RESUMEN DE LA FERIA DE CALI-2014: UN CICLO INTERESANTE, AUNQUE CON ALTOS Y BAJOS

La feria del Señor de los Cristales y su 57 edición De las ferias taurinas sudamericanas, la del Señor de los Cristales de Cali, que se celebró por primera vez en el año 1957, es una de la de más prestigiosas del continente y es, al mismo tiempo la primera de las ferias de la temporada invernal colombiana. Los festejos tienen como teatro la hermosa Plaza de Toros Monumental de Cañaveralejo, que tiene un aforo de cerca 17.000 espectadores, y que fue inaugurada el mismo año de la primera feria.

Desde sus comienzos la Feria del Señor de los Cristales ha presentado los programas más atractivos de la nación que estaban compuestos por una decena de festejos con la inclusión de varias grandes figuras españolas en los carteles resultando en grandes llenos . En cambio, desde el principio de este siglo, poco a poco, por haberse ido reduciendo la asistencia de público a la plaza, los abonos se han estado compuesto por casi la mitad de festejos con carteles, aunque atractivos, menos rematados que en el siglo anterior.

El abono de la 57ª Feria del Señor de los Cristales constó de una novillada y cinco corridas que se celebraron entre el 25 y el 30 de diciembre. Antes de comenzar la feria se dieron varias novilladas. La última se celebró el domingo 22 de diciembre.

Los 15 puestos de las cinco corridas de toros fueron ocupados por los diestros españoles Miguel Angel Perera, El Fandi, Iván Fandiño, Juan José Padilla y Antonio Ferrera y por los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura, el diestro francés Sebastián Castella y los colombianos Luis Bolívar, Manuel Libardo, Ricardo Rivera, José Fernando Alzate, Paco Perlaza y Sebastián Vargas. Bolívar fue el único espada que hizo doblete y los demás actuantes solo hicieron el paseíllo una tarde.

A continuación, primero aparecen los carteles de los seis festejos del abono, mostrando los resultados en forma de reseña. Luego, hago unas breves referencias numéricas analizando las reseñas, seguidos por unos comentarios sobre los toreros que han protagonizado lo mejor de la feria. Concluyo el resumen con un anexo que muestra los ganadores de los galardones otorgados por algunas entidades a los triunfadores de la feria.

Reseñas y datos cuantitativos
Estos son las reseñas de los seis festejos del abono, más los datos cuantitativos. Las reseñas son basadas en la información de la prensa cibernética:

Cali. Jueves, 25 de diciembre. Primer festejos de feria. Novillada. Novillos de Ambaló (disparejos de presencia y de juego mansos y con dificultades, los más manejables el primero y el tercero) para Juan Camilo Alzate (ovación tras petición; silencio), Jesús Enrique Colombo (silencio tras aviso; silencio) y Andrés Roca Rey (oreja; vuelta). Entrada: 1/3

Cali. Viernes, 26 de diciembre. Segundo festejo de feria. Toros de Paispamba (correctamente presentados y de juego desigual, los mejores el manejable primero y el bravo y noble sexto) para Manuel Libardo (aplausos; silencio), Ricardo Rivera (pitos tras dos avisos; silencio tras aviso) y José Fernando Alzate (saludos; oreja). Entrada: 1/3

Cali. Sábado, 27 de diciembre. Tercer festejo de la feria. Siete toros de Ernesto González Caicedo, el séptimo de regalo (bien presentados, nobles y bravos, excepto el rajado quinto) para el rejoneador Diego Ventura (saludos; dos orejas; salida a hombros) y los diestros Miguel Angel Perera (saludos; ovación; dos orejas en el de regalo; salida a hombros) y Luis Bolívar (dos orejas; saludos; salida a hombros). Entrada: 3/4. Incidencias: el ganadero salió al tercio a saludar al final del festejo.

Cali. Domingo, 28 de diciembre. Cuarto festejo de feria. Toros de Las Ventas del Espíritu Santo (bien presentados, flojos y bajos de casta , excepto el bravo quinto que se premió con vuelta al ruedo) para Paco Perlaza (silencio; silencio tras aviso), El Fandi (vuelta; oreja) y Sebastián Castella, sustituyendo a José María Manzanares (silencio; silencio). Entrada: más de 3/4.

