13 mayo, 2015

CARLOS HANIBAL CARDONA DURAN, UNO MÁS QUE SUEÑA CON HACERSE TORERO.

LO TENGO a mi lado, esto es solo un decir ya que cuando menos lo espero brinca a la izquierda, luego a la derecha, posteriormente lo hace a la inversa y después a la viceversa. No puede ni debe de ser de otra forma, tiene apenas 8 años, se llama Carlos Hanibal Cardona Duran, es hijo de una buena amiga emparentada con una familia de subalternos a caballo, los Cobos, de donde es posible le diera por hablar, ver, preguntar, preguntar, preguntar y preguntar y jugar en sus ratos libres al torero, los mismos que tiene al salir de clases en el colegio Ausubel donde estudia el tercer año de primaria, su señora madre avala es muy dedicado a su labor escolar. Y Carlitos me cuenta lo siguiente…

LO TENGO a mi lado, esto es solo un decir ya que cuando menos lo espero brinca a la izquierda, luego a la derecha, posteriormente lo hace a la inversa y después a la viceversa. No puede ni debe de ser de otra forma, tiene apenas 8 años, se llama Carlos Hanibal Cardona Duran, es hijo de una buena amiga emparentada con una familia de subalternos a caballo, los Cobos, de donde es posible le diera por hablar, ver, preguntar, preguntar, preguntar y preguntar y jugar en sus ratos libres al torero, los mismos que tiene al salir de clases en el colegio Ausubel donde estudia el tercer año de primaria, su señora madre avala es muy dedicado a su labor escolar. Y Carlitos me cuenta lo siguiente…

“Efrén mi primo me llevó una tarde que Juan Pablo Sánchez torearía solo un toro en la plaza grande de aquí de Aguascalientes, él, junto a nuestros tíos llevaban el caballo que picaría y me emocionó ver como lo vestían, como le ponían el peto, luego cuando mataron al toro, Santiago, otro primo, fue a pedir que le regalaran la oreja y todavía cuando voy a su casa jugamos con ella. Luego me impresionó tener de cerca de un torero, me gustó lo que hizo y por eso quiero ser igual cuando sea grande”.

BENDITA ILUSIÓN, a esa edad se vale soñar, podríamos decir que es “obligatorio” fantasear y así ir encontrando nuestro verdadero camino, se vale soñar, base de nuestras ilusiones que solo Dios sabe hasta donde llegaran. ¡¡¡Se vale soñar!!!

LE DEJAMOS que hable, desde luego que si notan alguna palabra muy elevado para su corta edad es por la ayuda materna.

“VOY A los festivales de los niños, me gusta mucho y creo que un día mi mamá me dará permiso para ir a una de las escuelas que hay aquí, he escuchado mucho de don Elías, al que le dicen “La Changuita”, y que es maestro de los que llegan por primera vez a entrenar, a aprender, ojalá me acepte”. Interviene su mamá…

“MI PERMISO lo tiene, espero sea solo una ilusión infantil, semejante a los sueños de las niñas que desean ser cantantes o actrices. La vida es larga y ya veremos en su debido tiempo que le tiene deparado el destino, mi permiso taurino estará vigente mientras no descuide sus estudios”. Agrega…

“TERMINANDO DE hacer sus tareas diarias de inmediato se pone a ver toros en la computadora, le gusta ver a Joselito Adame, a “El Juli”, a “El Fandi” y a Juan Pablo Sánchez. Le llama la atención David Fandila por la forma en que pone las banderillas”. Carlitos interrumpe… “Picador de toros no quiero ser porque no ellos son muy gordos y yo estoy muy flaco”. Agrega que le gustaría que le tarde del futuro debut taurino estuviera presente Natalia, la compañerita escolar que le gusta. ¡¡¡Oleeé!!!… Este niño ya apunta pa´ figura de época, no dudamos que pronto vestirá de grana y oro, el terno que tanto le gusta y será admirado por Natalia para envidia de otras jovencitas. Un niño de 8 añitos que me recuerda algo semejante “sentido” hace muchas decenas de años.

LITERALMENTE ME asalta, me hago el enojado pero me da gusto que me pida fotos y revistas que repetidas cuento en mis archivos, las mismas que con total seguridad no tardará en hacer pedazos de tanto darle vuelta a sus páginas, las devorará con la vista hoy mismo. Palpando lo anterior sería muy importante a los menores no les cobraran las entradas a las plazas en general, en ellos está el futuro, quien sabe si Carlitos sea el porvenir de la fiesta mexicana, y un día, a punto de partir plaza en Madrid, recuerde la tarde en que un viejo caniento y medio pelón le hizo una entrevista, semejante a la primera que se leyeran en un periódico con mi firma sobre las ilusiones de Ricardo Sánchez y su hermano Luis Fernando, matadores de toros ambos ya retirados y padres de Juan Pablo y de Diego. Por lo pronto, cuando lea estos renglones se llevará la sorpresa de que ya fue aceptado, desde mañana, “como oyente”, en el grupo que dirige y cuida Elías Esparza Martínez, el de los más pequeños…

DIOS DIRÁ en un futuro no muy lejano si hace unos momentos “entrevisté” al torero que tanto espera la afición mexicana… Nos Vemos.

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