dos corridas de toros se cortaron ocho orejas y un rabo, siendo El Juli el máximo triunfador al sumar cuatro orejas y un rabo, Le siguieron en meritos los extremeños Antonio Ferrera y Alejandro Talavante que desorejaron por partida doble a uno de sus toros. Ferera pagó un precio en sangre por su triunfo al ser herido al matar al último toro de su lote. Los diestros José María Manzanares, Enrique Ponce, Morante de la Puebla y Miguel Angel Perera se fueron de vacío. En las dos novilladas también se cortaron ocho trofeos, Ginés Marín cortó cuatro orejas, José Garrido, dos, y Posada de Maravillas y Luis Manuel Terrón una cada uno. Pero no solamente fueron los trofeos los que distinguieron a los jóvenes novilleros, sino también las buenas maneras y el deseo de triunfar que mostraron en sus actuaciones. En total se concedieron 17 trofeos, 16 orejas y un rabo, y aunque la cantidad de trofeos ha sido considerable, todos han sido merecidos considerando la categoría de la plaza. Respecto a la asistencia de público se puso el cartel de “no hay billetes” en la corrida del sábado y hubo un lleno en la del domingo, y en la primera novillada se cubrió 3/4 partes del aforo y en la segunda 2/3.

Estas son las reseñas de los cuatro festejos:

Viernes 7 de marzo. Olivenza. Primera de feria, novillada. Novillos de Daniel Ruiz (bien presentados; destacando por su nobleza los cuatro últimos) para Tulio Salguero (vuelta tras petición; ovación), José Garrido (oreja; oreja; salida en hombros) y Fermín Espinosa “Armillita” (palmas; silencio tras aviso). Entrada: 3/4.

Sábado. 8 de marzo. Olivenza. Segunda de feria. Ocho toros de Garcigrande (bien presentados y con juego desigual; los cuatro primeros algo sosos, mientras que los restantes encastados y con trasmisión, el sexto, premiado con la vuelta al ruedo) para Antonio Ferrera (ovación; dos orejas, pasó a la enfermería), El Juli (dos orejas; dos orejas y rabo; no salió a hombros por visitar a Ferrera en la enfermería), José María Manzanares (ovación; ovación tras aviso) y Miguel Angel Perera (ovación tras aviso; ovación). Entrada: lleno de “no hay billetes”. Incidencias: en la enfermería Ferrera fue intervenido de una herida menos grave.

Domingo, 9 de marzo, por la mañana. Olivenza. Tercera de feria, novillada. Utreros de El Freixo (bien presentados y cuatro de buen juego, el mejor el segundo, y complicados el tercero y el sexto) para para Posada de Maravillas (ovación; oreja), Luis Manuel Terrón. que debutaba con caballos (vuelta; oreja) y Ginés Marín, que también debutaba con caballos (dos orejas; dos orejas; salida a hombros). Entrada: 2/3

Domingo, 9 de marzo por la tarde. Olivenza. Cuarta y última de feria. Toros de Juan Pedro Domecq (desiguales de presentación, aunque todos bien armados, descastados en conjunto y con las fuerzas justas; el tercero fue devuelto por inválido y fue sustituido por otro del mismo hierro) para Enrique Ponce (saludos; ovación tras aviso), Morante de la Puebla (ovación tras petición; división de opiniones) y Alejandro Talavante (oreja tras aviso; oreja; salida a hombros). Entrada: lleno.

Comentamos ahora sobre y matadores de toros y los novilleros que sobresalieron obteniendo trofeos en el ruedo de la Plaza de Toros de Olivenza.

Los novilleros: José Garrido, Ginés Marín, Posada de Maravillas y Luis Manuel Terrón.

En la novillada que abrió la feria José Garrido fue el único novillero que aprovechó las buenas condiciones de los bien presentados y nobles novillos de Daniel Ruiz, al cortarle una oreja a cada utrero de su lote, lo que le mereció que abriera la Puerta Grande para salir a hombros por ella. Sus compañeros Tulio Salguero y Fermín Espinosa “Armillita”, que completaban el cartel, no puntuaron, aunque sobresalió Tulio Salguero, que dio una vuelta al ruedo tras petición al rematar a su primero, después de completarle una faena tesonera con algunos buenos pasajes, aunque le faltó temple y se dejó enganchar la muleta en demasiadas ocasiones. Completó su hacer con unas ajustadas bernardinas, antes de cobrar una estocada. Armillita solo tuvo detalles sueltos y mostró buenas maneras, pero se le notó la falta de oficio para aprovechar la buena calidad de sus novillos. No estuvo bien usando los aceros. Fue aplaudido en su primero y silenciado en su segundo.

