OPINION: EN EL 2014 LA LEYENDA DE JOSE TOMAS CONTINUA OTRO AÑO MAS

30 de junio de 2014
Hace unos días en Burladero.com se leía en el artículo titulado La llegada de José Tomás revoluciona Granada que “la actuación de José Tomás el próximo jueves, 19 de junio, en la plaza de toros de Granada, ha supuesto toda una revolución en la ciudad de la Alhambra…”.

El artículo informa que, debido a la reaparición de José Tomás en Granada en la primera corrida de la Feria Taurina del Corpus, después de haber estado ausente de los ruedos españoles por casi dos años, a la ciudad, acudirán una gran cantidad de aficionados nacionales y extranjeros, lo que ya está impactando al sector turístico. El artículo cita al secretario de la Federación de Hostelería de Granada que dijo “José Tomás es una bendición para Granada. Ojalá viniera cada quince días”, aclarando que desde que hace varias semanas se supo que el diestro madrileño torearía en la feria, en la mayoría de los hoteles de cinco estrellas de la ciudad ya no había vacantes, y que es difícil hacer reservas en los restaurantes importantes.

Por otro lado, en lo que respecta a lo taurino, la reaparición del madrileño ha afectado a la venta de abonos al haber aumentado más de un 400% que en los años anteriores, y aun más a la venta de billetes para esa corrida, en la que habrá un lleno de “no hay billetes”, y eso a pesar del diestro de Galapagar no estar arropado por otras figuras, ya que el madrileño alternará con el veterano Finito de Córdoba y el joven Rafael Cerro, lidiando toros de Victoriano del Río y de Domingo Hernández. En otro medio, Santiago López, representante de la empresa granadina, comentó más concretamente sobre la venta de abonos, al apuntar que “De algo más de mil, serán unos 1.200 ó 1.300 abonos, hemos pasado a unos 8.000 abonados, en una plaza con 11.900 localidades”.

También el artículo de Burladero.com mencionaba que la solicitud de periodistas a la empresa para cubrir el festejo se había multiplicado, llegando a más de un centenar de profesionales los que deseaban informar sobre el histórico festejo, y que se habían establecido especiales medidas de seguridad para garantizar el orden público ese día.

Además, el 16 de junio apareció en Mundotoro.com otra noticia informando sobre la siguiente actuación en León del carismático espada, y enfatizando su efecto en las taquillas:

José Tomás despierta la locura colectiva. Ya se han agotado las entradas en León para ver al maestro de Galapagar el domingo 22 de junio, en un gran cartel con Juan Mora e Iván Fandiño, en la segunda cita que tiene confirmada en este 2014 en España.

Menciono parte del contenido de estos dos artículos para ilustrar el fenómeno en que José Tomás se ha convertido en su segunda etapa de su vida profesional como matador de toros, que comenzó el 17 de junio de 2007 en la Plaza de Toros Monumental de Barcelona, después de estar fuera de los ruedos desde el 16 de septiembre de 2002. Entonces toreó en Murcia la corrida que sería la última de su primera etapa profesional, pues dos días después alguien de su entorno anunció que el magistral torero dejaba de torear, sin dar ninguna clase de explicaciones públicas del porque el maestro había tomado de esa decisión, ni de cuales eran sus futuros planes taurinos.

De similar manera se comunicó en el 2007 que José Tomás reaparecería en Barcelona para completar una corta temporada, y desde entonces también se ha dejado saber poco de sus planes profesionales, o de su vida privada durante estos años que ha estado en activo en su segunda etapa. Y lo poco sabido ha sido indirectamente, pues el torero en lo posible evita los contactos con la prensa, o el hacer apariciones públicas, y además tiene la suerte de que las personas allegadas al torero respetan su silencio.

Este hermetismo ha convertido a José Tomas en un personaje enigmático y misterioso que a diferencia de otros toreros, evita estar en el ojo público. En cambio, esta conducta, más el modo tan particular de planear sus cortísimas temporadas, ha tenido el opuesto resultado, pues el interés del público por el personaje, y por verlo en el ruedo en estos ocho año, ha aumentado tremendamente, en comparación al interés que existía antes de su reaparición en 2007, cuando era el mismo excepcional torero, aunque no tan taquillero ni tan introvertido como lo es ahora.

Brevemente me referiré primero al figurón del toreo que José Tomas llegó a ser en su primera etapa profesional, y luego al sin igual y carismático fenómeno social en que se ha convertido desde su reaparición en el 2007 hasta el presente, sin aparentemente haber cambiado substancialmente su excepcional calidad torera.

