TAURINE BIBLIOPHILES OF AMERICA CELEBRA SUS 50 AÑOS DE EXISTENCIA

Como socio de la organización Taurine Bibliophiles of America (Bibliófilos Taurinos de América), hace un mes recibí por correo el libro FITTY YEARS OF LA BUSCA, 1964-2014 (Cincuenta años de La Busca, 1964-2014), publicado por esa institución con motivo de celebrar su medio siglo de existencia. Antes de examinar el contenido de esta obra me referiré a la historia de esta organización y a como la literatura taurina ha influenciado a los aficionados americanos.

Taurine Bibliophiles of America, o TBA, siglas con las que se la identifica, fue fundada en 1964 por Bob Archibald (1928-2001), quien se interesó en el toreo y en la literatura taurina después de haber asistido a una corrida de toros en Tijuana (México), y de haber leído el libro MATADOR del escritor estadunidense Barnaby Conrad. Este libro le abrió el apetito por aprender más sobre el toreo, por lo que se dedicó a coleccionar libros en inglés sobre este sujeto, y a ponerse en contacto con otras personas interesadas en la literatura taurina, a las que animó a asociarse a TBA, la agrupación de bibliófilos que él fundó en 1964, y de la que fue presidente hasta el año 1969. A él le han seguido seis presidentes más, George Smith (1970-75), Bob Powell (1976-79), Ross Phelps (1980-89), Don Conover (1990-93), Ray Turner (1994-97), Jack Bona (1998- 2002) y Gil Arruda, quien desde el 2003 hasta el presente ha conducido los asuntos de TBA, asistido por la vicepresidenta /secretaria Jane Hurwitz y la tesorera Nancy Archibald.

Al tiempo de su fundación TBA contaba con apenas una docena de socios y tras los años ha llegado a agrupar a algo más de un centenar, y en la actualidad son ochenta los miembros asociados que comparten la pasión por coleccionar esta clase de literatura. De estos socios nueve de ellos se distinguen por haber sido nombrados “socios honorarios”: Don Conover, Joseph Distler, Muriel Feiner, Allen Josephs, Silvia Mularchyk, Ross Phelps, Ray Turner, Allan Zirlin y yo mismo.

La membrecía actual incluye tanto a expertos bibliógrafos que tienen colecciones de considerable volumen y valor como personas, tal como yo, que, sin ser declarados coleccionistas, tienen interés en la literatura taurina y poseen un modesto número de esos libros.

TBA, a diferencia de las peñas taurinas, no tiene regulares reuniones para tratar oficialmente de sus asuntos, ya que los socios se hayan diseminados por los Estados Unidos y por algunos otros países. No obstante, en varias ocasiones ha habido asambleas en las casas de varios socios, en las cuales hemos tenido la oportunidad de conocer a otros socios y de cambiar opiniones entre los asistentes. Ahora bien, nos hemos mantenido al día de lo que sucede en TBA por medios de la revista LA BUSCA y el boletín El CLARIN DE LA BUSCA que la organización ha publicado regularmente.

Estas publicaciones incluyen juicios críticos de nuevos y viejos libros, tanto en inglés como en otros idiomas, ensayos sobre películas de toros, autores, bibliófilos, y otros asuntos taurinos, a menudo escritos por los propios socios, algunos de los cuales son escritores profesionales. Además, en esas publicaciones se incluyen noticias pertinentes a intercambios, compras y ventas de libros.

Estas revistas han ido mejorando con el tiempo, y ahora tienen una apariencia que no envidiaría a las revistas comerciales. Por la selección y publicación del material se debe dar especial crédito a los dedicados pasados y presentes editores, quienes generosamente han dado mucho tiempo y esfuerzo para aumentar y mantener la calidad. Estos han sido los editores: Bob Archibald (1964-5), Allan Zirlin/Roger Burgos (1966-9); Nancy Slayton/George Smith (1970-5); Nancy Slayton (1976-82); Don Conover (1982-9); Ray Turner (1990-3); Jane Hurwitz/Don Conover/ Ray Turner (1994-7); Jack Bona/ Jane Hurwitz (1998-9); Jack Bona/David Tuggle (1999-2000); and David Tuggle (2003-presente).