Como pudo verse en la pantalla de televisión, pues el festejo fue televisado por la cadena local, por el buen oficio, disposición, firmeza, buen gusto y claridad de ideas, el joven novillero Garrido dio la impresión de ser un torero ya hecho a pesar de lo poco placeado que está. Al bravo y repetidor segundo novillo de Daniel Ruiz, de salida le bordó unas templadas verónicas y le hizo un artístico quite por chicuelinas. Con la muleta mostró poseer un estilo clásico, toreando dando el pecho y adelantando la muleta para ligar templados y largos pases, llevando al animal embebido en los vuelos del engaño. Así ejecutó varias series de derechazos y naturales. Al novillo quedarse corto remató su hacer con unos pases encimistas, sobresaliendo unos circulares y unos trincherazos. Mató de una estocada algo tendida, y el presidente le concedió una oreja, pero no la otra que el público pedía. Esta actuación no fue casualidad, pues también le completó otra magnifica faena de muleta al quinto novillo después de haberse lucido con un apretado quite por gaoneras con el capote. Pinchó antes de cobrar una estocada muy bien ejecutada. De nuevo obtuvo una oreja de peso y petición de otra más. Garrido es un torero que habrá que tenerlo en cuenta.

El domingo por la mañana actuaron Posada de Maravillas, de gran cartel en esa plaza, más Luis Manuel Terrón y Ginés Marín, ambos debutaban con caballos, lidiando un buen encierro de El Freixo, del cual solamente el tercero y el sexto tuvieron complicaciones y los restantes fueron buenos. Los tres jóvenes espadas se llevaron algún trofeo, pero lo inesperado lo consiguió hacer Ginés Marín, al cortar cuatro orejas y dar la impresión de ser un maestro en vez de un debutante. Ginés motivó al crítico sevillano Álvaro Acevedo a titular su crónica en Burladero.com “Una mañana para la esperanza”, y de esta manera enjuició la actuación el joven debutante:

Fue algo increíble. El chaval, de nombre Ginés Marín, traía buenas referencias, pero jamás había visto nada igual en un debutante. Un valor de ley, natural; una facilidad innata para conectar con el público, al que se metió en el bolsillo desde el primer lance; una hondura y una personalidad demoledoras; y una mente privilegiada. Una figura del toreo, vamos. A su primero, bronco e incierto, literalmente lo domesticó hasta acabar avasallándolo en las distancias cortas no sin antes cuajarle muletazos de todo tipo con un ajuste, una profundidad y una verdad asombrosas. Y frente al sexto, fuerte y complicado, volvió a imponerse con mando y poder, con clase y pureza, con casta y hambre, anunciando en cada pase que lo tiene todo para ser un torero muy grande. Para colmo de dichas, con el capote también es gente.

Posada de Maravillas obtuvo un trofeo del noble cuarto, toreándolo con gusto, enjundia y clase. La faena fue buena pero algo intermitente, y en ella sobresalieron un par de series de largos y templados naturales, Una de las series ejecutó a pies juntos. Mandó al animal a mejor mundo con una efectiva estocada y el trofeo fue suyo. Al bravo novillo que abrió plaza le pegó unos elegantes y templados lances soberbios, y con la muleta le ejecutó otra vistosa faena meritoria de otro trofeo, pero emborronó lo bien hecho al errar con los aceros. Fue ovacionado.

A Luis Manuel Terrón, que debutaba con picadores, le tocó un excelente novillo, segundo del festejo, al que toreó con ambas manos con mucho temple y entrega, pero falló con los aceros. Dio una vuelta al ruedo. El trofeo se lo cortó al excelente novillo quinto, al que le ejecutó una faena aun mejor que la primera, y con este no falló con la espada, con la que aseguró el que paseara una oreja. Terrón sorprendió sobremanera al público con el buen concepto del toreo que posee, el que lo practica con relajo y una naturalidad que no es normal en un debutante.

Los matadores de toros: El Juli, Ferrera y Talavante

La corrida del sábado con Antonio Ferrera, El Juli, José María Manzanares y Miguel Angel Perera en el cartel, lidiando un buen encierro Garcigrande fue el único festejo en que se puso en las taquillas el cartel de “no hay billetes”. Y esos aficionados que llenaron la plaza disfrutaron de una divertida tarde de toros, en la que El Juli dio un zambombazo obteniendo cinco trofeos, y Ferrera desorejó al segundo de su lote, mientras que Perera también hubiera puntuado con el último astado de la tarde, al completarle una clásica faena que fue de más a menos por el astado desfondarse, reduciéndose el premio a una fuerte ovación. Manzanares cumplió con el lote menos apto para el triunfo, siendo ovacionado al terminar sus actuaciones.

