UN CICLO CON MAS ALTOS QUE BAJOS: URDIALES Y EL NOVILLERO ROCA REY ABREN LA PUERTA GRANDE

FERIA DE BILBAO 2015

Sobre la Feria de Aste Nagusia de Bilbao
br>
Agosto es el mes más taurino del año en España y Francia cuando las ferias se suceden en esas dos naciones. Todas tienen cierto interés. Sin embargo, es la feria de Bilbao en el norte de España, denominada Corridas Generales en castellano y Aste Nagusia en vascuence, la que más acapara la atención de los aficionados y de los medios de comunicaciones. En el calendario taurino español esta feria estival puede considerarse como la tercera en importancia, después de las ferias primaverales de San Isidro en Madrid y de la de Abril en Sevilla.

La Feria de Bilbao, a diferencia de las ferias de Sevilla, Madrid y otras varías importantes, no ha seguido la tendencia de ir progresivamente aumentando el número de festejos. Por el contrario el abono de esta feria ha permanecido relativamente constante desde los años cuarenta. Antes el abono consistía en una semana de festejos y ahora se dan solamente un par de festejos más que entonces.

Antes de resumir lo sucedido en el ruedo de Vista Alegre, que así se llama la plaza de toros de Bilbao, anoto a continuación algunas características del público bilbaíno. El aficionado de Bilbao es ecuánime enjuiciando a los lidiadores, y no tiende a mostrar favoritismo hacia los diestros que, por ejemplo, tienen los aficionados sevillanos o los madrileños. Tampoco es dado a las reacciones extremas, tanto de pitar o abroncar a los toreros, o de premiarlos con excesivos trofeos. También exige que en las corridas se lidie el toro con edad, peso y trapío, y reconoce y aprecia los esfuerzos que los diestros hacen cuando las condiciones de esos serios cornúpetas no son apropiadas para el lucimiento.

El abono del ciclo ferial 2015 comenzó el sábado 22 de agosto con un festejo de rejoneo, continuó al día siguiente con una novillada, y se cerró el domingo 30 del mismo mes con una corrida de toros después de celebrarse otras seis corridas. En total el abono se compuso de nueve festejos, tal como ha sido la norma desde hace muchos años. Este ciclo ferial tiene la novedad de que una novillada está incluida en el abono, ya que la encerrona de José Garrido en la feria anterior fue un festejo matinal fuera de abono.

Los 21 puestos de las siete corridas de toros fueron cubiertos por 19 diestros, de los cuales solamente Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera hicieron doblete. Los 17 restantes hicieron el paseíllo únicamente una tarde. En los carteles, además de Ponce y Perera, estuvieron presentes todas las importantes figuras.

Con respecto al ganado, en este abono se anunció solamente un encierro de las ganaderías consideradas toristas, el de Victorino Martín. Sin embargo, en general, los toros de los restantes encierros más comerciales tenían poco que envidiar en seriedad y presencia a los victorinos.

En el resto de este resumen ferial, primero aparecen las reseñas de los nueve festejos que muestran los resultados de las actuaciones de toreros y de la conducta de los toros en el ruedo, seguidas por unas observaciones cuantitativas. Luego hago unos comentarios enfatizando las actuaciones de los diestros triunfadores y de algunos que sin puntuar tuvieron actuaciones notables. Si no menciono a un torero, el resultado de sus intervenciones puede comprobare en las reseñas. Completo el resumen con un anexo en el que se enlistan los ganadores de los premios otorgados por algunas instituciones al completarse el ciclo ferial.

Advierto que los datos que aparecen en las reseñas han sido extraídos de las críticas de la prensa aparecidas en el Internet. Por otro lado, mis comentarios críticos mayormente reflejan lo visto en la pantalla del ordenador, ya que no he estado presente en la Plaza de Toros de Vista Alegre durante las corridas de la feria.

