MANZANARES, CIUDAD REAL, “EL CID” Y PADILLA A HOMBROS EN LA VUELTA DE JULIO APARICIO.

La vuelta de Julio Aparicio fue gris como la tarde, ventosa y suave de temperatura en previos de calor sofocante, Aparicio vestido impecable rojo y azabache y con algún kilo de más en la cintura, mucha responsabilidad y menos expectación de la esperada, saludó desde el tercio a petición del respetable invitando a sus compañeros de terna a compartir la ovación.

Gran corrida desde la finca La Marquesa con el hierro de Torrehandilla y dos, 2º y 3º, de Torrehaerberos, cumplieron en toda regla facilitando el triunfo del Cid y Padilla, desaprovechando el suyo Julio Aparicio que en su primero dio todo un recital de no querer estar. Si era su reaparición dubitativo y desconfiado con el capote masacró al animal en el caballo para después estar por delante macheteando a la deriva entre los pitos y la bronca del respetable, mal también con la espada escuchó mas bronca que pitos. En su segundo en precioso animal lleno de bondad y nobleza Aparicio dejó para el recuerdo tres verónicas y una media que recordaba a otras que yo vi en Ciudad Real en los años noventa y que reflejo en sus crónica Manuel López Camarena como lo mejor que había visto con el capote en muchos años de toros, el duende quedó ahí, para después con algo de voluntad y la nobleza del toro algún pasaje suelto y estar por allí y nada más de nuevo mal con la espada al menos tuvo que recoger una ovación desde el tercio.

JUAN JOSÉ PADILA esta placeado a diario y se nota, su voluntad innegable desde que se abre con el capote hasta su repertorio en banderillas, su toro primero no fue el mejor pero le arrancó una oreja de ley después de una buena estocada. El quinto fue otro cantar un toro que no era claro y que a punto estuvo de cazarlo en dos ocasiones, lo lanceó con suavidad colocando cuatro pares de banderillas, el cuarto a petición suya al caer uno en terrenos poco adecuados, en este toro Padilla se gustó, alternó series por ambos pitones de buen trazo con una superior al natural, larga templada y de mano muy baja, se gustó el jerezano, para después adornarse en cara no sin dificultades, la estocada hizo el resto y las dos orejas al esportón para otra salida a hombros paseando su bandera pirata.

Manuel Jesús EL CID, dio toda una lección de toreo puro y caro con el capote la suavidad de sus verónicas y mecer sus muñecas, faena rotunda por ambos pitones, destacando su zurda y su plasticidad y estética con la derecha, faroles y trinchera incluida y el público entregado el de Salteras que está a gusto en esta plaza andando y por bajo coloca el toro para la muerte de un soberbio volapié y dos orejas.

En el que cerraba plaza El Cid volvió a ser el de las grandes tardes, verónicas ganando terreno y rematada con media de cartel, su faena caló en los tendidos, las series limpias y muy templadas, lentas y cargando la suerte saliendo airoso y erguido sabedor de su buena obra, solo faltaba la rúbrica y la espada cayó bien pero el de Torrehandilla le entregó la muerte tarde tras dos golpes de verduguillo dejó el premio en oreja, pero el torero feliz y satisfecho y Manzanares agradecido en su segunda tarde en este coso, salieron a hombros en loor de multitud Padilla y “El Cid”.

MANZANARES, CIUDAD REAL.- Media plaza. Cuatro toros de Torrehandilla y dos -segundo y tercero- de Torreherberos, terciados y de buena presencia luciendo pitones, alguno mereció premio no concedido. Los mejores, tercero, cuarto y sexto. Julio Aparicio, bronca y ovación. Juan José Padilla, oreja y dos orejas. Manuel Jesús “El Cid”, dos orejas y oreja.

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