Cali. Lunes, 29 de diciembre. Quinto festejo de feria. Siete toros de Ernesto Gutiérrez, el séptimo regalado por Bolívar (bravos en general ) para Luis Bolívar (saludos; silencio tras aviso, dos oreja en el toro de regalo; salida a hombros), Iván Fandiño (dos vueltas tras fuerte petición; dos orejas) y Pablo Hermoso (dos orejas; ovación). Entrada: lleno de “No hay billetes”. Incidencias: el ganadero salió a hombros junto a los toreros.

Cali. Martes 30 de diciembre. Sexto y último festejo de feria. Toros de Juan Bernardo Caicedo (muy serios de presencia y complicados con peligro, siendo los peores el segundo y el quinto, y el sexto el más manejable) para Juan José Padilla (silencio; vuelta), Sebastián Vargas (silencio; silencio) y Antonio Ferrera (silencio; saludos). Entrada: 1/2.

Los datos numéricos en las reseñas de los seis festejos muestran que se concedieron 14 orejas en las cinco corridas y 1 en la novillada. Bolívar obtuvo cuatro orejas, los rejoneadores Ventura y Hermoso de Mendoza y los diestros Perera y Fandiño cortaron dos apéndices; mientras que El Fandi y Alzate más el novillero Roca Rey pasearon una. Por otro lado, la Puerta del Señor de los Cristales se abrió para permitir que por ella salieran Bolívar, dos veces, Ventura, Hermoso de Mendoza, Perera y Fandiño. En Cali es necesario desorejar por partida doble a un toro para salir en hombros por esa puerta.

Los datos también muestran que la asistencia a la plaza, aunque sin ser masiva, fue algo mejor que en la temporada anterior, ya que el coso de Cañaveralejo se puso el cartel de “No hay billetes” en el festejo del día 29, mientras que el público cubrió tres cuartas partes del aforo en los festejos de los días 27 y 28, media plaza en la última corrida, y un tercio en la primera corrida del ciclo y en la novillada.

Referente a las ganaderías, el ganadero Ernesto Gutiérrez salió a hombros junto a los toreros en la cuarta corrida, y el ganadero Ernesto González Caicedo salió al tercio a saludar al finalizar la segunda corrida por el buen juego de sus respectivos encierros. También se distinguieron el bravo quinto astado del complicado encierro de Las Ventas del Espíritu Santo, al que se premió con una vuelta al ruedo, y sexto ejemplar de Paispamba, que fue premiado como el toro mejor del ciclo ferial.

Comentarios A continuación haré unos breves comentarios, basado en lo publicado en los medios, sobre lo más relevante sucedido en los seis festejos, con énfasis en los diestros triunfadores.

La novillada
La Feria de Cali se abrió el día de Navidad con una novillada con un cartel de novilleros sudamericanos, el colombiano Juan Camilo Alzate, el venezolano Jesús Enrique Colombo y el peruano Andrés Roca Rey, que se enfrentaron con un complicado y escaso de bravura encierro de Ambaló, del cual los astados más manejables fueron el primero y el tercero.

Roca Rey, que entró en el cartel por ser el máximo triunfador del ciclo de novilladas pre-feriales, fue también el triunfador de la novillada de feria, al cortarle una oreja al utrero que salió en tercer lugar. Se impuso al animal usando buena técnica lidiadora para después torearlo con gusto, templanza y seguridad. En su hacer sobresalieron varias tandas de derechazos, y el arrimón final, y al rematar al animal con una estocada en la cruz, paseó un trofeo. Con el incierto y peligroso sexto estuvo muy decidido al tratarle de sacar faena con valor y entrega. Hizo la suerte suprema entrando sin muleta y el utrero dobló, pero al puntillero levantarlo, joven peruano perdió un posible trofeo.

Alzate tuvo sus mejores momentos con el novillo que abrió plaza, al que con entrega, le ejecuto una faena intermitente, en la que sobresalió el toreo derechista. Aunque mató con alguna dificultad, hubo una nutrida petición que el presidente ignoró. Con el complicado quinto se le notó la falta de oficio. Oyó silencio. A Colombo le tocó el peor lote, dos ejemplares con peligro, y con ellos poco brillante pudo hacer. Oyó silencios.

Si el resultado artístico dejó algo que desear por las dificultades del ganado, el económico fue peor, pues la plaza se cubrió en apenas un tercio del aforo.