Reseñas y sumario cuantitativo
A continuación aparecen las reseñas del festejo de rejones, de la novillada y de las siete corridas de toros, mostrando los resultados de las actuaciones de los diestros y de los toros, más la asistencia a la plaza. Luego siguen los datos cuantitativos:

Sábado 22 de agosto. Corrida de rejones. Toros Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez (bien presentados y de juego variado) para Hermoso de Mendoza (silencio; saludos), Andy Cartagena (oreja; oreja) y Sergio Galán (silencio; oreja). Entrada: 3/4.

Domingo 23 de agosto. Novillada. Cuatro novillos de El Parralejo y dos de Jandilla, 1º y 3º, (bien presentados y de juego variado; complicados el 2º, el 3º y el 5º, manejables el 1º y el 4º, y repetidor el 6º) para Posada de Maravillas (saludos; oreja tras aviso), Varea (saludos; saludos tras aviso), Roca Rey (oreja; dos orejas tras aviso; salida a hombros). Entrada: 1/4. Incidencias: saludó Alfonso Carrasco tras banderillear al segundo.

Lunes 24 de agosto. Toros de Puerto de San Lorenzo (muy bien presentados y serios; el 1º. fue apuntillado en el ruedo tras lesionarse en el caballo, siendo substituido por otro titular; bravo y noble el 3º, manejable pero sin fondo el 2º, y los cuatro restantes más o menos complicados) para Morenito de Aranda (saludos tras aviso; saludos tras aviso), Joselito Adame (saludos; silencio) y Juan del Álamo (oreja; silencio). Entrada: 1/3. Incidencias: saludaron Luis Carlos Aranda tras parear al cuarto, Roberto Martín “Jarocho” y Alberto Zayas en el quinto más Domingo Siro y Javier Gómez Pascual en el sexto.

Martes 25 de agosto. Toros de Jandilla (bien presentados, serios, armónicos y encastados en conjunto; los mejores el bravo y noble 4º, premiado con la vuelta al ruedo el arrastre. y el encastado y noble el 5º; el 3º fue bravo con genio y el 2º y el 6º deslucidos) para Juan José Padilla (saludos; vuelta tras petición y aviso), El Cid (silencio; oreja tras aviso) y José Garrido (oreja con petición de la segunda; ovación). Entrada: 1/2.

Miércoles 26 de agosto. Toros de Juan Pedro Domecq (bien presentados, parados, descastados y escasos de fuerza, todos pitados en el arrastre, excepto, el noble 6º) para Enrique Ponce (saludos tras aviso; silencio) Morante de la Puebla (pitos; pitos) y José María Manzanares (silencio; oreja). Entrada: casi lleno. Incidencias: Curro Javier y Luis Blázquez saludaron tras banderillear al tercer toro.

Jueves 27 de agosto. Toros de Garcigrande y Domingo Hernández, 1º, (bien presentados, de buenas hechuras, con un toro de gran fondo, el 5º; manejable y noble el bondadoso 1º; apagado el último, y deslucidos los tres restantes) para Enrique Ponce (oreja; saludos), El Juli (oreja; oreja con fortísima petición de la segunda tras aviso y dos vueltas al ruedo) y Miguel Ángel Perera (saludos; saludos tras aviso). Entrada: 3/4.

Viernes 28 de agosto. Toros de Antonio Bañuelos (faltos de presencia para Bilbao, descastados, deslucidos y parados, los más s manejables, el 1º y el 2º) para Finito de Córdoba (silencio; silencio), Iván Fandiño (vuelta tras petición; ovación) y Alejandro Talavante (silencio; pitos). Entrada: 2/3.

Sábado 29 de agosto. Toros de Alcurrucén (bien presentados y serios y de juego desigual; los mejores el extraordinario 4º, que embistió con clase y hondura, y el noble y encastado 1º, los mas deslucidos el 3º y el 6º) para Diego Urdiales (oreja; dos orejas; salida a hombros), Sebastián Castella (saludos; saludos tras leve petición) ) y Miguel Ángel Perera (saludos; ovación). Entrada: 1/2. Incidencias: Juan Sierra saludó en banderillas en el 3º.

