LLUVIA DE OREJAS EN LA FERIA EN LA FERIA DE OLIVENZA-2015

NOTA:
Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2014, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.
Mi método es sencillo, primero hago algunos comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña, según los datos obtenidos de la prensa que aparecen en el Internet. A continuación menciono cualquier acontecimiento o dato importante relacionado con el abono ferial y el resultado económico, basado en la asistencia de público a la plaza. Finalmente, comento algo más detenidamente sobre los diestros que han conseguido sobresalir en sus actuaciones. Además, en un anexo informo sobre los premios que pudieran haber sido concedidos a los triunfadores de la feria por las instituciones locales.
Advierto que trato de moderar mis opiniones particulares sobre las actuaciones de los toreros, ya que estos resúmenes están basados en la información difundida por los medios de comunicación. Sin embargo, las muchas imágenes, videos, e incluso retrasmisiones televisivas de corridas, que ahora pueden verse a través del Internet, me ayudan tremendamente para escribir con mejor apreciación los resúmenes de las ferias.

Sobre la Feria de Olivenza y el abono de su edición 2015
Hasta la década de los ochenta la Feria de la Magdalena de Castellón se consideraba el comienzo oficial de la temporada española. Luego, ese comienzo se ha ido adelantando, ya que en enero se abre la temporada española en Ajalvir y continua en febrero en Valdemorillo, dos pueblos cercanos a Madrid, y también se dan algunas corridas o novilladas sueltas, además de festivales.

Ahora bien, en esas ferias invernales generalmente las figuras brillan por la ausencia. En cambio, la mayoría de ellos, desde hace más de una veintena de años, comienza la temporada en el pueblo extremeño de Olivenza, en donde a principios de marzo se celebra una mini-feria, en la que se dan cuatro festejos taurinos, concentrados en un fin de semana. Esta feria, a pesar de no ser de primera, atrae a muchos aficionados españoles y extranjeros, lo que se refleja en las buenas entradas.

El abono de la Feria de Olivenza-2015, que celebraba su 25 aniversario, comenzó el viernes 6 de marzo con una novillada, continuó al día siguiente con una corrida de toros y concluyó el domingo 8 con una novillada matinal y otra corrida por la tarde. De todos los participantes el novillero extremeño Ginés Marín, que obtuvo cuatro orejas en la feria anterior, fue el único espada que hizo doblete. Esta ha sido la primera feria organizada en España bajo el auspicio de la recién creada institución Fusión Internacional por la Tauromaquia. Las dos novilladas fueron televisadas por Canal Plus Toros y en ellas actuaron cuatros novilleros en cada festejo.

Carteles y reseñas
A continuación aparecen los carteles de los cuatro festejos con los resultados que fueron extraídos de las reseñas que se publican en la prensa taurina cibernética:

Olivenza. Viernes 6 de marzo. Primera de feria. Novillos de Talavante (bien presentados, nobles y flojos en líneas generales) para Francisco José Espada (silencio tras dos avisos; silencio tras aviso), Luis Manuel Terrón (oreja; oreja tras dos avisos; salida a hombros), Ginés Marín (oreja; dos orejas; salida a hombros) y Varea (ovación; saludos tras petición de oreja). Entrada: más de 3/4.

Olivenza. Sábado 7 de marzo. Segunda de feria. Toros de Garcigrande y Domingo Hernández, el 5º, (correctos de presentación y descastados, los mejores el 3º y el 6º) para El Juli (oreja; ovación tras petición), Miguel Ángel Perera (silencio; oreja) y Alejandro Talavante (dos orejas; dos orejas; salida a hombros). Entrada: lleno de “No hay billetes”.

Olivenza. Domingo 8 de marzo. Tercera de feria. Novillada matinal. Novillos de El Freixo (bien presentados y de buen juego en conjunto, sobresalieron 1º,2º,5º y 6º) para Posada de Maravillas (dos orejas; silencio; salida a hombros), Ginés Marín (dos orejas; oreja tras aviso; salida a hombros), Pablo Aguado, que debutaba con caballos, (saludos; dos orejas; salida a hombros), Juan Carlos Carballo, debutaba con caballos (dos orejas; oreja tras aviso; salida a hombros). Entrada: 3/4. Incidencias: tras el paseíllo el público obligó a saludar a Posada de Maravillas, que volvía a los ruedos tras la grave lesión sufrida el año pasado; Francisco Cervantes y Álvaro López saludaron tras banderillear al séptimo novillo.