José Tomás tomó la alternativa el 10 de diciembre de 1995 en la Plaza México y, sin apenas torear como matador de toros, la confirmó en Madrid el 4 de mayo de 1996 cortando una oreja, y sorprendiendo con la profundidad, pureza, verdad y entrega de su toreo. El coso de Las Ventas ha sido el principal baluarte para lanzar su carrera, llegando el espada a abrir Puerta Grande en siete ocasiones, y ser declarado el máximo triunfador de la Feria de San Isidro por tres años consecutivos en 1997, 1998 y 1999.

El triunfo en la tarde de su confirmación lo puso en circulación y con regularidad siguió obteniendo éxitos en las 35 corridas en que actuó esa temporada. Luego, desde la temporada 1997 hasta la de su inesperada retirada en el 2002, militó en los ruedos del mundo como una súper-figura, formando parte al final del siglo pasado del triunvirato taurino con Enrique Ponce y El Juli, con los que compartió cartel en múltiples ocasiones, 64 con Ponce y 38 con El Juli. Entonces, los tres mandaban en el toreo, sin ser uno más importante o taquillero que los otros, ya que la sola presencia de José Tomás, como ahora, no garantizaba el lleno de “no hay billetes”. Si había diferencias, aparte de la manera de cada uno de hacer el toreo, era que una mayoría de los llamados “aficionados conocedores” y varios críticos aprovechaban cualquier ocasión para declararse ser partidarios del clásico diestro de Galapagar y que este, a causa de su reservada personalidad, se promovía poco fuera de los ruedos.

Como figura el diestro de Galapagar tenía sus peculiaridades. Una muy especial era que en esa época cuando las estrellas del toreo ansiaban sumar el centenar de corridas por temporada él, una vez en la cima, optó por más moderación. Sumó 391corridas en los ruedos europeos en las siete temporadas desde que confirmó la alternativa en Madrid el 4 de mayo de 1996 de hasta el 16 de septiembre del 2002, cuando inesperadamente y temporalmente se retiró en Murcia. Estos son los festejos toreados en los ruedos europeos cada campaña, según los datos que aparecen en el Internet: en1996, 35 corridas; 1997, 79; 1998, 72; 1999, 63; 2000, 55; 2001, 36; y 2002, 49. En esas campañas los triunfos abundaban obteniendo un total de 514 orejas y 14 rabos.

Otra de sus normas era la de cortar sus campañas en septiembre. Ahora bien, lo que más afectó a su carrera fue cuando a partir de 2000 él y su nuevo apoderado Enrique Martín Arranz decidieron que no toreara en corridas televisadas, al menos ellos negociaran directamente los derechos de imagen con las televisiones, y no los empresarios de las plazas. En estas lucha se quedaron solos José Tomás y Joselito, también apoderado por Martín Arranz, y no ganaron, ya que el resto de los espadas no creyeron conveniente apoyarlos. Como consecuencia ambos toreros a partir del 2001 no actuaron en las ferias en las que las corridas fueran televisadas, excepto en un par de ocasiones. Otra decisión extraña del apoderado fue anunciar que a partir de 2001 su torero no concedería entrevistas a los medios de comunicación, lo que entonces creo cierto antagonismo de algunos periodistas. La lógica sería que estas decisiones hubieran perjudicado al torero, ya que en principio el público deseaba ver torear cuanto más mejor a su ídolo, aunque sea en la pantalla chica, No fue así, pues extrañamente en el caso de José Tomás esta conducta ha hecho al personaje mucho más interesante como persona y como torero.

Ahora me referiré, más bien a vista de pájaro, a la carrera de José Tomás, desde que el día 17 de junio de 2007 reapareció en la Plaza de Toros Monumental de Barcelona hasta que el 16 de junio en León toreó la segunda corrida de su campaña europea del 2014, después de haber estado fuera de los ruedos españoles por cerca de dos años.

El diestro de Galapagar durante los cuatro años y nueve meses que duró su retiro, por su natural hermetismo, no había dado a conocer su intención de volver al los ruedos, cuando en un comunicado de su nuevo apoderado Salvador Boix, un intelectual amigo del torero, y no taurino, sorprendió anunciando el 1 de marzo de 2007 que su torero reaparecía en la Plaza de toros Monumental de Barcelona el 17 de junio de 2007.

