27 octubre, 2021

LA FERIA DE LAS FALLAS 2014 DE VALENCIA; UN CICLO TRIUNFAL CON ABUNDANCIA DE TROFEOS Y TAMBIEN DE BUEN TOREO.

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2012, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.

Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña, según los datos obtenidos

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2012, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.

Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña, según los datos obtenidos de la prensa que aparecen en el Internet. A continuación menciono cualquier acontecimiento o dato importante relacionado con el abono ferial y el resultado económico, basado en la asistencia de público a la plaza. Finalmente, comento algo más detenidamente sobre los diestros que han conseguido sobresalir en sus actuaciones y, además, en un anexo informo sobre los premios que pudieran haber sido concedidos a los triunfadores de la feria por las instituciones locales.

Advierto que trato de moderar mis opiniones particulares, ya que estos resúmenes están basados en la información difundida por los medios de comunicación. Sin embargo, las muchas imágenes, videos, e incluso de retrasmisiones televisivas de corridas, que ahora pueden verse a través del Internet, me ayudan tremendamente para escribir con más apreciación los resúmenes de las ferias.

Introducción
La Feria de las Fallas de Valencia es la primera feria de la temporada española que toma lugar en una plaza de primera categoría. El abono de la feria del 2014 se compuso de tres novilladas con caballos, una novillada sin caballos, un festejo de rejones y ocho corridas de toros, los que suman un total de trece festejos. A diferencia del abono sevillano al que cinco figuras han boicoteado la Maestranza, en Las Fallas estuvieron presentes todas las figuras, excepto Alejandro Talavante.

El abono se inició el sábado 12 de marzo con una novillada y concluyó el miércoles 19 del mismo mes con dos festejos, una corrida de rejones matinal y una corrida de toros por la tarde. En los festejos mayores entraron 20 matadores, Finito de Córdoba, sustituyendo a Ponce qu fue herido en su primera corrida, Morante, El Juli y Manzanares hicieron doblete, mientras que los catorce diestros restantes solo hicieron el paseíllo en un festejo. De los novilleros únicamente el valenciano Román actuó en dos tardes.

Continuaré este resumen primero anotando los carteles de los trece festejos con los resultados en forma de breves reseñas, según se informó en la prensa. Luego, haré algunos comentarios, primero sobre los resultados económicos y concluiré diciendo algo más específico sobre los toreros triunfadores. Además añadiré un apéndice anotando los ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por algunas instituciones.

Carteles con reseñas
Las siguientes son las reseñas de los trece festejos del abono de la feria valenciana que fueron compuestas con datos aparecidos en la prensa:
Sábado 8 de marzo. Valencia. Primer festejo de la Feria de Fallas. Cuatro novillos de Daniel Ruiz y dos de Jandilla, 5º y 6º (variados de presencia y juego; los mejores el bravo y repetidor tercero y el manejable sexto) para Fernando Beltrán (silencio tras aviso; oreja), Román (saludos tras aviso; silencio tras aviso) y Jorge Expósito (oreja tras aviso; oreja tras aviso; salida a hombres). Entrada: 1/2.

Domingo 9 de marzo. Valencia. Segundo festejo de la Feria de Fallas. Toros de Adolfo Martín (toros cinqueños muy serios en conjunto con dificultades y peligro; muy complicado el quinto bis, el más manejable el sexto) para Rafaelillo (vuelta tras petición y aviso; silencio), Fernando Robleño (silencio; saludos) y Javier Castaño (silencio tras aviso; silencio). Entrada: 1/2. Incidencias: saludaron Ángel Otero tras banderillear al segundo, y Fernando Sánchez y David Adalid tras parear al tercero y al sexto.

Martes 11 de marzo. Valencia. Tercer festejo de la Feria de Fallas. Novillos de El Torreón (bien presentados y nobles. los mejores el segundo y cuarto) para Posada de Maravillas (vuelta tras petición; saludos), Álvaro Lorenzo (saludos; saludos tras aviso) y Cristian Climent, que debuta con picadores, (saludos tras dos avisos; oreja). Entrada: 1/3. Incidencias: se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los atentados terroristas del 11-M, al cumplirse diez años de la tragedia. Saludó José Manuel Montoliú tras parear al tercero.