Domingo 30 de agosto. Toros de Victorino Martín (bien presentados, serios y astifinos, encastados y de juego variado; los mejores el 1º y el 4º, aunque complicados; los más difíciles el 2º y el 6º.) para Rafaelillo, que substituía a Antonio Ferrera, (saludos; saludos tras aviso), Manuel Escribano (saludos; saludos) y Paco Ureña (oreja; oreja). Entrada: 1/3. Incidencias: el banderillero Juan José Domínguez fue cogido al capotear al tercer astado. Este es el parte facultativo: Herida por asta de toro en tercio medio de cara interna de muslo izquierdo con dos trayectorias. Una posterior de 4 centímetros que diseca músculo semitendinoso y provoca algún desgarro en abductores. Otra descendente de unos 12 centímetros que no provoca daños vasculares o nerviosos. Pronóstico reservado que le impide continuar la lidia. Trasladado a la Clínica Zorrozaurre.

Las reseñas de los nueve festejos muestran que el público y la presidencia evaluaron las 54 faenas completadas por los 19 matadores, los tres rejoneadores y lo tres novilleros de la manera siguiente:

Con tres avisos*: 0;
Con dos avisos: o;
Con bronca, pitos o división de opiniones: 3;
Con silencio: 10;
Con ovación, aplausos o salida al tercio: 22;
Con vuelta al ruedo sin oreja: 2;
Con una oreja: 15
Y con dos orejas o más: 2.

En total se cortaron 19 orejas; 12 en las siete corridas de toros, 4 en la novillada y 3 en la corrida de rejones, más 2 toreros abrieron la Puerta Grande.

Con respecto a la asistencia de público la entrada ha sido más bien pobre, a pesar de los buenos carteles, pues la plaza se casi se llenó solo en la corrida del día 26, hubo tres cuartos del aforo llenos en el festejo de rejones y en la corrida del 27, media plaza en las corridas del 25 y del 29, dos tercios en la del 28, un tercio en los festejos de los días 24 y 30, y en la novillada estuvo ocupado solo un cuarto de las casi 15 mil localidades que tiene en el coso de Vista alegre.

Comentarios
En esta sección comentaré con detalles sobre los recipientes de los 19 trofeos otorgados en los nueve festejos de la feria, y a la vez haré algunas referencias sobre los otros participantes en esos festejos y sobre el ganado que lidiaron.

Los rejoneadores:
Cartagena corta dos orejas y Galán una.

El sábado 22 de agosto, en un tarde lluviosa, se abrió la feria bilbaína con una corrida de rejones en la que actuaron Hermoso de Mendoza, Andy Cartagena y Sergio Galán lidiando toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez, que dieron un juego variado. Cartagena fue el triunfador de la tarde al cortarle una oreja a cada toro de su lote, rejoneado de una manera espectacular y emotiva, a veces poco ortodoxa, especialmente en su actuación con el bravo y repetidor quinto astado.

Con este quinto, aparte de colocar bien un rejón de castigo, poner banderillas largas y cortas, a una o dos manos, al cambio o al violín, con lo que se ganó al público fue con una extraordinaria exhibición de la magistral doma de sus cabalgaduras, especialmente montando sus caballos Iluso, Pericalvo, Zico y Pintas. Consiguió que hicieran, piruetas, balancines e incluso que se arrodillen antes de completar las suertes. Impactó sobremanera cuando hizo que Zico se pusiera completamente vertical sobre las patas traseras y así caminara para citar al noble animal, antes de que Cartagena colocara banderillas. Mató de un rejonazo trasero tras un pinchazo, y al toro tardar en doblar el premio se redujo a una oreja. Antes, con el noble segundo, rejoneando bajo la lluvia, su labor, sin dejar de ser emocionante, fue algo más clásica. Recibió al repetidor astado con Gorrión, colocándole un buen rejón de castigo, y con Solysombra inició el tercio de banderillas, que continuó brillantemente con otras monturas, como Iluso, Laurel, Pirata y Pintas, y al concluir su vistosa obra con un rejonazo, paseó la primera oreja concedida en la feria.

