27 octubre, 2021

GINÉS MARÍN, ALFARERO SIN ESPADA Y SIN OREJAS

Villaseca de la Sagra, Toledo.
Selló una tarde de torero cuajado sin espada; las orejas las pasearon Álvaro Lorenzo y Varea

Álvaro Lorenzo, Ginés Marín y Varea era el plato fuerte del Alfarero de Oro 2015, una novillada que llevaba el hierro de Fuente Ymbro. La plaza de “La Sagra” acogía una agradable entrada por la presencia no sólo del hierro triunfador del pasado ciclo septembrino, sino de Álvaro Lorenzo como Alfarero de Oro de las últimas ediciones.

En el primero Álvaro Lorenzo recogió ovación tras una faena donde brilló con el capote en verónicas llenas de lentitud y mano baja. Fue el quite soberbio por chicuelinas, ajustadísimas, y tras vara muy medida y la blandura que evidenció el de Fuente Ymbro.

Villaseca de la Sagra, Toledo.
Selló una tarde de torero cuajado sin espada; las orejas las pasearon Álvaro Lorenzo y Varea

Álvaro Lorenzo, Ginés Marín y Varea era el plato fuerte del Alfarero de Oro 2015, una novillada que llevaba el hierro de Fuente Ymbro. La plaza de “La Sagra” acogía una agradable entrada por la presencia no sólo del hierro triunfador del pasado ciclo septembrino, sino de Álvaro Lorenzo como Alfarero de Oro de las últimas ediciones.

En el primero Álvaro Lorenzo recogió ovación tras una faena donde brilló con el capote en verónicas llenas de lentitud y mano baja. Fue el quite soberbio por chicuelinas, ajustadísimas, y tras vara muy medida y la blandura que evidenció el de Fuente Ymbro. Su faena tomó altos vuelos con la derecha en series de mérito, pero quizá debió dar más tiempo al animal. Al natural dejó dos series sin aspavientos en las que se dejó ver y el novillo hizo por él en ese momento sin consecuencias. Su final por invertidos no caló en el tendido y el redondo por largo desentonó. Dejó dos pinchazos saliéndose y estocada para escuchar palmas.

Ginés Marín tiene quietud valor y clava las zapatillas de una vez. Se pasó tan cerca al novillo que los murmullos en los tendidos fueron constantes. Anduvo variado con el capote en ajustadas verónicas y una faena que, tras comienzo de toreo largo y remplazo, pasó al centro de ruedo para pasarlo una y otra vez muy cerca de la taleguilla. Quizá abusó en exceso. Cerró con escalofriantes bernardinas para fallar con estrépito a espadas. Escuchó palmas recogidas desde el tercio.

Varea toreó al tercero mucho y en cantidad, pero faltó emoción y los olés rotundos de Villaseca. Dejó un comienzo genuflexo a la verónica, templado y firme valiente, pero gustó poco el novillo por chico. Varea encontró más bien tarde el pitón izquierdo que era el bueno en muchas series faltando emoción. Hizo de todo el joven, con un cambio de mano eterno y los de pecho inconmensurables y un final sin ayuda muy por bajo y de verdad que gustó. Se llevó el premio de la oreja por un volapié arriba que fue suficiente.

Fue devuelto antirreglamentariamente el cuarto en mitad de la faena tras partirse un pitón. En su lugar salió un sobrero de El Ventorrillo. Se vacío como un azucarillo el precioso animal del Ventorrillo y Álvaro Lorenzo quiso sacar agua de un pozo sin fondo y seco. No podrá revalidar triunfo en Villaseca pues no tuvo material. Lo puso todo el toledano resultando imposible su labor a pesar de los compases de Manolete que sobraron. Dejó estocada caída y atravesada que necesitó golpe de verduguillo. Mejor el novillero que el novillo. Hubo petición infundada como concedida originando división en la plaza sin necesidad. Las protestas subieron de tono en la vuelta.

Ginés Marín fue pura emoción ante el segundo de su lote, con el que tuvo valor, quietud, excelentes formas y calidad en el manejo de los trastos. Dejó un arrimón para recordar, de esos que estremecen y gusta ver. Toreó con gusto con el percal por variado y quitó aún con más gusto por gaoneras y tafalleras. Lo llevó en redondo lo que se dejó el flojo con clase de Fuente Ymbro. Aprovechó el mayor largo viaje por el izquierdo y terminó por luquesinas imposibles ante el agotado bicho. Estuvo muy mal a espadas, escuchando dos avisos para dar una vuelta al ruedo.

Varea se estiró en el sexto a la verónica y quitó por las mismas con mucha lentitud. Tras una fuerte vara y dos excelentes pares de Alfonso Carrasco que se desmonteró, el novillo se quedó muy corto. Varea lo intentó por ambos pitones ante la adversidad del viento y la poca clase del animal. Anduvo muy torero y lo puso en suerte entre las rayas para recetar estocada entera caída.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de “La Sagra”, Villaseca de la Sagra, Toledo. Segunda del Alfarero de Oro. Novillada con picadores. Casi lleno.
Cinco novillos de Fuente Ymbro y uno como sobrero de El Ventorrillo en cuarto lugar.
Álvaro Lorenzo, plomo y oro, ovación y oreja.
Ginés Marín, ceniza y oro, ovación y vuelta.
Varea vino tinto y oro, oreja y palmas.

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