Miércoles 12 de marzo. Valencia. Cuarto festejo de la Feria de Fallas. Novillos de El Parralejo (desiguales de presentación. y de muy buen juego, vuelta al ruedo al quinto, justo de fuerzas el segundo) para Román, que se despedía como novillero (silencio tras aviso; saludos tras aviso), Francisco José Espada (silencio tras aviso; oreja tras aviso) y José Garrido (oreja tras aviso; dos orejas; salida a hombros). Entrada: 1/4. Incidencias: al romper el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Enrique Ezpeleta, veterinario de la plaza.

Jueves 13 de marzo. Valencia. Quinto festejo de la Feria de Fallas. Toros de Fuente Ymbro (bien presentados de variado juego; el mejor el bravo y el noble sexto, manejables el segundo y el tercero; muy difícil el primero) para Antonio Ferrera (silencio; saludos tras aviso), Joselito Adame (silencio; saludos) y Jiménez Fortes (oreja tras aviso; oreja con petición de la segunda; salida a hombros). Entrada: 1/4.

Viernes 14 de marzo. Valencia. Sexto festejo de la Feria de Fallas, Cinco toros de Jandilla, el sexto bis lidiado como sobrero, y uno, el primero, de Vegahermosa (bien presentados y buenos en conjunto ) para El Cid (silencio tras aviso; vuelta tras petición), Manuel Escribano (oreja; silencio) e Iván Fandiño (oreja tras aviso; silencio). Entrada: 1/2. Incidencia; Alcalareño saludó tras banderillear al cuarto.

Sábado 15 de marzo, por la mañana. Valencia. Séptimo festejo de la Feria de Fallas. Novillada sin picadores, Erales de Jandilla y Vegahermosa (buen juego en conjunto) para Andrés Roca Rey (dos orejas; vuelta al ruedo tras petición), Aitor Darío “El Gallo” (vuelta al ruedo tras petición; dos orejas) y Jorge Rico (oreja con petición de la segunda; oreja). Los tres novilleros salieron a hombros. Entrada: 1/2.

Sábado 15 de marzo, por la tarde. Valencia. Octavo festejo de la Feria de Fallas. Toros de Juan Pedro Domecq, el primero bis lidiado como sombrero por ser retirado el titular por falta de fuerza (bien presentados y de juego desigual, destacaron el manejable segundo y el noble y bravo tercero; el sexto se lesionó durante la faena de muleta) para Finito de Córdoba (silencio tras aviso; oreja tras aviso), Morante de la Puebla (oreja, saludos tras aviso) y José María Manzanares (dos orejas; silencio; salida a hombros). Entrada: lleno. Incidencias: saludos de Curro Javier tras banderillear al tercero.

Domingo 16 de marzo. Valencia. Noveno festejo de la Feria de Fallas. Toros de Núñez del Cuvillo (dispares de presentación y juego, nobles pero sin terminar de romper; manejables el tercero y quinto, y vuelta al noble sexto) para Juan José Padilla (vuelta tras petición y aviso; oreja) El Fandi (silencio tras petición; oreja) y Daniel Luque (silencio tras aviso; dos orejas; salida a hombros). Entrada: 3/4.

Lunes 17 de marzo Valencia. Décimo festejo de la Feria de Fallas.. Toros de Zalduendo (de gran presencia; los tres primeros bravos sin fuerza, los tres últimos descastados y también faltos de fuerza), mano a mano entre Sebastián Castella (saludos; oreja tras aviso; saludos tras aviso) y Miguel Ángel Perera (palmas; silencio; silencio). Entrada: 2/3. Incidencias: en el tercero saludaron en banderillas Javier Ambel y Vicente Herrera.