El otro trofeo lo consiguió Sergio Galán con el deslucido y brusco toro que cerró la tarde. Su faena se distinguió por la determinación y maestría con que la ejecutó. La comenzó a lomos de Amuleto, esperando al toro a portagayola, librándose de milagro de ser arrollado, pero salió de la suerte con gran habilidad. El toro no llegó a entregarse nunca, pero el maestro con el problemático animal hizo lo mejor en el tercio de banderillas, a lomos de Trópico, Apolo y Artista. Tras un rejonazo obtuvo un merecido trofeo. Su faena al tercero fue más completa que la del sexto, pero la emborronó al matar de un rejonazo tras cuatro pinchazos. Oyó silencio.

También, los aceros le robaron un posible trofeo al maestro Mendoza en el cuarto. Lo rejoneó con maestría y entrega, principalmente montando a Churumay, Disparate y Pirata, pero al fallar varias veces con el rejón de muerte, el premio fue de una salida al tercio tras una leve petición de oreja. Con el parado primer astado no tuvo opciones para el triunfo, pues después del rejón de castigo el toro dio poco de si, Mató de un buen rejonazo, y a pesar de ello oyó silencio. El público al comenzar el festejo estaba más preocupado con protegerse de la fuerte lluvia que con lo que acontecía en el ruedo.

Los novilleros
Roca Rey arrolla y sale a hombros, y Posada obtiene un trofeo
El domingo 23, en una tarde ventosa, se dio la novillada con tres novilleros punteros que debutaban en Vista Alegre, Posada de Maravillas, Varea y Roca Rey. Se lidió un bien presentado encierro de juego variado de El Parralejo, remendado con dos utreros de Jandilla, el primero y el tercero, por los titulares lastimarse en el campo. Roca Rey fue el máximo triunfador del festejo, al sumar tres orejas y abandonar el ruedo a hombros por la Puerta Grande, mientras que Posada de Maravillas obtuvo un trofeo y Varea se fue de vacío.

Cuanto más se ve actuar al joven Roca Rey más asombra, pues es un diestro que donde torea pregona que tiene el valor, la decisión, la inteligencia lidiadora y la clase, más otras cualidades toreras, para llegar a ser figura del toreo, y lo demuestra tanto lidiando astados manejables que tienen faena como con los que ofrecen dificultades, con los que se inventa una. Tal cosa ha hecho en la tarde de su presentación en Vista Alegre, al cortarle una oreja al dificultoso tercer novillo de Jandilla y desorejar al exigente sexto de El Parralejo.

Al de Jandilla lo lanceó de salida, y después de cambiarse el tercio le hizo un quite por gaoneras rematado por revoleras. Entonces, oyó los primeros fuertes aplausos que se repetirían durante toda su labor muleteril. Tras brindar al público, inició la faena con unos ajustadísimos cambios por la espalda, como si el serio novillo fuera bueno. Continuó con tres tandas de derechazos y una de naturales, librándose de ser cogido dando oportunos toques. Tras dar unos circulares usando la mano izquierda más unos pases de adorno, cobró una estocada que le aseguró un merecido trofeo. Hay que advertir que esta valerosa faena la completó toreando con cabeza, gusto y torería. Al más manejable, pero exigente sexto, lo recibió con una combinación de verónicas y chicuelinas. Con la muleta, su labor fue más ligada y redondeada que su primera, aunque efectuada con la misma firmeza y determinación. La inició con unos estuarios y la cerró con unas manoletinas, y al cobrar una efectiva estocada, fue premiado con un doble trofeo, que le garantizó la salida en hombros.

Su compañero, el más maduro novillero Posada de Maravillas, obtuvo su trofeo lidiando al noble y manejable cuarto astado, que de salida estuvo falto de fuerza, pero que en el último tercio se vino arriba. Lo toreó con la especial torería y gusto que caracteriza su particular estilo. No hubo quites. Con la muleta comenzó la faena en los medios intentado hacer un cambio con la mano izquierda, siendo arrollado y desarmado en el intento. Sin inmutarse, completó varias ligadas tandas de derechazos, efectuadas con aplomo, mando y gusto. Los remates fueron inspirados. Por el lado izquierdo las dos series fueron más cortas, pues el animal se paraba. Firmó su hacer con unos pases circulares, antes de cuadrar al animal con unos doblones. Con un estoconazo se deshizo del utrero, el que arrastraron faltándole un apéndice auricular. Su labor al primero fue dificultada por el fuerte viento que soplaba al iniciarse el festejo. No obstante, su hacer con la muleta tuvo momentos de una calidad y torería similares a las de la faena del trofeo, y al matar de una estocada tras un pinchazo, el extremeño agradeció en el tercio los fuertes aplausos del público.