La primera corrida
El viernes 26 se dio la primera corrida de toros de la feria con un cartel formado por los diestros colombianos Manuel Libarlo, Ricardo Rivera y José Fernando Alzate que lidiaron un encierro de Paispamba, cuyos toros dieron un juego variado, y de los que sobresalió el excelente sexto. Como en la novillada el público llenó algo más de un tercio del aforo y solo un torero puntuó. El agraciado fue el bogotano Alzate, que le cortó la oreja al bravo sexto. Antes en el tercero, su actuación no tuvo historia y pudo ser trágica al ser cogido al entrar a matar. Fue ovacionado. Así juzgó Jorge Arturo Díaz en Burladero.com la labor del diestro en el toro que cerró la tarde:

Ante el bien armado sexto, salió a reclamar las escrituras, con más entusiasmo que mando, con más entrega que arte, con más valor que reposo, desde la afarolada de rodillas y los nueve lances con que cruzó el ruedo hasta la estocada honda que mató en los medios anduvo en loor de multitud. El toro era bueno, mereció más toreo pero no más honradez. Dar lo mejor de sí es lo que se puede exigir a un hombre, y eso dio el bogotano.

Sus paisanos Libardo y Rivera se fueron de vacío, teniendo el primero mejores actuaciones que el segundo, quien estropeó con los aceros lo poco bueno que consiguió hacer con capote y muleta. Oyó dos avisos en su primero y uno en su segundo, lo que resultó en pitos y silencio, respectivamente.

La segunda corrida
Atraído por el cartel más rematado de la feria, compuesto por Miguel Ángel Perera, el máximo triunfador de la temporada española, el diestro caleño Luis Bolívar, que celebraba su décima temporada como doctor en tauromaquia, y por la estrella del rejoneo Diego Ventura, los aficionados, que cubrieron tres cuartas partes del aforo, disfrutaron de una gran tarde de toros, que concluyó con los tres toreros saliendo a hombros por la Puerta del Señor de los Cristales.

A esto contribuyó el buen encierro de Ernesto González Caicedo, cuyos seis ejemplares de los siete que se lidiaron, pues Perera regaló uno, fueron bravos y nobles. La excepción fue el rajado quinto toro. Al final del festejo, el ganadero tuvo que salir al tercio para agradecer las sonoras ovaciones del público. Antes seis de sus pupilos fueron aplaudidos en el arrastre.

El primero en puntuar fue Luis Bolívar, al desorejar al tercer astado. Así evaluó la faena Alberto Lopera en Mundotoro.com:

Diez años de matador cumplió en su plaza Luis Bolívar, y lo festejó a lo grande, mostrando al paisanaje su plenitud profesional con una faena donde mostró su poderío en varias series por bajo en redondo con exquisito temple, en medio de ovaciones y gritos de íColombia…Torero…Colombia…Torero! Faena muy completa que remató de estocada recibiendo, tan efectiva que solo cinco segundos demoró el toro en estar listo para las mulillas sin necesidad de intervención con la puntilla. Locura colectiva que el Presidente atendió en la concesión de los máximos trofeos.

El diestro caleño, al noble, pero y algo soso, sexto, también lo toreó con capote y muleta con arrojo y brillantez.. Los trofeos los tenía ganados, pero al matar de una estocada tendida tras un pinchazo, el presidente ignoró la petición de oreja.

El caballero Diego Ventura también, después de dar un espectáculo rejoneando al bravo y repetidor primer toro, al igual que a Bolívar, perdió los trofeos, por fallar con los aceros, en su caso, con el rejón de muerte. En cambio al matar al cuarto astado de un rejonazo, paseó un doble trofeo. El lucimiento de Ventura fue contínuo en ambas intervenciones, pues montando a Padilla, Demonio, Ordóñez, Toronjo, Oro, o Morante, ejecutó, con maestría, elegancia y arrojo todas las suertes del toreo a caballo, como colocar rejones de castigo, banderillas largas y cortas, a una y a dos manos, y entre suerte y suerte, no faltaron emocionantes quiebros, piruetas y cabriolas, más adornos como las mordidas de Morante al toro al salir de las suertes.

A Perera se le iba la tarde sin cortar trofeos, a pesar de intentarlo a toda costa. Estuvo a punto de desorejar al bravo segundo astado después de completarle una redonda faena, pero los trofeos se les fueron de las manos al matar de media estocada tras pinchazo. Luego con el quinto, un rajado animal sin fondo, que perdió las manos en varias ocasiones, no tuvo opciones para el triunfo. Entonces como su pundonor no le permitía salir andando del ruedo mientras sus alternantes salían en volandas, regaló un sobrero, que embistió con raza y nobleza, y con ese moderado de presencia ejemplar armó un lio. El diestro extremeño no hizo nada relevante con el capote pues el toro de salida carecía de fijeza. En cambio, con la muleta, en contra de su habitual estilo, comenzó la faena rodillas en tierra, para luego hacer ese toreo poderoso, sobrio, clásico y hondo que le caracteriza, ligando tandas de naturales y derechazos con templanza y mando. Cerró su hacer con unas ajustadas manoletinas, y al firmar lo brillantemente hecho con un estoconazo, también paseó dos orejas, al igual que sus compañeros.

