DOÑA ALICIA SE HA REUNIDO CON SU AMADO CALESERO.

Nínive se llamaba por aquellos lejanos de mediados de los años cuarenta del siglo pasado, hoy calle rebautizada como Durango. Nínive numero 16 se plasma en mí acta de nacimiento, para mayores señas nací en ese lugar, esquina con la privada de Gómez Palacio, enfrente nunca a existido bocacalle, es la enorme barda de los vecinos de apellido Macías. Esquina pues con solo dos casas, la de mis padres y solo con cruzar la calle vivía el propietario de la ganadería Santa Rosa de Lima, don Antonio Ibarra Pedroza, con una familia muy numerosa, todos excelentes amigos que fueron mis primeros contactos sociales, si así se le puede llamar al trato que inició un recién nacido con sus vecinos. Inclusive una de sus hijas ya tenia varios herederos y hasta la fecha guardamos gran amistad, hoy debo de darles el pésame, ella, su señora madre, doña Alicia Ibarra Mora, viuda de don Alfonso Ramírez Alonso “Calesero”, voló a encontrarse con el bien llamado “Poeta de Toreo”.

Para Alfonso, para “El Capitán”, y para “El Curro”, un fuerte abrazo. Sin olvidarme de sus tíos Rafael y mi comadre Lupita a los que se los daré personalmente al retornar del sepelio de su hermana mayor.

En paz descanse doña Alicia.
La señora Alicia esta siendo velada en la Funeraria García López ubicada en las calles de General Prim número 57, esquina con Versalles, el día de mañana será cremada en ese mismo lugar. Aun se desconoce la hora.

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