27 octubre, 2021

DE TIRÓN A TIRÓN…

*Síntesis de la sexta novillada en la San Marcos, de Aguascalientes.

El domingo pasado en la San Marcos, en lo que fue la sexta novillada de la temporada, uno de ellos mostró que poco a poco ha sumado a su bagaje la técnica, tan necesaria y fundamental para lidiar reses bravas pero…los tres restantes jóvenes que completaron la cuarteta novilleril no apelaron a la técnica, están todavía ayunos de ella, se apegaron a la mayoría de los novilleros que pululan en nuestro México o sea: valor y más valor pero, ¿será valor consiente o será ese valor de aquellos que ignoran todavía que los toros pegan cornadas y matan?

*Síntesis de la sexta novillada en la San Marcos, de Aguascalientes.

El domingo pasado en la San Marcos, en lo que fue la sexta novillada de la temporada, uno de ellos mostró que poco a poco ha sumado a su bagaje la técnica, tan necesaria y fundamental para lidiar reses bravas pero…los tres restantes jóvenes que completaron la cuarteta novilleril no apelaron a la técnica, están todavía ayunos de ella, se apegaron a la mayoría de los novilleros que pululan en nuestro México o sea: valor y más valor pero, ¿será valor consiente o será ese valor de aquellos que ignoran todavía que los toros pegan cornadas y matan?, lo cierto es que los novillos de la Playa, aderezados con algunos del Jagüey, necesitaban novilleros con muletas más poderosas para poder con los astados playeros norteños que pecaron de difíciles, complicados, que a pesar de su edad de novillos desarrollaron sentido, más eso no fue óbice para que los cuatro novilleros sacaran a relucir su valor, de los ocho novillos que salieron al ruedo uno de ellos me gustó, el primero de la tarde, los otro siete tuvieron muchas dificultades en su lidia, que hizo se observara con mucha atención la forma en que los coletudos noveles salvaban la papeleta ya que los de Luis Quijano les pidieron las cartas credenciales desde que salían de toriles.
Ahora vamos a ver y observar brevemente como vi y observé esta sexta novillada en la San Marcos:

Tarde agradable, sol caliente y casi lleno en el centenario coso.

DIEGO EMILIO, el jovencillo aguascalentense vistió de perla y plata para reaparecer ante sus paisanos, para él fue el primero de la tarde que se llamó “Queretano”, número 83 y 385 kilogramos, cárdeno oscuro y delantero de cuerna, este fue su segundo bautizo ya que desde la hora del sorteo le habían colocado el nombre de “José Alfredo”.

Y desde que Diego se abrió de capa para lancear a pies juntos y luego torear requetebién a la verónica lances que remató con torerísima media le aplaudimos su empaque, ese sabor añejo, que flotó por toda la plaza. A este “Queretano” le dieron tres puyazos, dos en la contra querencia y uno más en la querencia, y como le habían dado dos puyazos al novillo le correspondió el quite a Gerardo Solos proveniente de la Escuela Taurina de Torreón, Coahuila, de la cual está al frente el lagunero Arturo Gilio, este Solís valientemente, fijas las zapatillas en la arena le dio dos gaoneras y una revolera que sacaron humo de ajustadas y sin pausa vino la réplica por parte de Diego Emilio que dispuesto a no dejarse ganar la pelea se embarró de novillo que en una de ellas lo “trincó” el novillo para darle fuerte golpiza, sin nada que levantar, lo importante que se levantó y fue hacia el cornúpeta para rematar el quite de don Rodolfo con una revolera. Se palpaba ya que nadie se iba a dejar de nadie.