Martes 18 de marzo. Valencia. Onceavo festejo de la Feria de Fallas. Toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés (bien presentados, más serios los tres últimos; el quinto premiado con la vuelta al ruedo; sobresalió también el encastado cuarto; en conjunto todos tuvieron casta y movilidad) para Jesús Duque, que tomó la alternativa (vuelta al ruedo tras leve petición; dos orejas; salida a hombros), Enrique Ponce (dos orejas. cogido al entrar a matar, se retiró a la enfermeria por su propio pie), El Juli (saludos; oreja tras aviso; oreja; salida a hombres). Entrada: lleno.

Miércoles 19 de marzo, por la mañana. Valencia. Doceavo festejo de la Feria de Fallas. Corrida de rejones. Toros de Fermín Bohórquez (nobles, pero de poco fondo) para Andy Cartagena (ovación con saludos; silencio), Diego Ventura (oreja; oreja; salida a hombros) y Andrés Romero, que sustituyó a Leonardo Hernández (silencio, silencio). Entrada: 3/4.

Miércoles 19 de marzo, por la tarde. Valencia, treceavo y último festejo de la Feria de Fallas. Cinco toros de Domingo Hernández y tres con el hierro de Garcigrande 1º, 4º y 7º, (de presencia y juego variados; muy manso el primero, deslucidos el segundo y el séptimo; los mejores el tercero y el quinto) para Finito de Córdoba, sustituyendo a Enrique Ponce, (pitos tras dos avisos; oreja), Morante de la Puebla (silencio; saludos tras aviso), El Juli (dos orejas; saludos; salida a hombros) y José María Manzanares (oreja con petición de la segunda tras aviso; aplausos). Entrada: lleno de “no hay billetes). Incidencias: saludó en banderillas Curro Javier.

Comentarios
Las entradas
Por los datos que aparecen en estas reseñas podemos apreciar que los espectadores llenaron la plaza en las corridas de los días 15, 18 y 19 que cubrieron tres cuartas partes del aforo en los festejos de los días 16 y 19, que hubo dos tercios cubiertos en la corrida del mano a mano, y un tercio en la novillada del 11; mientras que hubo media plaza cubierta en las novilladas de los días 8 y 15 y en las corridas del 9 y del 14, y apenas se cubrió un cuarto del aforo en la novillada del día 14 y en la corrida del 13. La asistencia a la plaza, considerando la crisis económica existente ha sido aceptable.

Los trofeos
En las ocho corridas se otorgaron un total de 22 orejas, 7 en las novilladas picadas, 6 en la novillada sin caballos y 2 en la corrida de rejones. En total en los treces festejos se concedieron 37 trofeos. No obstante, no se puede acusar a la presidencia de ser generosa, ya que los presidentes otorgaron las orejas de acuerdo con el reglamento, al ser mayoritarias todas las peticiones, e incluso en varias ocasiones denegaron las peticiones que un público dadivoso demandaba.

Rejoneadores: Diego Ventura abre la Puerta Grande
En el festejo matinal del último día de la feria valenciana los caballeros Andy Cartagena, Diego Ventura y Andrés Romero, que sustituyó a Leonardo Hernández que estaba lesionado, rejonearon toros de Fermín Bohórquez, que fueron manejables, descastados y flojos en conjunto. Ventura fue el único que sumó trofeos, uno de cada astado. Así Carlos Bueno describió en Burladero.com la actuación del rejoneador triunfador:

A Diego Ventura se le vio más sosegado y templado que en ocasiones anteriores. Aguantó galopando a dos pistas con extremo temple ya en la primera banderilla, para después llevar a cabo una exhibición de quiebros espectaculares, unos yendo al toro y otros caminándole hacia atrás, dejándoselo llegar mucho. Se precipitó en los dos primeros intentos de clavar el rejón de muerte, lo que no fue impedimento para que se le otorgase un apéndice.

La que le faltaba para abrir la puerta grande la consiguió tras pasaportar al segundo conato al quinto de la mañana. A éste consiguió llevarlo enganchado al estribo durante una vuelta completa a la plaza, y lo citó siempre de frente para quebrar con ajuste al estribo…

Sus compañeros Andy Cartagena y Andrés Romero tuvieron buenos momentos pero ambos erraron al ejecutar a suerte suprema. Cartagena saludó tras petición de oreja en su primero y oyó silencio en su segundo, mientras que Romero fue silenciado en su lote.

