SEVILLA, EN MANOS DE MANZANARES

Sevilla se enfrenta al segundo año de ausencia de algunas figuras que han decidido no pisar el ruedo de la plaza de toros sin que ninguno haya explicado los motivos. No ha habido explicaciones razonadas y justificadas, solo algunas quejas que no han aclarado nada. De los cinco ausentes de 2014, Manzanares ha dado el paso al frente y se ha convertido en el motor de la Feria. Sus cuatro tardes, la reaparición de ilustres veteranos como Espartaco, Rivera Ordóñez y Dávila Miura, más la coincidencia afortunada de tres alternativas son las bases de un ciclo que de nuevo se presenta con la incógnita de cuál será la aceptación popular. Algunas imágenes de los tendidos desocupados en 2014 aún duelen en la retina.

En la programación de la Feria hay varios festejos tendrán una amplia demanda de localidades, como ya ocurrió en la inauguración del Domingo de Pascua. Son las del sábado de preferia con la alternativa de Lama de Góngora, el de la alternativa de José Garrido, así como las corridas de Victorino y la de Miura. Debe ser una Feria de muy buenas entradas en algunos festejos. La demanda del abono, sin embargo, no ha crecido como se esperaba. Ni la economía es favorable ni los precios del abono han ayudado. A diferencias de 2014, en cuatro o cinco tardes se puede llenar la Real Maestranza.

El reto de Manzanares
Manzanares se echa encima la responsabilidad de este ciclo. Es así porque torea cuatro tardes con el Domingo de Resurrección incluido, pero también porque la dinámica de la Feria dependerá de sus propias actuaciones. Si llagan los triunfos en sus primeras corridas, el interés por acudir a presenciar sus próximas actuaciones debe aumentar y se notará de forma notable en las taquillas.

Sobre el estado actual del torero alicantino solo tenemos algunos datos de Castellón o Fallas que son poco esclarecedores. Sevilla le acogerá con entusiasmo, como al hijo pródigo, después el espada debe afanarse para ofrecer su mejor versión. De cualquier forma, siempre encontrará un eco amable en el tendido. Si vuelve el torero de los mejores años, su triunfo será clamoroso y la comunión con la ciudad y la plaza será definitiva.

Es la feria de la reaparición de veteranos ilustres. Espartaco lo hace para no volver a ponerse el traje de luces. Su vuelta es un gesto de amor a su ciudad, pero también la legítima oportunidad para despedirse de la Maestranza de forma distinta al triste festejo del año 2001. Además, será la ocasión para darle la alternativa a este paisano clónico que es Borja Jiménez. Esa terna de Espartaco, Manzanares y Borja debe llenar el coso sevillano. Tras el paseíllo las manos se romperán para saludar a la terna, cada uno por motivos distintos.

Vuelve Rivera Ordóñez a Sevilla, la plaza en la que tomó la alternativa hace 20 años. De momento hay pocos datos para hacer pronósticos sobre su estado de forma. El caso de Dávila Miura es diferente. Es todo un gesto vestirse de luces para lidiar una de Miura cuando la divisa llega a los 75 años acudiendo de forma seguida a la Feria. Merece todo el respeto del mundo. No es lo mismo ponerse delante de la de Miura que de otra cualquiera de las que se anuncian en este ciclo.

Feria de alternativas
Es también la Feria de las alternativas. Nunca se habían otorgado tres alternativas en el abono de primavera. Las circunstancias así lo han propiciado, pero son tres ceremonias más que justificadas. Borja Jiménez ya es matador de toros. José Garrido tiene, además de la salida a hombros sevillana, los méritos adquiridos en una excelente temporada como novillero, hasta el punto de ser el triunfador del año sin ninguna discusión. La alternativa de Lama es también más que merecida. Su trayectoria torera y su estilo netamente sevillano le han hecho merecedor de subir de categoría en la plaza de sus sueños. A lo largo de la historia siempre ocurrió así, que los toreros de Sevilla destacados tomaron la alternativa sobre el albero del coso del Baratillo.

Es la feria de los gestos. Hay gestos perdidos en los carteles que no deben quedar en silencio. Como el de Iván Fandiño en la corrida de Miura. Es una apuesta de verdad. Lo mismo puede decirse de Manuel Escribano, que estará presente en las dos corridas duras de la Feria: Victorino Martín y Miura.

Es la Feria de algunos toreros de Sevilla. Sevilla ha colocado a sus toreros con diversa suerte en los carteles. Daniel Luque y El Cid aparecen bien colocados. Antonio Nazaré reduce su presencia a un solitario festejo. Oliva Soto tiene una nueva oportunidad de mostrar su arte taurino. Acude a una corrida en la Feria el camero Esaú Fernández, como pago lógico a su oreja del pasado año. También está anunciado en San Miguel, pero esa es otra historia. Para Javier Jiménez, su corrida en Sevilla es la recompensa a la oreja del día de su alternativa.

Y como es natural, lugar justo y adecuado para Pepe Moral, que bien se lo ganó en el curso pasado y tiene dos fechas de oro para dar ese golpe final que su buena clase demanda para seguir abriendo otras puertas que siguen cerradas.

Para rematar, dos tardes para Antonio Ferrera, autor de la mejor faena de 2014; dos para Enrique Ponce, que a sus años sigue dando la cara y es algo que la afición le agradece; un festejo para Castella, que ahora parece recuperado de su etapa más oscura de estos años atrás; dos mexicanos con distintos méritos: Adame, más que justificado, y Saldívar, todo un misterio. Vuelve a Sevilla el exquisito Finito de Córdoba en este tiempo de renacimiento anímico. En la corrida del sábado, Padilla, Abellán y El Fandi tratarán de llenar la plaza, que para eso de les contrata.

Las ausencias
Siempre es obligado hablar de ausencias. Cuando algunos toreros faltan siempre ocurre que hay otros que ocupan un lugar que se supone que no merecen. Falta Diego Urdiales, un torero que debería haber sido prioridad para la empresa. El linerense Curro Díaz es un torero bien visto en Sevilla. También se echa en falta a los sevillanos Miguel Ángel Delgado y Salvador Cortés.

En las corridas de rejones se aprecia la falta de Andy Cartagena entre los habituales. No aceptó un puesto en la matinal y se quedó fuera. Ventura es la estrella, Hermoso no aparece, se despide Fermín Bohórquez y hay nombres jóvenes que ilusionan, como Andrés Romero, Valdenebro o Lea Vicens.

Ganaderías
El capítulo ganadero tiene pocas sorpresas. Se mantienen la mayoría de las divisas habituales en Sevilla. Como novedad se lidiarán reses de Cayetano Muñoz. La de Torrestrella sale del sábado de Feria, pewro allí llega la de Jandilla. Las corridas de Montalvo, El Pilar, Fuente Ymbro, Victorino y Miura son la esperanza de los aficionados.

Como siempre, la seriedad de Sevilla debe estar presente siempre, tanto en la presentación de las corridas como en las exigencias de un público que debe medir a toros y toreros con el conocimiento que tiene acumulado desde hace muchos años. Sevilla debe mantener su identidad, la de siempre, que es la que ha permitido lograr triunfos resonantes a algunos toreros que este año no pisarán el ruedo maestrante.

Cuando finalice la Feria, en mayo y junio, la plaza de Sevilla acogerá a un ramillete de novilleros que son ahora mismo la esperanza de los aficionados. Están la mayoría de los que están llamados a ser algo en el toreo. La empresa ha confeccionado unos carteles de novilladas inmejorables. La afición tiene motivos para pensar que el futuro estará este año en Sevilla.

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