La reaparición no pudiera haber sido más memorable, pues el diestro madrileño, toreando con entrega y mucha verdad, cortó tres orejas y salió a hombros por la Puerta Grande. Ahora bien, lo más sorprendente era lo que seguiría sucediendo hasta el presente, que es que a la llamada de la presencia del madrileño en los ruedos, responderían los aficionados de todo el mundo taurino viniendo a ver al antiguo José Tomas, que había renacido con la aureola de fenómeno. No hay que decir que esto sucedió en Barcelona, en donde la plaza se llenó y la reventa hizo su agosto en junio.

El diestro actuó en quince corridas más, dos en plazas francesas y el resto en los cosos españoles, cortando un total de 32 orejas. Su corta campaña fue aun más disminuida a causa de las dos cogidas que el espada sufrió, una en Málaga y otra el 29 de agosto en Linares. Reapareció de esta última el 12 de septiembre en Salamanca, abriendo la Puerta Grande por haber sumado tres orejas, y tres días después en Murcia obtuvo cuatro trofeos. Obviamente, como también mostró en su primera época de matador, el valor no se le escapa por las heridas. El 23 de septiembre en Barcelona José Tomás terminó su breve, pero intensiva campaña. De este festejo se fue sin trofeos por fallar con los aceros. Ahora bien, otra vez más se volvió a poner el cartel de “no hay billetes” en las taquillas. En España esa temporada no actuó en plazas de primera como Valencia, Sevilla, Madrid, Bilbao o Zaragoza, ni tampoco sus presentaciones fueron televisadas. Durante ese invierno toreó tres corridas en América, también triunfando y llenando las plazas.

En la temporada del 2008 José Tomás completó otra corta y triunfal campaña actuando en una veintena de corridas con el mismo poder taquillero que en el año anterior, y de nuevo orejeando a una gran proporción de los toros que lidió con su sublime estilo, y poniendo toda la carne en el asador. En total sumó 42 orejas y 2 rabos. De sus actuaciones sobresalieron sobremanera los dos brillantes triunfos históricos que obtuvo en Las Ventas. En su primera actuación desorejó a los dos ejemplares de su lote y abrió el portón de los triunfadores, y diez días después obtuvo tres trofeos más, pero no pudo salir por la Puerta Grande del coso madrileño por estar herido en la enfermería. Otro hito importante fue el haber indultado un astado de Núñez del Cuvillo en el cierre de su campaña en Barcelona el 28 de septiembre. De nuevo actuó en América en el invierno saliendo a hombros de la Plaza México y de la de Bogotá.

En la temporada del 2009 la regularidad en sus triunfos volvió a ser la tónica del genio de Galapagar. Hizo el paseíllo en 22 corridas, saliendo a hombros 16 veces, y solamente en dos ocasiones dejó de puntuar. Una Importante fecha para el diestro fue el 5 de julio, en la que se encerró con seis toros en la Plaza Monumental de Barcelona, en la que sumó cinco orejas más a las tantas cortadas en esa plaza. Esta fue la primera vez en su carrera que tuvo la gesta de tener una encerrona. También, un año más, cerró la temporada en la misma localidad, volviendo a cortar cuatro orejas. Destacó también el hecho de que, a diferencia de lo sucedido en las dos temporadas anteriores, y a lo que sucedería en otras venideras, en su campaña, por suerte, no sufrió ninguna cornada, solo volteretas.

Si esas campañas del maestro fueron cortas, comenzado en la del 2010 por cornadas y lesiones, las que le siguieron lo fueron mucho más. Comenzó la temporada española del 2010 actuando en las tempranas ferias de Olivenza y Castellón obteniendo dos trofeos, para seguir en la Plaza Arnedo Arena, ganándose allí el primer apéndice otorgado en ese coso que se inauguraba esa tarde. Y esas tres corridas fueron las únicas que toreó en Europa, pues el 24 de abril en una corrida de la Feria de San Marcos de Aguascalientes, México, José Tomás sufrió una gravísima cornada que puso en peligro su vida. La larga recuperación le hizo cortar la temporada y no reaparecer en los ruedos hasta el sábado 23 de julio de 2011 en Valencia.

Ya recuperado de la terrible cornada, después de quince meses en el dique seco, José Tomás reapareció el 23 de julio de 201. Alternó con Juan Mora y Arturo Saldívar, lidiando toros de El Pilar. Volvió a actuar el 3 de agosto en Huelva y el 7 en Bayona, y en media docena más de festejos, incluyendo la matinal de Nimes el 18 de septiembre, en donde tuvo un gran triunfo cortando tres orejas. Cerró su campaña el 25 de septiembre con otro triunfo en la Feria de la Merced de Barcelona. Esta actuación fue histórica por ser la última corrida de toros celebrada en Cataluña, ya que al año siguiente se aplicaría la ley que prohíbe el toreo en esta región española.

