14 junio, 2021

DE TORO UN POCO.

*El espontaneo triunfador…
*Lorenzo Garza y su rabo madrileño…
*Mí querido amigo Germinal Ureña…
*Debut de “Finito” como novillero en la México…
*La única mujer en cortar un rabo en la Monumental México…

*El espontaneo triunfador…
*Lorenzo Garza y su rabo madrileño…
*Mí querido amigo Germinal Ureña…
*Debut de “Finito” como novillero en la México…
*La única mujer en cortar un rabo en la Monumental México…

A Antonio Rizo acabaron apodándolo “El Espontáneo” ya que el 8 de junio de 1930, en El Toreo de La Condesa, brincó al ruedo muleta en mano en un astado de Matancillas que correspondía a José Álvarez Carreño. Aparentemente este suceso no tiene nada de raro, viejos tiempos en que era común lo hicieran los novilleros que, desesperados por verse programados, cometían estos errores que perjudicaba al lidiador en turno. Lo curioso del caso es que tanto José Álvarez como el juez de plaza lo permitieron, después de lucirse por ambos lados y terminar con una gran estocada fue izado en hombros por los aficionados, “ganando” así le programaran de forma oficial al siguiente domingo. Alternó con Juan Guajardo y José Olivera “Pepete”, cortándole las orejas y el rabo a un ejemplar de Malpaso. Semanas después logró los mismos trofeos de un Piedras Negras. Al año siguiente ya no sostuvo el ritmo de triunfos y desapareció del mapa taurino. Por cierto que “Pepete” era tío abuelo de nuestro informante, el ex matador de toros y actual miembro de la H. Autoridad de las plazas de Aguascalientes, Paco Olivera “Bombita”.

“GUITARRERO” SE llamó el toro de don Fermín Martín Alonso, astado lidiado en la madrileña plaza de Las Ventas el 29 de septiembre de 1935 que se fue al destazadero sin las orejas y el rabo, estos trofeos sin lugar a dudas todavía tienen que conservarse en casa de los hijos de quien los obtuvo, el único torero mexicano con ese logro, y se trata de don Lorenzo Garza Arrambide. Alternaba esa tarde con Nicanor Villalta, Fernando Domínguez y “Curro” Caro quien por cierto se fue a casa con igual numero de trofeos.

PLATICABA EN días pasados con mi entrañable y querido viejo amigo Germinal Ureña Prieto, recordábamos ese ya muy lejano 20 de mayo de 1962, tarde que por ves primera pisó el ruedo de la plaza México vestido de luces, de obispo y oro, estrenando “apoderado”, Jesús Dávila, posterior juez de esa enorme edificación, y me decía no recordar a sus alternantes, le prometí investigar y hoy cumplo con mi promesa, fueron, Juan Jaime García, Guillermo Cota, Cuauhtémoc García, Guillermo Alonso y Javier Contreras con novillos de Peñuelas, el segundo retornó a los corrales por manso y en su lugar salió uno de Santín. Todos ellos debutaban, solo Germinal cortó una merecida oreja y abandonó la plaza en hombros, hasta el hotel ubicado en la calle de Vermont le siguió una cantidad considerable de aficionados. Costumbres de aquellos años cuando todavía no se “españolizaba” la regla de dos apéndices para salir a hombros, creo, sinceramente, eso era mejor, más motivante, esto se valorizaba mejor puesto que los antiguos asistentes tenían más conocimientos taurinos. Hoy en la actualidad lo que suceda en el ruedo les roba tiempo para estar jugueteando y manipulando sus teléfonos, hasta que escuchan el silencio previo a la estocada, y dependiendo del resultado de ella, es que se animan a “exigir” trofeos… Mismos que al ser otorgados son rechazados casi unánimemente y cayéndole al juez una tromba llena de mentadas de madre. Por lo mismo la seriedad de algunas salidas a hombros son “de dudosa procedencia”.

SOLO UNA novillada mató en la plaza México el norteño Raúl Contreras “Finito”. Esto fue la tarde del 8 de septiembre de 1963, lo hace al lado del veracruzano Juan de Dios Salazar y del zacatecano Paco Lara, quien “supuestamente” se había ido caminando desde Aguascalientes, lidiaron una novillada de Zotoluca, “Finito” debutó con “Retozón”, Lara con “Arrierito” escuchando dos avisos, en el último de la tarde “se superó” y vio regresar a los corrales a “Pajarero”. Después de esta tarde en que estuvo voluntarioso, Raúl hizo campaña por España y como novillero jamás regresó a ese coso.

EN LO que ya es una establecida rutina, leer, buscar datos, fotos y cuanta cosa taurina pueda encontrar y/o conocer en estos días de calma chicha, he encontrado una fotografía que me dejó gratamente impresionado, palabra que para quien escribe es un monumento que me deja la lectura de gusto por hacer las cosas, por saborear el quehacer taurino, de saber ejecutar las suertes del toreo, de mucha técnica y de saber aprender a caminarle a los astados, pero también de nostalgia y emoción ya que su servidor lo vivió “en vivo”. Se trata de una guapa chiquilla que a sus 15 años cortó un rabo en la plaza México, regiomontana por accidente y residente del Distrito Federal en cuanto la cuarentena de su señora madre llegó a su fin, aficionada a la charrería y a los caballos por herencia paterna, y por supuesto que a torear, a torear bien, tanto así que la tarde del 25 de septiembre de 1955 cortó tres orejas y un rabo Juanita Aparicio a becerros de Coaxamalucan al lado de Bette Ford y de los novilleros Enrique Esparza y Antonio García, estos con astados de Tepetzala. La gringuita también se llevó un apéndice y los varones solo golpes y achuchones.

NO CABE la menor duda, recordar es vivir, sobre todo si por ser ya altas horas de la noche nos vamos a la cama intentando por medio de los sueños revivir esos felices años en que ya fantaseábamos con hacernos toreros… Soñar no cuesta nada, ojalá y así sea, que lleguen por carretadas, no le aunque solo toreáramos pachanguitas… Nos Vemos.

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