Olivenza. Domingo 8 de marzo, tarde. Cuarta y última de feria. Toros de Domingo Hernández, el 1º, y de Victoriano del Río (de escaso juego en conjunto, excepto el bravo y encastado 5º) para Enrique Ponce (silencio; dos orejas; salida a hombros), Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri”, que reaparecía tras dos temporadas retirado (silencio; dos orejas; salida a hombros) y Morante de la Puebla (saludos; saludos tras aviso). Entrada: lleno de “No hay billetes”. Incidencias: Paquirri saludó tras el paseíllo.

Como puede apreciarse por los datos en las reseñas, los resultados artísticos y los económicos de la feria fueron muy buenos. A pesar de la crisis por la que pasa España, hubo llenos de “no hay billetes” en las dos corridas de toros, y en las novilladas se cubrieron de tres cuartas partes del aforo del coso. Respecto a los resultados artísticos hubo una lluvia de orejas, ya que se concedieron 25 trofeos, 15 a los novilleros y 10 a los matadores. De los novilleros Marín sumó 6 orejas, Carballo 3, y Posada de Maravillas, Aguado y Terrón 2 cada uno ; y de los matadores Talavante paseó 4 orejas , Ponce y Paquirri 2 por coleta, y El Juli y Perera 1 cada uno. De estos toreros 8 salieron a hombros por la Puerta Grande por haber obtenido dos trofeos o más. Ginés Marín abrió ese portón dos veces.

Los triunfadores
Comentamos ahora sobre los matadores de toros y los novilleros que sobresalieron obteniendo trofeos en el ruedo de la Plaza de Toros de Olivenza.

Los novilleros
En la novillada que abrió el ciclo ferial, con unos bien presentados y nobles, aunque blandos, novillos de Alejandro Talavante, los triunfadores fueron Ginés Marín y Luis Manuel Terrón que sumaron tres y dos orejas, respectivamente, y abandonaron el coso a hombros. El joven Ginés Marín, que en este mismo coso en la feria anterior había debutado triunfalmente como novillero con caballos, esta tarde ha reivindicado aquel triunfo. Su labor más completa la logró hacer con el soso séptimo animal, con el, que demostró tener una capacidad y conocimientos de la lidia anormales en un principiante. Ginés completó series de pases esenciales rematadas con vistosos adornos y, antes de cobrar una buena estocada, concluyó la faena con unas apretadas bernardinas. Paseó el doble trofeo. Ya había cortado una oreja al tercer utrero, un noble animal falto de fuerzas. Se lució de capote con unas templadas verónicas y con un artístico quite por chicuelinas. Con la muleta, cuidando al novillo, a base de valor y sentido de la lidia, le sacó buenos pases y al venirse abajo, recurrió al toreo de cercanías. Cobró una efectiva estocada. De su brillante actuación Andrés Amorós comentó en abc.es lo siguiente “Hace un año, en esta misma feria, sorprendió gratamente Ginés Marín. Hoy, confirma plenamente sus posibilidades: corta tres orejas y demuestra ser una promesa segura”.

Terrón se llevó el primer trofeo concedido en la feria al completarle al manejable y débil segundo novillo una a faena derechista, efectuada con decisión, temple y firmeza. Mató de media travesada y paseo el trofeo. Al sexto lo recibió a portagayola para continuar toreando por verónicas con chicuelinas entremezcladas. En el último tercio el utrero se vino abajo, no obstante, el diestro extremeño estuvo muy voluntarioso intentando redondear faena, logrando solo tener momentos muy toreros. Cobró una buena estocada pero al animal tardar en doblar tuvo que descabellar, sonando dos avisos, lo que no quitó para que el público pidiera la oreja y el presidente la concediera.

Francisco José Espada y Varea también pudieron haber puntuado, pero lo bueno que hicieron con capote y muleta lo emborronaron con el mal uso de los aceros, especialmente Espada que necesitó de pinchazo, media y once descabellos para deshacerse de su primero, y de un pinchazo, estocada y dos descabellos de su segundo.

