LORENZO GARZA GAONA, CON LA PLUMA ENTRE LOS DEDOS.

Tiene un nombre y un par de apelativos de acendrado linaje taurómaco. Fue soñador, luego novillero y hoy matador de toros. Pero en su entraña, ahí en su entidad esencial hay sentimientos. Una lesión de clavícula petrificó sus diligencias ante las reses de casta, empero tiene mucho que decir y lo dijo escribiendo. En el lecho del dolor “empuñó” el manguillo, se puso delante un tintero y ahora el planeta extraño de la literatura taurina tiene una nueva obra: “El Sueño de un Maletilla”. Novela es que narra con profundidad eso justamente, los anhelos de quienes, por los años cincuenta y antes, pretendieron alcanzar la gloria, la fama y la fortuna entre las embestidas de los cornicéfalos.

De siempre aficionado a la fiesta más hermosa del mundo, hoy es la cabeza principal de la editorial: Rodrigo Porrúa; casa editorial muy larga, con más de 115 años de tradición en el orbe de las letras. Su casa lanzó un proyecto, “Proyecto 20” se llama, abarca todos los géneros de la literatura y se basa en la búsqueda de nuevos talentos, y dentro de él Lorenzo Garza Gaona es que logró ver impreso su libro. Para final del año -habla Rodrigo- concluiremos con cien publicaciones de otros tantos escritores, lo que parece ser una nueva marca Guines.

-Me contactó Lorenzo –continúa Rodrigo-, leí la novela y quedé prendado. Es un nuevo escritor con mucho talento. De ahí, solo tardamos cuatro meses en cristalizar la publicación; fue poco tiempo. La labor de Lorenzo, por su calidad, lo merece; normalmente para sacar un libro al público se demora de nueve meses a un año, sin embargo en este caso prácticamente rompimos record.

-Duré aproximadamente dos años escribiendo la novela –interviene ahora Lorenzo-, la trama es producto de mi imaginación, pero hay cosas que a la mayoría de los que quisieron ser toreros les sucedió.

De siempre me gustó escribir, -apunta Lorenzo con su peculiar voz-, incluso mi abuelo –se refiere al gran “Ave de las Tempestades” o “Lorenzo el Magnífico” como también se le conocía- escribió el guión de una de las películas en las que actuó, también una novela que se publicó en dos partes pero que lamentablemente no he podido localizar; creo que de ahí me viene la faceta de escritor.

La novela se ha presentado ya en varias ciudades de importancia como San Luis Potosí, Saltillo, DF, etcétera, y este sábado, una vez hecho el sorteo de los ejemplares de San Martín, le correspondió a Aguascalientes. Por allá, en la tradicional carpa “El Arte de Manolo Martínez”, en el estacionamiento de la Plaza Monumental, el propio Rodrigo Porrúa, el autor de la obra y don Pedro Julio Jiménez Villaseñor presidieron la mesa central, misma que quedó rodeada de una nutrida concurrencia, ante la cual oficialmente se “descubrió” esta novela que ha tenido ya el halago de haber sido bien aceptada por el aficionado a los toros y más allá, incluso gustando a lectores no precisamente taurinos. Con un tiraje de dos mil ejemplares, la primera edición, lanzada públicamente el cinco de septiembre pasado, casi se agota, lo que ha “obligado” a pensar en una segunda edición la cual tendrá lanzamiento de carácter nacional; para el 6 de diciembre cerrará la gira de presentaciones en la FIL (Feria Internacional del Libro), preponderante evento donde “El Libro es el Rey”, cuya sede es la Perla de Occidente.

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