Una importante función de TBA es catalogar los libros taurinos en inglés que los socios poseen en sus bibliotecas. Cuando un socio adquiere un libro, nuevo o viejo, dedicado a la tauromaquia u otros que, sin ser puramente taurinos, hacen referencias al toreo, lo comunica al bibliógrafo oficial y este lo entra en el catálogo de TBA, para así mantenerlo al día. Ross Phelps, ha estado a cargo de catalogar el material desde 1979 hasta el 2004 y ahora tiene ese cargo Farrell Brody.

En 1989, para conmemorar sus 25 años de vida de TBA en LA BUSCA-25th ANNIVERSARY SPECIAL EDITION 1964-1989 se incluyó el primer catálogo oficial, en el que aparecían 1.274 títulos, y en el segundo catálogo, incluido en LA BUSCA-35TH ANNIVERSARY SPECIAL, aparecían 834 títulos más que los catalogados en 1989, y en una BUSCA del 2014 se incluyeron las publicaciones añadidas al catálogo desde el 2010 al 2014.

Recientemente, me puse en contacto con Dave Tuggle, el actual editor, y me comunicó que La BUSCA “se ha dejado de publicar, y que nuestros planes incluyen el publicar libros, y enviar boletines a los socios, y además usar otras formas de comunicación a través del Internet. Estaremos experimentado conforme el año progresa”.

El publicar libros no será una aventura para TBA, pues ya en el 2011 publicó LA TAUROMAQUIA DE 1976 DE PEPE ILLO, traducida al inglés por Jim Verner, y en 2013 COMBAT THE TAUREAUX EN ESPAGNE: THE BULLFIGHT IN SPAIN, una traducción por Farrell Brody de un libro francés escrito por Emanuel Wittz. Las próximas publicaciones serán una traducción por Farrell Brody de la obra VALENCIA Y TAUROMAQIA de José Aledón, y una versión en inglés por John Gordon de un libro español de Delgado de la Cámara, que trata con la historia del toreo en el siglo XX.

Antes de referirme al libro FITTY YEARS OF LA BUSCA, 1964-2014 que celebra los cincuenta años de TBA, incluyo aquí una observación mía sobre la gran importancia que las peñas taurinas y la literatura sobre el sujeto tienen para el aficionado norteamericano.

En los países taurinos, como España, no es necesario pertenecer a una a peña ni de leer libros sobre el sujeto para aprender y hablar de toros, pues en cualquier parte es posible dialogar con otros aficionados, o escuchar en la radio o ver en televisión programas taurinos, y así asimilar los asuntos del toreo. O sea, los conocimientos sobre el toreo generalmente los españoles los adquieren por osmosis. En cambio, en los Estados Unidos, para un aficionado a los toros es más fácil encontrar una aguja en un pajar que a otra persona que comparta su afición a un espectáculo que en su país no es parte de la cultura, y que además se le considera cruel y sangriento.

Por consiguiente, los aficionados norteamericanos tienen más tendencia que los hispanos a unirse a clubes para poder compartir sus experiencias taurinas y de recurrir a la literatura taurina, escrita en su lengua nativa, para aumentar sus conocimientos. Esto causa que, a pesar del escaso número de aficionados que hay en los Estados Unidos, existan aquí varias peñas taurinas, y que en el país se hayan publicado bastantes libros en inglés sobre la tauromaquia. Yo puedo atestiguar esto último con mi experiencia, pues muchos de los aficionados estadounidenses que he conocido me han manifestado que su afición a los toros nació leyendo las obras de Hemingway o Barnaby Conrard, y que poseen varios libros taurinos de ellos o de otros autores. Así que a mí no me ha extrañado que algunos de esos aficionados se hayan convertido en entusiastas bibliófilos, y que terminaran uniéndose a TBA, donde pueden satisfacer ambas aficiones. Un buen ejemplo es nuestro actual presidente Gil Arruda, que en una ocasión me dijo “en las estanterías de mi biblioteca tengo alrededor de 1,100 libros relacionados con el toreo, de los cuales unos 400 son en inglés”.