La tercera corrida
El domingo 18, aun más público que a la segunda corrida asistió al coso de Cañaveralejo, pero esa tarde, a diferencia del día anterior, un mal encierro de Las Ventas del Espíritu Santo se encargó de que los aficionados salieran de la plaza desilusionados por, en conjunto, los pobres resultados del festejo. Actuaron el veterano diestro colombiano Paco Perlaza, el español El Fandi, y el francés Sebastián Castella que, sustituyendo a José María Manzanares, volvía a Cali después de unos años de ausencia.

Cuatro ejemplares del encierro de Las Ventas fueron descastados y rajados sin fondo ni fuerza, embistiendo sin emoción, doblando las manos, quedándose cortos o defendiéndose, lo que le quitaba importancia a lo que los diestros hicieran. Las excepciones fueron el lote de de El Fandi, el segundo que aunque descastados fue manejable y el bravo quinto, al que se le dio la vuelta al ruedo, e incluso una parte del público pidió el indulto.

El Fandi, con su entrega, habilidad lidiadora y la variedad de su toreo, le sacó a su primer astado lo poco bueno que tenía dentro, y al bravo quinto le redondeó una vistosa y larga faena. Con el capote lanceó con temple e hizo quites variados a ambos toros, y con la muleta hizo de enfermero con su primer astado, toreándolo con temple y a media altura después de haber comenzado la faena de rodillas. Al mandarlo a desolladero de un pinchazo, estocada tendida y descabello, el premio se redujo a una vuelta al ruedo. Al quinto lo toreó con verdad y hondura aprovechando la calidad de las embestidas del noble animal. De nuevo la espada, al matar de un pinchazo y una estocada defectuosa, le redujo el premio, en este caso a solo una oreja, de las dos que se hubiera merecido, la que paseó después de dársele al toro una vuelta al ruedo. También hay que enfatizar que el diestro granadino relumbró en los tercios de banderillas, como es su norma.

Poco más hay que añadir del festejo, pues ni Paco Perlaza ni Sebastián Castella pudieron sobreponerse a la invalidez de sus oponentes. Ambos fueron silenciados al concluir sus actuaciones. Perlaza declaró después de completar su actuación con el cuarto toro, que se retiraba del toreo, aludiendo a las pocas oportunidades que se les daban en Colombia a los diestros nacionales.

La cuarta corrida
En las taquillas del festejo del martes 29 se pusieron el rotulo de “No hay billetes”. El cartel lo formaban Luis Bolívar, que repetía después de su éxito en la segunda corrida, Iván Fandiño, uno de los triunfadores de la anterior feria, y por Pablo Hermoso de Mendoza, que volvía a Cali después de haber hecho historia al ser premiado como el máximo triunfador en la edición de la feria del 2012. Se enfrentaron con toros del prestigioso ganadero Ernesto Gutiérrez.. Esos astados fueron la otra cara de la moneda del encierro de la corrida anterior, pues si aquellos fueron descastados y débiles, a estos la casta y la fuerza les abundaban, exigiendo toreros que les pudieran. Con ellos se encontraron, pues dos maestros del toreo a pie y uno del toreo a caballo, les pudieron para luego lucirse con ellos, haciendo méritos para cortarles seis orejas que pudieran haber sido ocho o más, si el presidente no le hubiera negado a Fandiño los trofeos del segundo toro, y si Bolívar, después de ejecutarle una gran faena, hubiera acertado con el estoque al astado que abrió plaza. Cito a Alberto Lopera que en Mundotoro.com así describía lo hecho por Fandiño:

Anotamos antes la negativa presidencial para premiar una extraordinaria labor de Iván Fandiño en el segundo, ante un toro incómodo y mirón que poco obedecía. Mérito grande del torero al crear una faena pletórica de torería donde el mando y el temple fueron fundamentales para superar las complicaciones que tuvo su oponente. La estocada fue perfecta y efectiva. Dos vueltas a un ruedo cubierto de sombreros…mientras el Presidente recibió la bronca más resonante de la feria. La casta, el valor y la fibra de este torero no tiene similares. Así lo mostró en su segundo en una faena tan completa, técnica y artística que puso los tendidos en paroxismo mientras la música acompañó todas las series de mano muy baja por ambos pitones, faena que culminó de estocada entera y rápida de efecto, tan rápido como los dos pañuelos que asomaron en el Palco…

