ALMODÓVAR DEL CAMPO, CIUDAD REAL… NAZARÉ SE ROMPE AL NATURAL.

Salió a hombros junto a Padilla y Fandiño tras sellar su impronta ante un toro noble y que duró lo suficiente.

Fue el Nazaré que conocíamos, el de la sustitución. El de Sevilla. El del encaje por el izquierdo y el de los naturales rotos frente a la del Príncipe. Y también el Nazaré heroico de Madrid. Y el de Pamplona. Pero fue en Almodóvar donde sucedió todo. Al natural.

Selló en el tercero lo mejor de la feria: Comenzó un gran toreo a la verónica, ganando terreno hasta los medios y rematando con una media con la rodilla genuflexa y con una tremenda exquisitez. Tras brindar la faena al público, dejó dos series por la derecha con temple y empaque para desgranar después cuatro series al natural lentísimas, rematando detrás de la cadera y llevando muy baja la muleta. Inconmensurables fueron los de pecho ante un toro muy noble al que Nazaré le dio espacio, tiempo y el temple ¡¡que lentitud!! si aún dura. Bordó el toreo en Almodóvar, sin duda sellando la mejor faena de la Feria antes del volapié que tumbó al toro. Cortó dos orejas con petición de rabo. Antonio escuchó leve petición del sexto, con el que cuadró una faena voluntariosa frente a un toro que se paró descaradamente en el último tercio, siendo pitado en el arrastre recogió una ovación desde el tercio.

Despachó Padilla en primer lugar a un animal descastado y de poca presencia lo banderilleó con mucho decoro, el mejor el tercero en la misma cara toro al que intentó el toreo en redondo pero con el que tres coladas del animal dieron al traste con el intento de faena. Tras pinchazo y estocada fue silenciado. Padilla en el cuarto se estiró bien a la verónica y realizó un tercio de banderillas bastante aseado. Tras comenzar rodilla en tierra, hubo toreo en redondo marca de la casa con mucho puente y demasiados espacios entre toro y torero. Después tiró de forma efectista entre los pitones una y otra vez, rozándoselos en las taleguillas fue muy del gusto del público, el teléfono y besar el testuz fue su final, faena larga con parón en el reloj presidencial. Pinchazo, estocada y descabellos para dos orejas a su esportón de escaso valor artístico y sí mucho sentimental.

Fandiño quedó inédito con el capote en su primero, brindó su faena al público y tras probaturas en redondo ligó tres series de mucho mérito con la derecha para cuajar posteriormente otras tres al natural de trazo, mando y mucho poder. La estocada hizo el resto antes de pasear dos orejas. Una ovación recibió Fandiño en el quinto, que anduvo desconfiado y en fases a la deriva, sus verónicas atropelladas, ante los parones del de Cayetano Muñoz, Iván no se acopló en ningún momento el paso atrás y con muchas reservas, el toro fue complicado, pero me pareció ver a un Fandiño cansado casi en las puertas de su segunda casa, cortando por lo sano y fallando a espadas. No fue su día.

FICHA DEL FESTEJO.
Plaza de toros “Las Eras de Marta”. Almodóvar del Campo, Ciudad Real. Segunda de Feria. Corrida de toros. Algo más de un cuarto de plaza, la banda de música rompió a tocar en la segunda faena de Fandiño sin un pase, lamentable.
Seis toros de Cayetano Muñoz, desiguales de presentación y juego, 1º,2º y 3º muy chicos, el 2º se astilló el pitón derecho en barreras, la segunda parte mejoró la presentación y bajó alarmantemente la raza, 5º y 6º descastados, aunque al 5ª se le pegó duro en el caballo.
Juan José Padilla, silencio y dos orejas.
Iván Fandiño, dos orejas y ovación.
Antonio Nazaré, dos orejas con petición de rabo y ovación tras petición.

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