Pasemos ahora a comentar sobre FITTY YEARS OF LA BUSCA, 1964-2014, cuya lectura me motivó a escribir este artículo. Para ello me veo obligado a generalizar, pues en las 342 páginas que tiene el libro hay tanta cantidad de artículos, tantos nombres que citar y tanta enciclopédica información que mi labor sería eterna siendo más específico.

El texto está dividido en trece secciones cada una dedicada a un tema que son “Bibliófilos Taurinos de América”, que contiene una historia detallada los 59 años de TBA,y de la cual he sacado datos para este artículo, “Aficionados, libros, experiencias”, “Autores taurinos y sus libros”, “Poesía”, “Música”, “Arte y fotografía”, “Películas, “Toros”, “Historia del toreo”, “El toreo”, “Los toreros”, “Literatura antigua” y “Clásicos documentos taurinos”. Además antes de estas secciones hay una introducción del libro hecha por el presidente Gil Arruda y por el editor Dave Tuggle, y el libro se cierra con unos apéndices en los que se presentan, entre otras cosas, a las personas que con sus artículos han contribuido a la publicación de LA BUSCA.

El dedicado editor, obviamente con paciencia, ha repasado los múltiples escritos que durante estos cincuenta años se han publicado en LA BUSCA, o en EL CLARIN, para seleccionar varios de ellos que se apliquen a cada sección. Por ejemplo, en “Arte y fotografía” ha entrado dibujos del artista español Vicente Arnas, explicando que uno de ellos fue elegido como el logo de TBA; en “Películas” aparece mi artículo “Currito de la Cruz y Pepín Martín Vázquez, la estrella”; en “Toreo” se encuentra un juicio crítico por Ray Turner del libro EL TOREO DE CAPA de Robert Ryan; en “Toreros” hay otro juicio crítico de Muriel Feiner del libro LA EDAD DE PLATA DEL TOREO de Gregorio Corrochano; en “Historia del toreo” está el ensayo “Los Toros en México: una historia cultural” por Dave Tuggle; en “Poesía” se lee una traducción por Allen Josephs de los poemas de Federico García Lorca en “Lamento por Ignacio Sánchez Mejías”; o en “Toros” hay comentarios de Pepe Céspedes del libro ORIGENES E HISTORIAS DE LAS GANADERIAS DE LIDIA EN PERU por Bartolomé Puiggrós Plana.

Cierro este escrito con una nota personal. En el año 1984 mi amigo Jim Toland que, como yo vive en Maryland, y que es socio de TBA, me invitó a que le acompañara a una reunión de TBA que se celebraría en la residencia de la familia Conover en Newtown, Pensilvania, y a la vez me pidió que allí yo hiciera una demostración de toreo de salón, lo que con gusto acepté. En la reunión tuve una gran experiencia conociendo y charlando con los socios y admirando la excelente labor que a través de la literatura hacían en pro de la Fiesta Brava. Sin pensarlo mucho, allí mismo me hice socio del club, y hasta hoy, después de treinta años, aun lo sigo siendo. Gracias a ello durante este tiempo he disfrutado con la amistad de algunos de esos entusiastas bibliófilos, quienes me han motivado a acrecentar mi interés por la literatura taurina y, como consecuencia, hoy en mi biblioteca se encuentran múltiples libros de toros. Ahora, junto a ellos, ya se encuentra el muy bien editado e informativo libro FITTY YEARS OF LA BUSCA, 1964- 2014.

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