Con la muleta, ante un novillo emotivo, bravo, con mucha calidad en la embestida, inició su faena doblándose suavemente, fijando en el engaño al novillo, yendo de los tercios a los medios, y aquí fue todo su trasteo en el que se vieron sus adelantos para lidiar reses bravas ya que desde el momento de ligar una serie de ayudados con la mano izquierda, quizá por el viento, vimos con qué calidad metía los pitones en el engaño este playero, buenos ayudados pero…yo le pedía que no se ayudara con la espada para torear al natural, quitó la espada citó, ahora sí, para torear con la izquierda tal como debe ser, ¿saben qué?, con esa mano ligó soberbios naturales, su aroma nos dijo que ahí estaba un torero de altos vuelos, en ese mismo tenor ligó, sí, leyó bien, ligó otra serie fenomenal salpicado con un afarolado y luego vino el de pecho, todo un conjunto de bien torear al bravo y emotivo “Queretano”, luego otra en esa tesitura torera, disfrutábamos ese toreó con sabor añejo, toreo viejo, clasicismo puro. Y con la derecha siguió en su sinfonía, el novillo embistiendo con enorme calidad y el torero aprovechando esas embestidas en aquellas series con la derecha sensacionales que hicieron ponerse de pie a los aficionados que aplaudían con fuerza a su paisano, después de que éste había llevado la mano muy baja, templadísima la muleta en derechazos sensacionales. Faena estructurada realizada en un palmo de terreno. Se tiró a matar y dejó tres cuartos de acero en buen sitio y cuatro descabellos que fueron suficientes para enviarlo al desolladero. Arrastre lento y vuelta al ruedo para Diego Emilio con todo el tufo de triunfo grande. Así fue.

Con el quinto, de nombre “Ilusionado”, numero 87 y 366 kilogramos, cárdeno bragado y playero de cuerna, le ha toreado muy bien en lances a pies juntos y verónicas, le repitió la dosis que a su primero. Un buen puyazo a cargo de Mauro Prado, le colocaron muy bien al novillo y cuando éste le embistió le alargó la vara y dejó la puya en lo alto, no barreno, en cambio le dio al novillo lo justo que necesitaba. Para Mauro fue el brindis de la faena de Diego que se enfrentó a este geniudo de la Playa que mucho tenía que toreársele, son de los astados que piden las credenciales de los toreros. Se puso cerca de los pitones y le arrancó muletazos valientes de mucho mérito solamente que el morito volvía en dos manos, se revolvía y buscaba al torero, este optó por torear de aliño, solamente faltó que lo toreara con más suavidad, sin embargo lo hizo con solvencia, a este geniudo de La Playa lo mató de certera estocada, yéndose por derecho y dejando la espada en lo alto. Petición fuerte para que se le otorgar una oreja, misma que se le concedió, con ello se convirtió en triunfador de la sexta novillada.

Gerardo Solís, de negro y oro vistió el torreonense en su presentación en Aguascalientes, para él fue “Zacatecano”, número 71 y 374 kilogramos, lidiado en segundo lugar, cárdeno oscuro, bragado y paliabierto de cuerna, un novillo incierto, áspero, echando las manos por delante, ello no le importó a este incipiente novillero también incipiente en la técnica de lidiar reses bravas pero eso no le importó al de Gómez Palacios…¡vaya valor de este joven para salirle al toro, bendita sea la ignorancia cuando no todavía no se aprende el oficio!, pues después de que picaron a este novillo Solís enseñó sus cartas credenciales al quedarse muy quieto en un quite por saltilleras valientes.

Cubrió el segundo tercio de forma regular, ahí tiene a su lado a un maestro del segundo tercio como lo es Arturo Gilio, que le enseñe a ser un banderillero destacado, único, diferente, comenzando a clavar banderillas “a la mexicana” y no a la española que es ahora como las clavan todos o casi todos que es llevar el “par hecho”. ¿Verdad que no es pedir mucho?

Ya con la muleta y el de La Playa embistiendo rebrincando, deslucido, se mostró con mucha voluntad al dar derechazos y naturales en los que el novillo se defendía, terminó su trasteo toreando con bernardinas, lo sacaron al tercio para aplaudirle su enorme voluntad y valor después de que mató a “Zacatecano” de un pinchazo hondo que tira sin puntilla.