Los novilleros
En las novilladas picadas, José Garrido fue el máximo triunfador al cortar tres orejas. Lo siguió José Expósito cortando dos y ambos abrieron la Puerta Grande, mientras que Fernando Beltrán, Cristián Climent y José Espada se merecieron un trofeo cada uno.

Expósito y Beltrán
En la primera novillada del ciclo ferial Jorge Expósito le cortó una oreja a cada novillo de su lote, y en el mismo festejo Fernando Beltrán obtuvo un apéndice del cuarto utrero, mientras que Román, el novillero del que se esperaba mucho, no puntuó. Lidiaron un encierro compuesto por cuatro novillos de Daniel Ruiz y dos de Jandilla que fueron manejables, siendo los mejores los dos que le tocaron a Expósito, y el manejable sexto. A pesar de su inexperiencia, pues Expósito apenas había toreado un par de novilladas picadas, no se amilanó con las exigencias de su lote. Al bravo y noble tercero Expósito lo toreó con firmeza, mando y naturalidad, ejecutándole varias tandas de pases con ambas manos, cerrando la faena con unas ajustadas y emocionantes manoletinas antes de cobrar una estocada, volcándose sobre el morrillo, lo que le mereció pasear el primer trofeo concedido en la feria. Con el sexto de Jandilla, otro buen novillo, volvió a torear con gusto, sobresaliendo más el toreo por naturales. Calentó al público con unos circulares, y unos pases por alto entre los pitones al finalizar su labor y mató de una estocada que hizo doblar al novillo. A pesar del puntillero levantar dos veces al noble animal, un público partidista de este joven valenciano le pidió una oreja que el presidente le concedió. Abrió la Puerta Grande.

Beltrán, un joven que torea con arte y gusto tuvo que apelar al valor para sacarle partido al cuarto novillo, un utrero que apretaba y buscaba lo qué se dejaba detrás. Fue volteado en su intento de buscar lucimiento. Se repuso del percance y se las avió para ejecutar varias tandas de pases, de las que las dos mejores fueron con la izquierda. Al deshacerse del utrero con una efectiva estocada, paseó una oreja. El novillo primero de Daniel Ruiz, que tenía poca fuerza y cortas embestidas no le dio facilidades, pero Fernando estuvo valiente y decidido para lograrle sacar algunos buenos pases. Se demoró descabellando por lo que oyó silencio tras un aviso.

Climent

En la segunda novillada se lidió un buen encierro de El Torreón del maestro César Rincón, compuesto por seis encastados novillos y bien presentados que tuvieron nobleza. Los tres novilleros, Posada de Maravillas, Álvaro Lorenzo y Cristian Climent, pudieran haber desorejado a varios de ellos, pero después de lucirse con capote y muleta fallaron con los aceros, por lo que cinco utreros del buen encierro fueron arrastrados con las orejas en su sitio. La excepción fue el sexto, al que Cristian, joven torero que debutaba con picadores, le cortó una oreja. Después de brindar al público, Climent, como ya había hecho en su primero, inició su labor con unos muletazos por alto sentado en el estribo, y continuó ejecutando una faena animosa para compensar por la sosería que había desarrollado el noble utrero. Se le vio toreando con firmeza y habilidad, sin mostrar su bisoñes taurina. Cobró una magnífica estocada que le aseguró el trofeo. Su faena al tercero fue más completa y lograda con más temple y ligazón, pero erró con los aceros por lo que oyó dos avisos. A pesar de ello el público le hizo salir a los medios a saludar.