En la novillada matinal del domingo repitió Ginés Marín y volvió a triunfar. Lo acompañaban Posada de Maravillas, que reaparecía después de haber estado en el dique seco por ocho meses tras su percance en la pasada feria de San Fermín, más el sevillano Pablo Aguado, y el extremeño Juan Carlos Carballo, que debutaban con caballos. El cuarteto de jóvenes toreros aprovecharon las buenas condiciones de los novillos de El Freixo, propiedad de El Juli, para lucirse con ellos y cortarles un total de diez orejas.

El primero en puntuar fue Posada de Maravillas, que en su actuación no dio muestras de haber estado largo tiempo sin pisar los ruedos. Al primer utrero, un noble y repetidor animal, en los medios, le cuajó una artística faena, en la que sobresalieron unas series de naturales y derechazos, efectuadas con temple y mando. Concluyó su labor con elegantes pases por alto, y torerísimos adornos, antes de firmar lo hecho con un estoconazo, que le puso en sus manos las orejas del animal. Con el bravo quinto Posada no estuvo a la misma altura, ya que en la faena hubo falta de acople. Lo mejor de su hacer fueron las verónicas de recibo y el excelente quite por delantales. Oyó silencio.

Esa tarde Ginés Marín pegó otro zambombazo, toreando a sus buenos novillos con la misma clase, enjundia, entrega, empaque y torería más haciendo el mismo toreo clásico que en la novillada del viernes. En cambio, esta tarde roció su labor con más detalles de un novillero hambriento por el éxito, como hacer un toreo de cercanía montándose en los novillos, el recibir a su primero con un farol de rodillas, que le costó el ser arrollado, y luego levantarse rabioso para bordar una serie de templadas verónicas rematadas con media de rodillas. A su primero se lo quitó de en medio con una buena estocada, y al segundo lo mató recibiendo de una media que necesitó del descabello. Fue premiado con dos orejas en el segundo y con una, tras aviso, en el sexto.

Pablo Aguado al novillo de su debut con los castoreños lo recibió a portagayola más dos faroles de rodillas. En el último tercio el bravo novillo se quedaba corto, llegando a voltear en dos ocasiones al principiante torero. La faena tuvo altos y bajo, y al matar con una estocada efectiva el público reconoció la entrega del muchacho ovacionándolo con fuerza. Lo bueno llegó lidiando al noble y encastado séptimo, al que el sevillano lo toreó muy relajado con capote y muleta, comenzando con las lentas verónicas con que lo recibió y siguiendo con un ajustado quite por chicuelinas. Con la muleta redondeó una faena compuesta por tandas de pases ejecutados con temple, hondura y mando, además de personalidad y gusto. Mató bien y paseó un doble trofeo.

Carballo, otro producto de la Escuela de Badajoz, basó su actuación más en la temeridad, la variedad y la emoción que en la hondura del toreo, aunque no por eso se olvidara de hacer a veces y bien el toreo más clásico. Con firmeza y un valor arrollador recibió a su primer novillo con dos largas cambiadas de rodillas, y a su segundo a la puerta de chiqueros de pie con el capote a la espalda. Con la muleta dio pases cambiados por la espalda, y al dar uno de ellos fue cogido sin consecuencia. También con originalidad ejecutó unas manoletinas sin ayuda y con la muleta plegada. Mató con una buena estocada a su primero ganándose dos orejas, y de dos pinchazos más una estocada certera a su segundo. A pesar de este fallo con los aceros le concedieron una generosa oreja.

El festejo terminó con los cuatro jóvenes toreros saliendo a hombros por la Puerta Grande, y recordando a los aficionados que la cantera de novilleros notables sigue creciendo.

Los matadores
El sábado en la primera corrida, con la plaza llena a rebozar, se ha cortado una oreja más que en la primera novillada, y también ha habido un torero que ha sobresalido sobre los demás. Este ha sido Alejandro Talavante, que ha sumado cuatro orejas y ha salido a hombros, y lo que es más importante lo ha conseguido haciendo un toreo inspirado repleto de torería, pureza, hondura y una creativa variedad. También, El Juli y Perera han cortado una oreja. Lidiaron un encierro de Garcigrande, remendado con un toro de Domingo Hernández, el 5º, que careció de casta y fuerza.