Varea, con el peor lote, se sobrepuso a las dificultades de sus dos novillos y, aunque sin redondear faenas, toreando de muleta dejó la buena impresión de ser un torero con futuro, aunque para ello debe progresar ejecutando la suerte suprema, pues sigue fallando con los aceros. Mató al utrero de su debut en esta plaza de dos pinchazos, uno de ellos hondo, más cuatro golpes de descabello, y al quinto de estocada tras tres pinchazos. Saludó en el tercio al completar ambas actuaciones.

Los matadores de toros
En total los matadores de toros cortaron 12 orejas, y estos son los ganadores de esos trofeos: Diego Urdiales cortó tres. “El Juli y Paco Ureña, dos, y Enrique Ponce, El Cid, José María Manzanares, Juan del Álamo y José Garrido obtuvieron un trofeo. De estos diestros solo Urdiales abrió la Puerta Grande, pues para ello en Vista Alegre se requiere al menos desorejar por partida doble a un toro, Juan del Álamo, el primer matador de toros que obtiene un trofeo en la feria.

El lunes 24 se dio en Vista Legre la primera corrida del ciclo ferial con un cartel atractivo, formado por dos toreros maduros, el burgalés Morenito de Aranda y la gran figura mexicana Joselito Adame, más un joven espada, el salmantino Juan del Álamo. Los tres toreros que están triunfando a base de jugársela todas las tardes para encontrar el sitio en los carteles de ferias que se merecen, vieron frustrados sus esfuerzos para dar la gran tarde de toros que buscaban, debido a las complicaciones de cinco serios astados del encierro Puerto de San Lorenzo. Hubo una excepción, pues el tercer toro fue muy bravo y el diestro salmantino lo aprovechó para cuajarle una buena faena y ganarse el único trofeo concedido en el festejo.

Juan del Álamo recibió al bravo tercero, que tenía recorrido y calidad, con unos templados lances y luego le hizo un artístico quite por chicuelinas, mientras que Morenito de Aranda, en su turno, se lució toreando por verónicas. Con la muleta, toreó siempre en los medios, completando una seria faena, con pocas concesiones a la galería. Principalmente fue compuesta por series de de clásicos derechazos y naturales. Toreó trayendo al toro de largo, embebido en los vuelos de la muleta, para luego templarlo y mandarlo, y al final del pase dejarle el engaño en los hocicos para enlazar otros muletazos hasta completar la serie. Cerró lo bien hecho con unos pases circulares, y al matar de una efectiva estocada, paseó una oreja de peso. Con el deslucido sexto, el diestro de Ciudad Rodrigo, al igual que sus compañeros, que se enfrentaron otros cuatro astados, más o menos complicados, no pudo redondear la tarde, y al rematarlo de una corta estocada tendida, que necesitó de un golpe de descabello, hubo silencio.

A Morenito de Aranda, al completar sus dos actuaciones, el público le reconoció sus esfuerzos haciéndole saludar en el tercio, y el mismo reconocimiento recibió Adame al matar al manejable pero falto de fuerza segundo, mientras que fue silenciado al terminar con el más problemático quinto. Estos resultados no reflejan lo efectuado por esos dos buenos toreros que, a pesar de las dificultades que encontraron, no se desanimaron y con determinación no permitieron que el festejo se viniera abajo.