Garrido y Espada
El miércoles 12, en la tercera y última novillada, José Garrido, el joven novillero extremeño, que había sido el máximo triunfador hacia unos días en la Feria de Olivenza, le cortó una oreja a su primero y dos a su segundo, convirtiéndose en el novillero que obtuvo más trofeos en Las Fallas. Esta vez en una plaza de primera. Actuó con Francisco José Espada que también cortó una oreja, y con Román que esa tarde se despedía como novillero del público valenciano, ante el cual ha triunfado repetidamente. Sin embargo, en sus dos actuaciones en esta feria se fue sin hacerlo. Se enfrentaron con un buen encierro de El Parralejo, del que cuatro novillos fueron nobles y repetidores. Al quinto se le dio la vuelta al ruedo. Aparte de los trofeos, esa tarde se vio a los tres novilleros compitiendo repetidamente en quites, cosa que no es la norma.

Carlos Bueno refiriéndose el joven extremeño escribió lo que sigue en Burladero.com:
Y repito, requetebién José Garrido, que mostró una autoridad y una seguridad asombrosas en un novillero. Fue generoso en el primero de su lote, invitando a Román a participar en quites hasta en dos ocasiones. Toreó de rodillas encajado de riñones, y ya en pie, y a los sones de “Concha Flamenca”, se atornilló al albero para ir extrayendo los pases con gran mando. Además supo tirar de variedad y recursos para que el ritmo de su quehacer no decayese.

Con el que cerraba festejo utilizó las mismas armas: verdad y firmeza. Hubo pasajes de tanto ajuste que entre su anatomía y la del astado no cabía ni el aire. Tuvo su labor gusto y despaciosidad, y la particularidad de alargar los viajes de las embestidas gracias a una cintura rota que parece enroscarse más de lo lógico. La estocada fue el colofón a una labor maciza de torero en sazón.

Espada, que debutaba en Valencia, le cortó la oreja al mejor novillo del encierro, el quinto. Lo recibió a portagayola con una larga cambiada y le ejecutó otra en tablas. Luego le completó un ajustado quite por gaoneras. Inició el último tercio con unos estatuarios y continuó con dos buenas tandas de derechazos y tres series de naturales. Los remates fueron vistosos. Toreó con valor, ajuste, templanza y mando a un novillo que no se cansaba de embestir. Mató de una buena estocada tras un pinchazo. Paseó el trofeo tras ver que a los restos del novillo le dieran una vuelta al ruedo. Con el serio y exigente segundo utrero estuvo firme y voluntarioso sin poder redondear la faena. Con los aceros no le hizo honor a su nombre, pues necesitó de media estocada, estocada y descabello para que el toro muriera. Fue silenciado tras oír un aviso.

Los matadores de toros
Los 22 apéndices concedidos a los matadores de toros en las ocho corridas falleras se distribuyeron así: El Juli, cuatro orejas y Manzanares, tres; Ponce, Jiménez Fortes, Luque y Duque, dos; todos los nombrados espadas, excepto Ponce, por estar en la enfermería, abrieron la Puerta Grande por sumar dos trofeos o más; Finito de Córdoba, Morante, Padilla, El Fandi, Castella, Escribano y Fandiño pasearon un trofeo por coleta.

Jiménez Fortes
El domingo 9 de marzo se dio la primera corrida de toros en la que se corrieron toros cinqueños muy serios de Adolfo Martín que presentaron dificultades y peligro para los tres espadas. Eran más aptos para el toreo de tiempos muy lejanos que para el toreo moderno. Con ellos los valientes diestros Rafaelillo, Fernando Robleño y Javier Castaño, con la reconocida valentía y habilidad lidiadora que los tres poseen, intentaron a toda costa sacarles partido. Rafaelillo fue el que salió mejor parado teniendo momentos lucidos con el animal que abrió plaza. Tras aviso y petición dio una vuelta al ruedo.

Hubo que esperar tres días más para ver a un matador triunfar, lo que sucedió el jueves13 en la segunda corrida. Esa tarde se lidió un bien presentado encierro de Fuente Ymbro, cuyos ejemplares dieron un juego desigual. Con los toros más complicados, Antonio Ferrera que reaparecía todavía con los puntos de la cornada que recibió en Olivenza, y el mexicano Joselito Adame, que comenzaba su temporada europea después de completar una excepcional temporada en su tierra, estuvieron voluntariosos, pero no lograron redondear faenas. En cambio, Jiménez Fortes que completaba el cartel, con dos más colaboradores toros, especialmente el bravo y noble sexto, les cortó una oreja, lo que le permitió ser el primer matador que traspasó a hombros la Puerta Grande.