La campaña del 2012 fue la más breve del carismático torero desde su reaparición, pues consistió de solo tres festejos, con los carteles mejores rematados que en las temporadas anteriores. La primera tuvo lugar el 25 de junio en Badajoz, alternado con El Juli y Juan José Padilla, la segunda en Huelva el 3 de agosto en un mano a mano con Morante, y la última el 16 de septiembre en Nimes, actuando como único espada. Los resultados fueron redondos, en Badajoz el balance fue de tres orejas para el diestro de Galapagar, cuatro para El Juli y una para Padilla; en el mano a mano de Huelva José Tomás obtuvo tres apéndices y Morante uno; y en Nimes su triunfo fue apoteósico pues, con una plaza llena, como en todas sus actuaciones desde su reaparición en el 2007, cortó once orejas y un rabo, indultando a un astado.

El zambombazo de Nimes fue la última actuación de José Tomás hasta volver a los ruedos 3 de mayo de 2014 en la plaza mexicana de Juriquilla. Esto fue debido a que cuando toreaba en la finca de Fermín Bohórquez, preparándose para comenzar la temporada 2013, se lesionó el pie derecho, y por luego tener complicaciones en la curación, se vio forzado a cancelar la breve campaña europea que tenía planeada para ese año.

Como he apuntado al principio de este artículo, el genial torero José Tomás en la temporada 2014 ya había toreado en Granada y León, las dos primeras corridas, de las tres en las que hasta ahora estaba anunciado, y lo ha hecho triunfando, y sin perder la atractiva magia que ahora posee para atraer a aficionados de todo el mundo a cualquier localidad en la que toree. Este don convierte en una bonanza económica a las ciudades agraciadas en donde él se presenta. Este año ya lo han sido esas dos ciudades mencionadas, y lo serán Málaga el 23 de agosto más cualquier otra ciudad, en donde el espada decida actuar, sin el consejo de su amigo Salvador Boix que ahora ya no lo apodera.

Refiriéndome a José Tomás, de una manera generalizada, he tratado de ilustrar las enormes diferencias que han existido en la manera como el genial espada ha desarrollado sus campañas en los dos diversos periodos de su carrera taurina. En el primero, que va desde su alternativa en 1995 hasta su retirada en el año 2002, actuaba en un número considerable de festejos cada temporada, alternando continuamente con las otras grandes figuras del momento, y toreando a menudo en Madrid y, aunque sin excederse, en las otras plazas de primera como Sevilla, Bilbao y Zaragoza. Entonces, a pesar de su reservada y excéntrica personalidad, no era tan radical en colaborar con los medios de comunicaciones para promocionarse. En cambio, desde su reaparición en el 2007, como ya es bien sabido, sus campañas han sido muy cortas, raramente compitiendo con las otras figuras y evitando presentarse en las plazas de primera arriba mencionadas, excepto en Las Ventas, en donde ha actuado dos tardes.

Además, desde su reaparición se ha conducido aun más reservado y más celoso de su privacidad, evitando el contacto tanto con los medios de comunicación como con sus admiradores y seguidores, y ha continuado sin permitir que se televisen sus corridas, tal como hizo en las últimas dos temporadas antes de retirarse temporalmente.

Lo que apenas ha cambiado son sus excepcionales cualidades artísticas. Su estilo de torear sigue siendo el mismo, clásico, profundo, ajustado, templado, dominador y asentado, y ejecutado con un magistral juego de muñeca y cintura, que transmite gran emoción, y que por la total entrega del torero, le ha causado ser recipiente de graves cornadas y muchas volteretas.

Entonces uno pudiera preguntarse que ha sucedido con José Tomás, o en el medio ambiente que lo rodea, que de ser solo una estelar figura en su primera etapa, desde su reaparición se ha convertido en un fenómeno singular, al que le rodea una enigmática aureola de misterio, coloreada con algo de morbosidad, que interesa tanto al mundo taurino que abarrota las plazas en donde se presenta, como al público en general que manifiesta interés por el personaje. Parece no haber una lógica razón para este dilema.

Ahora bien, tengo estas preguntas condicionales en mi mente ¿qué hubiera sucedido si José Tomás hubiera planeado sus últimas campañas al igual que las desarrolló antes de su reaparición? ¿Sería ahora el mismo figurón del toreo que era antes, o sería además el torero fenómeno súper taquillero que despierta pasiones en que se ha convertido?

Nunca lo sabremos porque en la vida que lo pasó pasó, y solo en la mente se puede revivir lo sucedido bajo condiciones diferentes.

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