A MANOLO BINVENIDA…

Hay un silencio en el aire
de las calles de Sevilla,
y una angustia en los geranios
de las ventanas antiguas;
y una zozobra en las mozas
peinas rojas y amarillas
y un cuchicheo de nardos
dolientes por las esquinas.

Ya llega lento el entierro
de Manolo Bienvenida,
arcón de plata y caoba
entre mil rosas dormidas.

Oleaje de suspiros
por las playas de Andalucía.
Detrás del torero inmóvil
torillos a la deriva.
En un barco de cristal
navega Manuel Mejías.

La cuadrilla va llorando
con fuego de banderillas,
en los ojos relucientes
de insomnios y de corridas.

Feria de Valladolid
septiembre y autos en filas,
tardes de oro en Salamanca,
tarde de seda en Sevilla.

su cuerpo como una espiga,
brindando lujos y estatuas
a mujeres con mantillas.

Y una sonrisa morena
y un ángel con banderillas,
dibujando un pasodoble
sobre la arena encendida.

Manolito, Manolito,
Manolito Bienvenida.
Ay, que el toro de la muerte
paró el reloj de tu vida,
y ya no puedes correr
¡te llevan a la otra orilla!

¡Que venden pronto los ojos
a los caballos de lidia
¡Que salgan los monosabios
a las calles de Sevilla!

¡Que las novias engalanen
rejas con negras mantillas;
y los niños tiren rosas
desde la alta buhardilla!

Arcón de caoba y plata
entre mil flores dormidas.
En un barco de cristal
navega. Dios le acompañe!
Manolito Bienvenida.

LOS “BIENVENIDA”…
La dinastía se inició con Manuel Mejías Luján, le siguieron su hijos los toreros José y Manuel Mejías Rapela “Bienvenida”, conocido como el “Papa Negro”, y los seis hijos varones que tuvo éste, todos ellos toreros, según el siguiente orden: Manolo, Pepe, Antonio, Angel Luis, Juan, Rafael Bienvenida que fue novillero y Miguel Bienvenida novillero que era nieto de Manuel Mejías Rapela.

Una dinastía de extremeños con 108 años de pervivencia en la tauromaquia, única en los anales del toreo, que ha merecido el honor del pueblo de Madrid, de perpetuar con una placa, señalando la casa donde vivieron los Bienvenida y una estatua en la explanada de la plaza de toros Las Ventas de Madrid…

Manolo Bienvenida. Nació en Dos Hermanas (Sevilla) en 1912 y murió en San Sebastián en 1938 a los 26 años de edad al no superar una intervención quirúrgica.

Era el hijo mayor de Manuel Bienvenida “Papa Negro”. Fue un torero impresionante, largo y exquisito, pero que desgraciadamente murió muy joven. Muy lucido y alegre con las banderillas. Fue de los más destacados de la dinastía. Inauguró la plaza de Las Ventas de Madrid.

Sus mejores temporadas fueron la de 1930 en la que toreó 73 corridas quedando 2º del escalafón tras Marcial Lalanda y la de 1935 en la que toreó 65 corridas quedando primero del escalafón. Salió 4 veces por la Puerta Grande de Madrid: dos en 1935 y otras dos en 1936.

FUENTE: Internet.

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