Jiménez Fortes es reconocido como un torero sobrio y estoico que asusta toreando por lo cerca que se pasa los pitones. Esa tarde además de eso, hizo algo más que torear con un valor seco, pues lo hizo haciendo bonitos quites y completando dos faenas con muchos pasajes en los que mostraba variedad en su estilo. Toreó con su valor característico pero con más sentimiento, gusto y torería de lo que hasta ahora ha sido su norma. Lanceó con templanza y gusto al tercer astado, y comenzó la faena con varios estatuarios sin apenas moverse, para continuar ligando tandas de mandones y templados derechazos y naturales. Ya con el toro más parado, cerró la faena con unos mandones y templados circulares y una tanda de bernadinas. Firmó su labor con una estocada contraria, que necesitó del descabello. Fue premiado con una oreja tras oír un aviso. La faena al último, el astado mejor del encierro, fue aun más redonda, pues las series de pases fueron más largas y más ligadas, pues el noble animal repetía las arrancadas siguiendo el engaño. Cobró una buena estocada y paseó su segundo trofeo, pero no otro más que el público pedía con fuerza.

Escribano y Fandiño
En el sexto festejo del ciclo, lidiando un manejable encierro de Jandilla, Manuel Escribano e Iván Fandiño cortaron una oreja cada uno, y El Cid dio una vuelta tras petición al pasaportar al cuarto toro. Cuando lo toreaba de muleta fue cogido aparatosamente, y continuó maltrecho en la brecha hasta deshacerse del ejemplar, el peor del encierro. Pasó a la enfermería en donde fue atendido de un corte en el dedo anular de la mano derecha que necesitó de tres puntos de sutura.

El primero en puntuar fue Escribano al cortarle la oreja al segundo buen astado. Lo recibió a portagayola para luego darle unos templados lances rematados con una media de rodillas y una revolera. Banderilleó sin gran lucimiento en los dos primeros pares, en cambio completó el tercio con un ajustado tercer par al cambio sentado en el estribo, que puso al público de pie. Comenzó la faena dando una arriesgada tanda de derechazos de rodillas en los medios, exponiendo mucho. Continuó toreando con mucha voluntad y firmeza, pero no le fue posible redondear la faena por el noble animal quedarse corto y transmitir poco. Ejecutó unas apretadas manoletinas antes de cobrar una estocada tendida y atravesada. Paseo un trofeo. Al quinto también lo recibió a portagayola y se lució con capote y banderillas, pero con la muleta su labor no cogió vuelos con un toro que desde mitad de faena apenas se movía. Esta vez falló con los aceros, deshaciéndose del animal de pinchazo, un metisaca y un bajonazo. Silencio.

Fandiño paseó la oreja del tercer astado, el mejor del encierro, lo recibió de rodillas con unos lances, y de pie continuó lanceándolo con gusto. Inició el último tercio con unos apretados estatuarios y continuó con dos tandas derechistas para luego pasarse la muleta a la mano izquierda para torear por naturales, dando el pecho y templando al animal. Tuvo unos enganchones por lo que optó por volver a torear con la derecha, el mejor lado del noble astado, al que ya le quedaba poco dentro. Terminó su labor con un toreo encimista, y dando unas apretadas bernadinas. Pinchó antes de cobrar una estocada. Oreja algo generosa tras aviso. El sexto fue devuelto por débil y al sobrero le completó una esforzada faena que fue de más a menos. Mató de dos pinchazos y estocada, siendo ovacionado. Unos de los mejores momentos del festejo lo ofrecieron conjuntamente el diestro de Orduña y Escribano compitiendo en quites en un par de ocasiones.