El Cid y Garrido puntúan, y vuelta al ruedo para un Jandilla
El martes se vio en Vista Alegre el mejor festejo de la feria hasta ese momento. Se lidió un excelente encierro de Jandilla con toros bien presentados y armoniosos de tipo, que en conjunto embistieron repitiendo con casta y clase, y al mismo tiempo con nobleza, especialmente el cuarto, al que se premió con una vuelta al ruedo en el arrastre. Con ellos los maestros Juan José Padilla y El Cid y el aspirante a figura del toreo José Garrido dieron una gran tarde de toros que fue muy superior a lo que muestran los solos dos trofeos cortados, que bien pudieran haber sido el doble, o más.

Padilla se fue sin trofeo, pero su labor con capote, banderillas y muleta bien hubiera merecido el que cortar una oreja al noble primer Jandilla y dos al excelente cuarto, pero al rematar de una estocada y dos descabellos al primero, y de un metisaca más un pinchazo al cuarto, los premios se redujeron a saludar en el tercio y a una aclamada vuelta al ruedo, respectivamente. Esa tarde por momentos se vio al Padilla de siempre, al dar derechazos de rodillas, ejecutar pases circulares y darse arrimones entre los pitones al cerrar sus faenas. En cambio, en lo que más sobresalió el maestro fue en que basó sus faenas en el toreo fundamental y clásico, toreando con firmeza, mando, temple, gusto y torería, especialmente al redondearle una extraordinaria faena al toro de la vuelta al ruedo.

El Cid se enfrentó con el blando astado segundo y con el encastado y noble quinto. Con su primero estuvo fácil y en maestro, toreando sin gran entrega, completando una fría faena, y al matarlo con una eficiente estocada, fue silenciado. En cambio, con el buen cuarto se vio al diestro sevillano actuando como en sus mejores tiempos. Con el capote recibió al animal con unas verónicas muy vistosas más una media, y no hizo quite. La faena de muleta, que la realizó en los medios, fue pura y honda, sin concesiones a la galería. Fue un placer ver, como dándole distancia al toro, adelantaba la muleta, y arrastrándola llevaba al animal largo, para con torería, gusto y firmeza, ligar serie tras serie de derechazos y naturales, rematadas con ajustados pases de pecho. Cobró una estocada y paseó una meritoria oreja.

El nuevo espada José Garrido volvía a Vista Alegre, después de haber triunfado contundentemente en su actuación en solitario en la novillada matinal de la anterior feria. El público, recordando su triunfo le dedicó una cerrada ovación, la que agradeció en el tercio, antes de que saliera el encastado y temperamental tercer toro. El torero a pesar de sus éxitos no ha tenido el debido reconocimiento por las empresas, así que vino a esta feria dispuesto a triunfar a cualquier precio, como mostró sacándoles un buen partido a sus toros, los menos buenos del encierro, y haciendo lucidos quites en los toros de El Cid. A su exigente primer astado lo recibió con unas templadas verónicas. Con la muleta comenzó la faena en los medios con un farol de rodillas seguido por unos derechazos. De pie, con mando y decisión, ligó unas tandas de pases por ambos lados, imponiéndose a un toro que lo buscaba, y cerró la faena con unas muy arriesgadas manoletinas, y al cobrar una estocada, la oreja fue suya tras la petición de la segunda. El sexto fue noble pero tardo en el último tercio. De salida también lo lanceó con buen ritmo, y con la muleta comenzó dando unos firmes estatuarios que prometían que redondeara otra faena como la anterior, pero al toro rajarse, lo que siguió estuvo falto de ligazón, teniendo el extremeño que pegase un arrimón después dar unos pases circulares, y al colocar una efectiva estocada, el premio solo quedó en una tremenda ovación. Este prometedor espada acompaña su natural valor con excelsas cualidades toreras, tales como la habilidad lidiadora, la autoridad, el dominio, la templanza, el mando y el gusto con que torea.

Manzanares salva la tarde
Si ayer un bravo encierro de Jandilla dio oportunidad a los toreros para dar una entretenida tarde de toros, por el contrario el miércoles 26, en la cuarta corrida del ciclo, cinco serios, descastados y debiluchos toros de Juan Pedro Domecq causaron que el festejo fuera decepcionante. La excepción fue el sexto toro que, a diferencia de sus hermanos, fue bravo y manejable, y cooperó para que José María Manzanares salvara la tarde.