Bolívar le ejecutó al primero, el toro estrella del encierro, una centrada, mandona y reposada faena, para luego estropearla con dos pinchazos antes de cobrar una estocada. El premio fue una salida al tercio sin trofeos. Al cuarto le completó una faena que fue de más a menos. La terminó con un feo metisaca y una estocada, y hubo silencio. Regaló un sobrero, y a este, con arrojo y mucho pundonor, le completó una emocionante faena, inferior a la de su primero, pero que, al rematarla con un estoconazo sin puntilla, le puso en sus manos un doble trofeo. Así el caleño terminó saliendo en hombros por segunda vez en el ciclo ferial, en el que ha sumado cuatro trofeos.

Pablo Hermoso de Mendoza, que esa tarde cerraba su 25 campaña como líder del toreo a caballo, le cortó las dos orejas al bravo tercer astado al matarlo de un pinchazo y un rejonazo, tras dictar una lección de rejoneo. Lo lidió con elegancia y plasticidad y con esa manera de hacer parecer fácil lo difícil que hace. No pudo repetir el triunfo con el sexto astado que embestía a trompicones, lo que causó que varias veces le tropezaran las ancas de sus cabalgaduras. Falló con los rejones de muerte y fue ovacionado. Se admiró la magnífica doma de sus jacas para ejecutar las diferentes suertes del toreo a caballo, entre ellas Habanero, Napoleón Duende, Viriato o Pirata.

La quinta y última corrida
La entretenida Feria del Señor de los Cristales del 2014 tuvo un grisáceo cierre, en el que no hubo ni brillantez ni emoción. El complicado, aunque bien presentado, encierro de Juan Bernardo Caicedo, cuyos descastados ejemplares tenían mal estilo y peligro, fue el causante del empobrecimiento del festejo, pues contra esos astados se estrellaron las buenas intenciones de los diestros españoles Juan José Padilla y Antonio Ferrera, y del colombiano Sebastián Vargas, la terna de que formaba el cartel.

Los mejores momentos de la tarde estuvieron a cargo de Padilla con el cuarto astado y de Ferrera con el último toro lidiado en la feria, mientras que Vargas, a dos toros imposibles para hacer el buen toreo, los lidió con eficiencia. Estuvo lucido y arriesgó banderilleando. Fue silenciado al terminar con ambos.

El diestro jerezano al cuarto astado le hizo una faena sin redondear, a base de arrimarse y torear metido entre los astifinos pitones, y al despacharlo de una buena estocada y, al público aplaudirle fuertemente, el torero decidió dar una vuelta al ruedo, enarbolando la bandera de pirata. A su primero le hizo una faena de aliño, y ni siquiera banderilleando transmitió la fuerte emoción que acostumbra. Hubo silencio.

Ferrera, en el sexto, después de haberle completado un emocionante tercio de banderillas, inició la faena con pases por alto sentado en el estribo y, al toro venirse abajo, el extremeño le hizo una faena que fue a menos. Saludó desde tercio, y con este saludo terminó un festejo que no fue el más deseado por los aficionados que llenaban cerca de media plaza.

Premios
Al completarse la Feria del Señor de los Cristales 2014 el jurado de la Plaza de Toros de Cali que concede los premios oficiales dio a conocer los recipientes de estos premios:

Premio “Señor de los Cristales” al máximo triunfador de la feria: al rejoneador Diego Ventura
Premio “Mejor Labor”, en conjunto”: a Luis Bolívar;
Premio “Mejor Novillero”: a Andrés Roca Rey;
Premio “Mejor Encierro”: a la ganadería de de Juan Bernardo Caicedo;
Premio “Mejor Toro”: al astado “Bujón”, de la ganadería Paispamba.

NOTA: Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2014-2015 resumo lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre la feria y el abono. Luego, añado la lista de los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseñas, basadas en los datos que aparecen en la prensa cibernética, y adjunto unas breves conclusiones cuantitativas.

Continúo haciendo unos comentarios con énfasis en los diestros que han sobresalido en sus actuaciones en los festejos de esas ferias, y sobre el ganado lidiado. Y si se conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, concluyo el resumen anotando los nombres de los ganadores de esos trofeos.

En estos resúmenes, excepto cuando los festejos han sido televisados, en lo posible modero mis opiniones por no haber sido testigo de los acontecimientos.

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