Padilla, El Fandi y Luque
En el festejo del domingo 16 para presenciar las actuaciones de Juan José Padilla y El Fandi ocupaba los tendidos una mayoría de público que no son los típicos aficionados que asisten regularmente a las corridas. Estaban en los tendidos para divertirse con el espectacular y variado toreo que, con valor y entrega, dando todo lo que tienen estos dos notables diestros ejecutan. Un ejemplo de la falta de conocimientos de este tipo de público fue el que después de una entretenida actuación del El Fandi con el segundo ejemplar de Núñez del Cuvillo, con el que se lució con capote, banderillas y muleta, le pidieron la oreja con mucha fuerza , y al presidente no concederla, guardaron un sepulcral silencio al granadino retirarse al callejón, olvidándose de premiarle con un salida al tercio o con una vuelta al ruedo. Las orejas vinieron después, pues Padilla le cortó una al cuarto toro y El Fandi otra al quinto. Completaba el cartel Daniel Luque, el máximo triunfador de las Fallas 2013 que haciendo un toreo menos espectacular y más convencional, desorejó por partida doble al bravo y noble sexto, al que también se premió con una vuelta al ruedo. Se lidiaron bien presentados ejemplares de Núñez del Cuvillo, de los que destacaron el quinto además del sexto.

Padilla obtuvo su trofeo en el cuarto toro. Lo recibió a portagayola, y después de pararlo le dio tres largas cambiadas, y lo llevó al caballo galleando. Se ganó fuertes aplausos banderilleando. Luego, tras brindar al público, inició su labor muleteril ejecutando una tanda de derechazos de rodillas. Continuó con otra más larga y templada de pie. El toro se rajó pronto, refugiándose en tablas. Allí el diestro jerezano, con valor, esfuerzo y habilidad, le exprimió algunos pases emocionantes, Ahora bien, la faena perdió intensidad, pero al cobrar una mortífera estocada, se le premio el esfuerzo con una oreja de no mucho peso. Con el deslucido animal que abrió plaza, que duró poco, Padilla estuvo entregado con capote, banderillas y muleta, pero al matar de una estocada baja, el presidente ignoró la fuerte petición de trofeo de un público entusiasta, y el premio se redujo a una vuelta al ruedo.

Salió el quinto y fue el turno de El Fandi de divertir a su público, y para hacerlo, como es su norma, no escatimó esfuerzo. Con el capote, tras dar unos templados lances de recibo, hizo un airoso quite por lopecinas, rematado con media verónica de rodillas. Banderilleando estuvo espectacular, sobresaliendo el tercer par al violín, y el torear y dominar al toro con su propio cuerpo, como si este fuera un capote o muleta. Comenzó la faena de rodillas en los medios. Después de dar dos tandas de templados derechazos y otra menos limpia de naturales, se pegó un arrimón dando medios pases y adornos para ganarse al público. Mató con efectividad y le concedieron una oreja.

De la actuación de Luque, Paco Aguado apunta lo que sigue en la edición digital de El Diario de Córdoba:

Daniel Luque poco tuvo que esforzarse para redondear el dispendio orejero, porque tuvo delante al toro más completo de la corrida. El animal se movió incansable tras una muleta que apenas apuró sus buenas embestidas, al marcarle siempre trayectorias despegadas del cuerpo y sin forzarle a seguir los vuelos de la tela, precedidas siempre de cites de ventaja y muy poco comprometidos.

Más centrado y reunido en la parte final, Luque optó más por la cantidad que por la calidad en una faena de muy largo metraje que remató con adornos vistosos y una buena estocada. Claro que, entre la excesiva generosidad del público y en comparación con el balance de sus compañeros, era lógica la concesión de las dos orejas para el sevillano. Lo mejor fue que, al menos esta vez, la presidencia acertó al sacar otro pañuelo más, el azul, para hacer justicia con Relatero, el bravo toro de Núñez del Cuvillo.