Manzanares lanceó con clase a ese sexto astado, que de salida parecía no estar sobrado de fuerza, pero que en el último tercio se vino arriba. El alicantino con unos pases de tanteo lo sacó a los medios, y allí inició una clásica faena de tono derechista, que fue de menos a más, ganando en intensidad en cada nueva serie. Toreó con mucho valor, temple, estética y torería, más con esa majestad marca de la casa, y al matar de un estoconazo marcando los tiempos, el toro rodó. Le concedieron una oreja, y hubo petición de una segunda.

El primer toro, como los cuatro que le siguieron, fue soso, carecía de fuerza y presentó dificultades, e incluso hubo protestas para que lo devolvieran. Se esperaba que Ponce se lo quitara de en medio como pudiera, pero el maestro sorprendió mimando al animal para que no se cayera y, poco a poco, con tesón y habilidad lidiadora, fue capaz de hacer que durara para que, desde de la mitad de la faena en adelante, su buen hacer subiera de tono. Hubiera habido premio pero lo perdió al matar de dos pinchazos, estocada corta y descabello, oyendo un aviso. A pesar de ello fue aplaudido fuertemente al saludar en el tercio. Anoto aquí que esta era la 61 actuación del diestro de Chiva en Vista Alegre, ante un público que lo admira.

Y esto fue todo lo brillante del festejo, ya que ambos toreros fueron silenciado tras matar al otro toro de sus lotes, y Morante de la Puebla, que completaba este cartel, el más atractivo de la feria, que casi llenó la plaza, abrevió en su toros y dio dos mítines con los aceros, siendo pitado tanto al estos arrastrarse como al abandonar el coso.

El presidente cierra la Puerta Grande a El Juli, y Ponce corta una oreja
Otras tres figuras formaban el cartel de la corrida del jueves, Ponce que repetía, Perera que actuaba en el primer festejo de su doblete, y el Juli que hacia su única presentación en el ciclo ferial. El Juli fue el máximo triunfador del festejo al cortar un apéndice a cada toro de su lote, y Ponce cortó una oreja al toro que abrió plaza, mientras que Perera, sin puntuar, tuvo una actuación destacada. Aparte de los trofeos lo que hizo más interesante el festejo fue que las figuras, que en otras ocasiones parecen preocuparse solo con sus propios resultados, esta tarde mantuvieron una obvia competencia, al tratar de superarse el uno al otro, intentando sacar el máximo partido del astado bueno o regular que tenían delante. Lidiaron cinco toros de Garcigrande y uno de Domingo Hernández que, en conjunto, estuvieron bien presentados y se movieron, dando importancia a la labor de los toreros. Los mejores fueron el noble primero y el encastado y repetidor quinto que no se cansaba de embestir, y los menos manejables el tercero y el sexto, el lote de Perera.

Ponce inició la tarde triunfado con el primer animal que salió por los chiqueros, que era noble y manejable. El valenciano le redondeó una faena que la comenzó en el tercio toreando con la derecha con ajuste y entrega, sin tener que construirla poco a poco, como hace a menudo. Si por ese lado las varias tandas fueron muy ligadas con pases dados con torería, armonía y gusto, y superiores fueron las dos series de naturales con que continuó su labor. Por ambos lados cerró las series con inspirados remates, como un farol, molinetes o cambios de manos para ejecutar pases de pecho. Finalizó la gran faena con unas a lentas poncinas antes de cobrar una estocada de la que dobló el toro. Por seguro iba a pasear un doble trofeo, pero por el puntillero levantar al animal dos veces, solo paseó uno. Con el deslucido cuarto, que embestía a tornillazos, el diestro de Chiva intentó redondear la tarde con la voluntad de un principiante. Ahora bien, le fue imposible, y al matar de de una estocada trasera y tendida, que necesitó de un par de golpes de descabello, el público le dijo hasta el año que viene, haciéndele saludar en el los medios.