Del arrollador triunfo de El Juli el crítico sevillano Alvaro Acevedo comentó lo siguiente en Burladero.com

Fue (el sexto) un toro hondo, bajo, con cuello y bravo, enrazado, con temperamento. Pareció que no rompía en los primeros compases, pero El Juli no sólo lo hizo romper, sino que consiguió que se viniese arriba para formarle un auténtico lío con las dos manos. Imposible bajar más la mano en los muletazos. Después de eso, un arrimón escandaloso, en la que no se movió ni un ápice por más cerca que estuviese el toro. Nivel altísimo, faenón que rubricó con una estocada casi entera. Cortó las dos orejas y el rabo. Había cortado dos orejas del segundo, un toro con movilidad y raza al que también obligó a romper para adelante. A base de tocarlo y aguantarlo, logró que fuese a más en todo momento y, pletórico de capacidad, hizo lo que quiso con él. Tras una estocada rotunda, el doble trofeo.

El maestro Antonio Ferrera le cortó las dos orejas al quinto toro del festejo, un animal complicado, con el que el extremeño se jugó el pellejo. Formó un lio en banderillas colocando cuatro espectaculares pares. Con la muleta el entusiasmo del público no decayó, pues aplaudió constantemente al espada que con valor, firmeza y buen sentido de la lidia le sacaba los pases al parado animal, con los pitones rosándoles los muslos. Sobresalieron unas cortas series de templados y hondos naturales. En conjunto la faena fue muy vibrante y emocionante. Mató de un estocada que cayó algo baja, y al querer sacar la espada fue cogido siendo herido en el muslo. Después de pasear el doble trofeo pasó a la enfermería donde fue operado de una “herida inciso contusa de unos 13 centímetros de longitud en la cara posterior del muslo izquierdo, que interesa piel, tejido celular subcutáneo y fascia. Pronóstico menos grave. Traslado a la Clínica de la Salud.” Ferrera con el toro que abrió plaza, el bravo y noble de su lote, estuvo muy lucido en los tres tercios, y también por confiarse fue volteado sin consecuencia. Perdió un posible trofeo por fallar con los aceros.

En la corrida que cerró el ciclo Ponce, Morante y Talavante lidiaron toros Juan Pedro Domecq que, aunque estaban bien presentados, carecieron de casta y fuerza, no dando a los toreros muchas ocasiones para el lucimiento, Morante estuvo inspirado con el primer toro, dando muestras de su singular estilo, pero al fallar con la espada el premio solo fue un cerrada ovación. En cambio, oyó algunos pitos al rematar su debilucho segundo astado. Ponce pasó por el ruedo sin pena ni gloria, El salvador del festejo fue el Talavante que con cabeza y disposición, obtuvo dos trofeos. Así vio Estefanía Zarallo la actuación del diestro extremeño como pudo leerse en el diario cibernético Hoy.es:

Fue devuelto a los corrales ‘Haraposo’, el tercero de la tarde… Salió en su lugar ‘Demagogo’ al que recibió Talavante con verónicas a pies juntos y remató a una mano. Tras un inspirado quite a una mano, brindó al público. Una de las virtudes de Talavante es su inspiración. En cada momento, innova y busca recursos que hacen de cada tarde una jornada distinta y especial. En esta ocasión, citó al toro al inicio de faena con el cartucho del pescao. El animal estaba justo de fuerza… el torero de Badajoz lo cuidó mucho y también le aguantó sin enmendarse, pues se venía hacia dentro en la embestida por el pitón izquierdo acortando distancias, pero el diestro no rectificó su posición.

Destacó en su labor una serie por el pitón derecho arrastrando la muleta con mucha ligazón y transmitió al natural pese al aprieto en el que le ponía el morlaco por ese pitón. Terminó el animal muy rajado y tras una estocada entera algo trasera paseó la primera oreja de la tarde. Otra se llevaría del que cerró plaza…Como el resto de los toros del envío, había dejado la fuerza en la finca, así que de nuevo tocaba cuidarlo mucho. Lo lidió por ambas manos a media altura para que no se fuese al suelo, tirando Talavante del toro e inventándose la faena…Lo pasaportó con una estocada entera que le sirvió para cortar otro apéndice y terminar el festejo saliendo a hombros en solitario.

Y con el diestro extremeño Talavante traspasando la Puerta Grande se cerró la entretenida Feria de Olivenza 2014.

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