Castella
En el décimo festejo del ciclo ferial un descastado, blando, sin fijeza y soso encierro de Zalduendo fue culpable de que el mano a mano entre Castella y Perera fuera desilusionante. Ambos toreros son grandes diestros sobrios y poderosos, el español algo más clásico que el francés, que necesitan de un toro más exigente que los lidiados esa tarde para que sus actuaciones impacten al público. A mi parecer una confrontación entre dos toreros tiene más interés cuando los diestros tienen maneras muy marcadamente diferentes, y este no es caso de estos dos toreros. Aun así con una corrida más encastada el mano a mano pudiera haber sido más interesante. Hay poco que se pueda comentar de las actuaciones de ambos diestros, lo más positivo fue que en todo momento con valor y maestría buscaron el triunfo. Si nos atenemos a trofeos el que salió triunfante fue Castella que le cortó una oreja al tercer astado.

A este toro el francés lo recibió con dos verónicas de rodillas y una larga cambiada. Luego hizo un templado quite por chicuelinas rematado con una larga mientras que Perera le respondió con un ajustado quite por gaoneras. Este fue uno de los pocos momentos en que los dos diestros tuvieron el duelo que se espera en un mano a mano. El subalterno Javier Ambel siguió calentando el ambiente al colocar clásicamente dos excelentes pares de banderillas. Castella inició la faena con unos cambios por la espalda en el centro del ruedo. La primera parte de la faena se compuso de templadas series de pases, pero luego fue a menos cuando el astado ya había usado las pocas arrancadas que contenía su débil cuerpo. Entonces vinieron los medios pases en un clásico arrimón, que a pesar de lo arriesgado que eran no produjeron emoción. Sonó un aviso ante de que Castellá cobrara una buena estocada. Oreja. Con el primero y el quinto estuvo voluntarioso con la muleta pero falló con los aceros. En ambos fue aplaudido. Perera, con aun peor material, fue ovacionado en el segundo y silenciado en el cuarto y el sexto.

Ponce y Duque
El martes 18 el maestro valenciano Enrique Ponce hizo el paseíllo por el ruedo con la ilusión de celebrar su 25 temporada como figura del toreo y de abrir por la treinta y ocho vez la Puerta Grande del coso valenciano. Lo hubiera conseguido por cortar las orejas al único astado que lidió de los cuatro que le correspondían en las dos corridas en que estaba anunciado. En cambio, el destino quiso que él saliera en camilla por la puerta de la enfermería mientras que Jesús Duque, al que Ponce acababa de alternativar, y el padrino de la ceremonia El Juli salían en hombros por el portón de los triunfadores. Se lidió un buen presentado encierro de Victoriano del Río, cuyos ejemplares se movieron y dieron emoción a lo que los espadas les hacían. Sobresalieron por su casta el cuarto y el quinto, especialmente este último al que se premió con una vuelta al ruedo.

Es curioso que a Ponce la crítica siempre le resalta la maestría, la elegancia y otras virtudes toreras que posee, pero raramente menciona el tremendo valor y la casta que el diestro posee, lo que le han permitido romper récords de números de actuaciones, trofeos y premios conseguidos durante su larga carrera en los ruedos. En su actuación esa tarde Ponce mostró que continúa sin perder esas cualidades, como indica Jorge Casals en su crónica en la versión digital de la revista Aplausos:

Espeluznante fue la cogida a Enrique Ponce entrando a matar al segundo de la tarde. De escalofrío. Fue prendido por el muslo y ya en el suelo, el toro se enceló con el diestro en momentos que resultaron angustiosos, siendo corneado en la axila. Se lo llevaban las cuadrillas a la enfermería pero Ponce, sangrando, con la clavícula fracturada y enormemente dolorido, en un gesto de torero grande aguantó en la plaza hasta que cayó el toro y se fue por su propio pie a la enfermería. La plaza le pidió de manera unánime las dos orejas que paseó la cuadrilla.

El valenciano había estado muy firme con el toro, al que supo aprovechar y potenciar sus virtudes. El de Victoriano resultó algo agarrado al piso y tardo, pero cuando tomaba la muleta lo hacía humillado y entregado. Dejó buenos pasajes el torero, sobre todo al natural, obligándolo a romper en todo momento y tirando con determinación en una poderosa muleta. Brindó Ponce al cielo en memoria de su abuelo, quien seguramente le hizo

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