El Juli sí redondeó su tarde al puntuar en ambos toros, pues el quinto astado, una animal, que aunque de salida fue descastado y soso, terminó en el último tercio embistiendo con casta y temperamento. Esto permitió al maestro torear al principio de la faena con ese dominador estilo con el que rinde al toro más exigente, y luego, cuando ya era suyo, le redondeó una larga y clásica faena, de esas que dejan recuerdo. Las series de pases por ambos lados se sucedieron con tal ligue, ajuste, temple y gusto que a menudo hacían que un público enardecido aplaudiera de pie. Luego vinieron los circulares y ese toreo entre los pitones que asusta, y al rematar ese despliegue de dominio y entrega con una estocada algo trasera, la primera oreja la concedió el presidente. En cambio, sin saberse el porqué, ignoró la unánime petición de la segunda que evitó la salida en hombros del madrileño, por lo que oyó una atronadora bronca, tanto antes de que el torero paseara su trofeo como después de este completar una doble vuelta al ruedo. El reglamento es claro con respecto a que la autoridad tiene el derecho de otorgar la segunda oreja, pero en este caso la apariencia fue que el presidente actuó caprichosamente. El madrileño ya tenía en su poder una oreja que con otra brillante actuación, rematada con una estocada, le había arrancado al segundo toro de la tarde, un animal manejable pero descastado. Por lo tanto, se despidió de la feria con dos orejas en su haber.

Perera pechó con el lote menos potable, el tercero un toro con poca fuerza y deslucido y el sexto, noble pero soso y apagado. Aun así, con ambos tuvo momentos muy toreros con la muleta, toreando con arrojo y decisión a sus complicados astados. Además, toreó lucidamente con el capote a su toros y compitiendo en quites con El Juli. Mató con facilidad a su primero, y de tres pinchazos y una estocada al sexto. Fue fuertemente ovacionado tanto al completar sus actuaciones como al abandonar el ruedo.

Diego Urdiales con sabor torero abre la Puerta Grande
El sábado 29 en la penúltima corrida de la feria, el maduro diestro Diego Urdiales dio un fuerte golpe de atención, denostando otra vez más que es un gran torero que merece ocupar una posición más relevante en el toreo. Ahora bien, antes de referirme a esta buena noticia, comentaré, sin meterme en detalles, lo desagradable sucedido con el desastroso encierro de Antonio Bañuelos que en la tarde anterior fue lidiado en Vista Alegre por Finito de Córdoba, Iván Fandiño y Alejandro Talavante.

No sé explica como los toros de Antonio Bañuelos, faltos de presencia y trapío, tal vez correctos para otras plazas, fueron seleccionados por la empresa, pasaron el reconocimiento y fueron aprobados por la los veterinarios y las autoridades para lidiarse en Bilbao, ante una justa afición que exige que los toros al menos sean impresionantes animales. De que esos astados una vez que salieran al ruedo fueran descastados, sosos y débiles, como lo fueron, de eso a nadie se puede culpar por ser imprevisible. La consecuencia fue que los aficionados se indignaron, sintiendo que les estaban dando gatos por liebres, y manifestaron ese sentimiento protestando fuertemente a la salida d cada toro, pidiendo su devolución a los chiqueros, y luego pitándolo con pasión al ser arrastrado. Se enfrentaron a ellos Finito de Córdoba, el torero de casa Iván Fandiño, y Alejandro Talavante. Finito estuvo en maestro y lidió a su lote con facilidad, oyendo silencio al matarlos. Talavante cumplió en su primero y también oyó silencio, mientras que al que cerró plaza, con arrogancia y falta de sentido común, solo le dio tres mantazos antes de matarlo mal. Entonces el público, por lo mal que se sintió toda tarde, lo pagó con el extremeño, pitándolo ruidosamente. Fandiño, contando con la simpatía de sus paisanos, se salvó de la quema actuando con mucha decisión y buenas maneras, como ha estado haciendo en sus recientes actuaciones. Fue premiado con una vuelta al ruedo en el primero de su lote y con una salida al tercio en su segundo. Paso ahora a referirme a lo más placentero sucedido en el festejo del sábado.

Esa tarde Diego Urdiales y, Sebastián Castella, en sus únicas prcentaciones, y Miguel Ángel P

Deja un comentario