26 octubre, 2021

POEMA A LA MUERTE DE DON JUAN BELMONTE.

Para coger un pan sobre el morrillo
dando pecho y axila a los pitones,
Juan, anónimo Juan, Juan Torerillo
no recibiste clásicas lecciones.

Para llevar a casa veinte duros
entre la chifla de inhumano coro
bebiste golpes, aspiraste apuros
y al aire al suelo al aire y siempre al toro.

Para coger un pan sobre el morrillo
dando pecho y axila a los pitones,
Juan, anónimo Juan, Juan Torerillo
no recibiste clásicas lecciones.

Para llevar a casa veinte duros
entre la chifla de inhumano coro
bebiste golpes, aspiraste apuros
y al aire al suelo al aire y siempre al toro.

Del miedo, que es ingénito en el hombre,
nació el valor, congénito en el hambre;
Así en la tauromaquia, Juan Sin Nombre
fue antítesis del gran José Raigambre.

José, nieto de Venus y Vulcano
fue un semidiós con la esbeltez de Apolo
(Frecuencia tuvo aquel Teseo hispano
en liquidar seis Minotauros, solo).

Más Juan, el pobre Juan de carne y hueso,
el más mortal de todos los mortales
opuso a sal valor, arrojo al seso
y “molinetes” contra “naturales”.

Tres siglos en la historia del toreo
se derrumbaron ante dos colosos:
Del morisco e hispánico alanceo
hasta el futuro en los taurinos cosos.

Y Joselito muestra al horizonte
toda una enciclopedia en su percal.
Y remata sus lances Juan Belmonte
con su “media verónica” renal…

La Muerte se disfraza de capricho,
y en la más increíble paradoja
supiste quien vivió a merced del bicho
y muere quien “¡no hay toro que lo coja!”…

Quedan atrás los años de la infancia:
Sevilla y su noctámbula capea…
Como un Jasón, Juan, en su rica estancia
mira en la tauromaquia una Medea.

Porque si en su niñez fue Juan Sin Suerte
y fue en su adolescencia Juan Sin Pan,
hoy, ya casi un anciano, es Juan Sin Muerte
porque la Muerte tuvo miedo a Juan.

Y quien burló a la muerte en tantos ruedos,
mil veces sentenciado por suicida,
sólo cuando lo quiso, y con sus dedos
mató su muerte y se quitó la vida…

A Juan, que no toreó por soleares,
muerto, no he de llorarlo en seguiriyas
sean por martinetes mis cantares,
cante de yunque y fragua y herrerías:

Cristo de la Expiración
cachorro de los trianeros,
bríndale tu absolución
al mejor de los toreros.

Cachorro, si en Viernes Santo
te faltara un penitente,
asóciate a nuestro llanto
que es Juan Belmonte el ausente…

Deja un comentario

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com