Así se reportó la actuación de Talavante en Aplausos.es:
Dos orejas cortó Alejandro Talavante del tercer toro de la tarde, un astado noble pero falto de empuje y siempre buscando las tablas. Talavante supo dosificarlo en tandas cortas cargadas de torería y personalidad. El torero extremeño lo cuajó de principio a fin. Hubo muletazos de mucha enjundia, largos, profundos, templados y reunidos. La plaza lo vivió con intensidad. En el sexto comenzó la faena toreando de rodillas en una media docena de muletazos muy templados y rematados con un soberbio pase de pecho. Con el público emocionado, Talavante toreó con mucho gusto y pureza sobre ambos pitones, imprimiendo también variedad en el trasteo. Mató de una buena estocada antes de cobrar las dos orejas.

El Juli cortó la primera oreja al flojo y noblote astado qué abrió plaza. Lo cuidó con el capote, y en el último tercio, al principio lo toreó a media altura, para luego terminar ajustándose en un par de series de derechazos y, al toro rajarse, se metió entre los pitones para con firmeza robarle ajustadísimos pases. Cobró una buena estocada, lo que le aseguró el trofeo. Con el desrazado cuarto el diestro no tuvo opciones para el lucimiento. Saludó en el tercio después de rematar al cornúpeta de una estocada baja. Tampoco Perera tuvo opciones para el triunfo con el incomodo segundo astado, y para no irse de vacío tuvo que esperar a que saliera el áspero y brusco quinto para, a base de valor, técnica y un arrimón final, cortarle una oreja al cobrar una estocada. En conjunto tanto El Juli como Perera estuvieron muy por encima de la condiciones sus lotes.

En la corrida que cerró el ciclo, Ponce, que iniciaba su 25 temporada europea como matador de toros, Francisco Rivera Ordoñez “Paquirri”, que reaparecía después de estar dos años retirado, y Morante de la Puebla, que actuaba en la primera corrida de su campaña, lidiaron toros de diferentes condiciones de un encierro de Victoriano del Río, remendado con un blando astado de Domingo Hernández, que fue lidiado en primer ligar. Del encierro destacó el bravo quinto astado que le tocó en suerte a Rivera Ordóñez. Ponce y Paquirri desorejaron por partida doble a un toro, y ambos salieron a hombros por la Puerta Grande, mientras que el de la Puebla, sin puntuar, salió del coso andando.

Morante con un lote poco apropiado para el triunfo, construyó dos faenas con gusto y detalles muy toreros, pero sin poder redondearlas. De la presentación del sevillano, como es norma, sobresalió su labor capotera. Mató al tercero de media estocada tendida y un golpe de descabello, y al sexto de una estocada, pero al no doblar el animal el mismo diestro intentó apuntillarlo pero al no conseguirlo desistió de hacerlo. El público lo obligó a saludar en el tercio al completar sus intervenciones.

Paquirri, después de completar una faena eficiente pero sin gran brillantez al manejable astado de su reaparición, emborronó su hacer con el mal uso de los aceros. Al retirarse del ruedo oyó silencio. El triunfo aconteció al lidiar al serio y bravo quinto astado, el mejor del encierro. Banderilleó a petición del público, y al colocar el segundo par cayó al suelo, en donde el toro le propinó una paliza que le causó una pequeña herida en la ceja, y el destrozo de la taleguilla. Se libró de algo peor de milagro. Con valor y casta completó el tercio colocando un par al violín. Tras brindar a su hija, aprovechó la buena condición del astado para, con casta torera, completarle una emocionante faena con algunos buenos pasajes, y al cobrar una buena estocada, le concedieron las dos orejas.

Concluyo este resumen de la animada 25 edición de la feria de Olivenza citando de la crónica en abc.es lo que Andrés Amorós opinó de la magistral actuación de Enrique Ponce, al que el erudito crítico cataloga como “Domador de toros”:

El primero de la tarde, un remiendo de Domingo Hernández, resulta flojísimo. Ponce ha de actuar de enfermero: decepción… El momento culminante de la tarde –y de la Feria llega en el quinto, un toro muy deslucido, incierto, que se cuela en banderillas, por el que nadie apuesta un céntimo. Nadie, salvo Ponce: se dobla muy bien y le va sacando todo lo que el toro tenía y más. La gente ha tardado en entrar en la faena: ya decía Corrochano que la estética entra por los ojos; para apreciar la técnica, en cambio, hay que saber valorar las condiciones del toro, cosa que no está al alcance de la mayoría. Poco a poco, con suavidad y mando, lo va metiendo en el canasto. Al final, en tablas del sol, con el toro ya rajado, Ponce demuestra su absoluto dominio y pone a la gente en pie: dos orejas clamorosas.

Deja un comentario