24 junio, 2021

SEXTA NOVILLADA DE LA TEMPORADA DE LA PLAZA DE TOROS MÉXICO… DECEPCIONANTE FESTEJO.

Domingo 24 de agosto
Novillos: Siete de Brito (Andrés Suárez regaló uno), variados en juego y presentación. Por ejemplo: el tercero fue extraordinariamente noble y colaborador, merecía el arrastre lento, pero al juez se le pasó de noche ese pequeño detalle; el quinto era un becerro infame, al sexto se le pusieron banderillas negras por manso y al resto se le aplaudió en el arrastre.

Domingo 24 de agosto
Novillos: Siete de Brito (Andrés Suárez regaló uno), variados en juego y presentación. Por ejemplo: el tercero fue extraordinariamente noble y colaborador, merecía el arrastre lento, pero al juez se le pasó de noche ese pequeño detalle; el quinto era un becerro infame, al sexto se le pusieron banderillas negras por manso y al resto se le aplaudió en el arrastre.

Novilleros: Óscar Amador, dos pinchazos y buena entera: silencio.
David Martínez, bajonazo. Absurda petición de oreja y todo quedó en una salida al tercio.
Jaime Adrián, entera trasera y caída: aviso y silencio.
Emiliano Villafuerte “El Moso”, dos pinchazos y bajonazo: aviso y silencio.
Ángel Espinoza “Platerito”, entera: al tercio.
Andrés Suárez del Real, pinchazo y estocada: silencio. Al de regalo lo mató de estocada que cala y descabello: silencio.

Ante la amenaza de lluvia y el hecho de que el cartel lo componían seis novilleros en vez de tres, sólo fueron a la Plaza México unos dos mil quinientos aficionados.

Óscar Amador, el aguerrido novillero tlaxcalteca, nos regaló los mejores muletazos al natural de la tarde, largos y templados. Desgraciadamente, entendió un poco tarde al novillo y no mató a la primera. Antes se había ido a porta gayola y recibió un fuerte golpe cuando el de Brito no obedeció en la media larga cambiada.

El colombiano David Martínez toreó suavemente con el capote, puso un buen segundo par de banderillas y mostró todas sus carencias con la muleta. No sabemos si la oreja la pidieron sus paisanos o los mexicanos solidarios con la lucha de los novilleros colombianos. Lo cierto es que petición hubo, pero no estaba justificada en absoluto.

Jaime Adrián desaprovechó al novillo de la ilusión, Lo mejor de su labor fue el quite por fregolinas. Ya con el trapo rojo nos endilgó un compendio de infames trapazos a muy prudente distancia. Si ese novillo le hubiera tocado a Óscar o a “Platerito” se va sin orejas al destazadero.

“El Moso”, un joven moreliano de apenas quince años, también naufragó. Su novillo se dejó bastante, pero Emiliano Villafuerte carece de temple y –lógicamente- del rodaje que se requiere para venir a La México y hacer algo digno.

“Platerito” estuvo sensacional con el capote, con los palos, con la muleta y con el estoque, desgraciadamente no sorteó un novillo sino una lagartija colorada realmente fea y vergonzosa. Lo de siempre, con otro enemigo hubiera brillado a gran altura, pero todo quedó en una merecidísima salida al tercio.

El último novillero del cartel, Andrés Suárez, debe considerar seriamente dedicarse a otra cosa. Con el mansísimo sexto anduvo perdido y con el potable novillo de regalo nos aburrió cruelmente.

Por lo menos no nos cayó encima el diluvio universal, sólo llovió de manera intermitente pero muy molesta. Aquí no se consuela el que no quiere.

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