Con el sexto, de nombre “Divorciado”, número 88 y 370 kilogramos, negro entrepelado, bragado y delantero de cuerna al mismo que el valiente Gerardo Solís se colocó entre los tercios y los medios enfilado frente a la puerta de toriles, ahí, aguantó las embestidas de este playero al torear por gaoneras de pie, lances con todo el tufo a enfermería, desde ese momento se echo a la bolsa al público, todo por su entrega y valor, lo dicho, la principal característica de un novillero es que debe tener valor para irle al toro, lo otro, la técnica, el oficio, lo va ir aprendiendo poco a poco y con ello llegará el torear bien y bonito, por lo pronto estos jóvenes se tienen que jugar la vida con singular alegría ayunos de conocimientos solamente apegados a su vocación y valor, tal como sucedió con este novillero que le correspondió este buen novillo que después de recibir dos puyazos quitó valientemente Solís por tafalleras, con todo ese estrapalucio aquello ardía en la plaza, más cuando cubrió el segundo tercio en donde hizo unos giros frente a la cara del novillo para después clavar los garapullos, eso acabó por “dejara calientita la plaza para el último tercio”, tercio que le brindó a Arturo Gilio.

La faena fue en el tenor de la valentía, hubo muchos muletazos, algunos buenos y otros regulares pero siempre con beneplácito de la concurrencia, eso sí con una afición desmedida buscando el triunfo a como diera lugar, el querer con ello encontrar un lugar en las novilladas que se van a dar en la Monumental de Aguascalientes, claro que fue mucho novillo para este joven, más hay que aplaudirle su dechado de afición en el ruedo de la San Marcos, por ello hubo fuerte petición de oreja que no se otorga pero si dio vuelta al ruedo triunfal de este Gerardo Solís al que no se debe perder de vista.

ABRAHAM MARÍN, vistió de verde y oro, también de Torreón, Coahuila, el tercero se llamó “Amigo”, número 45 y 406 kilogramos, cárdeno, alto de agujas, capacho y jarretero, mismo que se llevó dos puyazos para luego quitara por navarras este lagunero novillero. Brindó al público su faena ante este novillo deslucido, a pesar de ello dio naturales y derechazos sin emocionar al público, se trata de un joven con tendencia a hacer el toreo bueno, solamente que le falta transmitir lo que hace a los tendidos, en ese tenor transcurrió su trajinar, acabando con este novillo de un espadazo tendido. Silencio…

…Con el séptimo de la tarde que llevó por nombre “Duende”, número 116 y 395 kilogramos, cárdeno de pinta y playero de cuerna, un novillo soso por ende sin transmisión, ahí estuvo el lagunero batallando por arrancarle muletazos a este novillo como para quitárselo de encima en un dos por tres, mucha voluntad, valor y ya, a cargo de este joven que se lo quitó de encima de cuatro pinchazos y un espadazo, aplausos por la voluntad de este novillero. El trasteo se lo brindó a Jorge Ávila. Aplausos para Abraham Marín.

CARLOS CASANUEVA, el cuarto se llamó “Soldado”, número 86 y 372 kilogramos, negro entrepelado, delantero de cuerna, correspondió a este novillero tapatío, novillo con muchas mañas, echando las manos por delante como una manera de defenderse que con ello no se le puede templar, más si termina con la cabeza arriba, también este Carlos tiene buenas maneras para interpretar el toreo e igualmente el valor necesario para ello, así estuvo en esa tarde pero al igual que sus alternantes se topó con novillos complicados, a este lo mató de tres cuartos de espada delanteros y un espadazo entero y caído.

Con el último de la larga tarde, octavo de la serie, lo bautizaron allá en “Rancho Grande” finca en donde pasta la vacada de La Playa, como “Charro”, número 114 y 392 kilogramos, negro bragado y paliabierto de cuerna, novillo difícil, complicado, y Carlos con enorme voluntad le arrancó pases de mérito pero…el novillo no estaba para florituras, acabó mandándolo al destazadero de un estoconazo entero.

Mucho trabajo tienen las escuelas taurinas del país para inculcarles el toreo de aliño a sus alumnos, porque en las plazas salen más toros difíciles que necesitan se les toreé de aliño, que toros buenos, tal como sucedió esta tarde en la San Marcos que seis de ellos fueron malos, aunque para muchos ganaderos sus novillos o toros los consideran como “muy buenos”, eso sucede siempre, esperamos que los Quijano no se den coba y se apeguen a la realidad de lo que sucedió ese domingo en la San Marcos.

Así fue como vi y observé la sexta novillada en la San Marcos.

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