LA “BROMA” CANCEROSA QUE NOS QUITÓ A UN TORERO TODO VERGÜENZA… 1ª PARTE.

CIERTO LO es… El amor todo lo puede, el amor vence barreras que seguido creemos son insalvables, el amor muchas veces hace milagros y hoy escribimos uno de ellos, por ese motivo, y que estamos en la increíble era cibernética que se dice llega allá y al más allá, queremos dedicar estos recuerdos a dos viejecitos que, con total seguridad, muy unidos y tomados de la mano, lo van a leer, ellos son Carmelita Hernández y su adorado Carlos. Aunque taurinamente hablando debo de mencionarlos a la inversa, primero el matador de toros, Antonio Campos “El Imposible”, y al amor de su vida, Carmelita, quien nunca se doctoró pero sin embargo fue la primer mujer norteña en querer hacerse torera.

LA NOVELESCA vida de un hombre que luchó por dos imposibles, el amor de la niña hacendada y hacerse torero, ambos los hizo realidad gracias a su enorme y firme carácter.

EL ENCABEZADO no es una falta de respeto a un semejante, la situación es real ya que el 28 de diciembre de 1964, día de los Santos Inocentes, tiempo para las acostumbradas y conocidas bromas a las personas en nuestro entorno, dejó de existir un hombre que batalló lo inenarrable para lograr los propósitos anhelados desde su niñez. ¿Su nombre?, pues resulta que eran dos en uno, al luchon maletilla le anunciaban como Carlos Moreno y al paso de los años se convirtió en el valiente y destacado Antonio Campos “El Imposible. El mismo diestro que sostenía que los malestares que le aquejaban eran producto de varias graves cornadas recibidas en meses anteriores, nunca se enteró que su decaimiento llegaba por la vía del cáncer.

CARLOS ANTONIO Moreno Campos se lee en sus documentos como nombre oficial, la fecha de su llegada a este mundo fué el 4 de noviembre de 1931 en la ciudad de Puebla y el gusto por lo taurino le aparece desde temprana edad, tan así lo es que comienza la dura lucha por ser tomado en cuenta y torear en pequeñas poblaciones, toros criollos, cebú, vacas toreadas, escasas tientas y esto, aunado a su desmedida afición, le va dando forma a su vida, principalmente, a un carácter que no se caía fácilmente y así recorre la legua hasta lograr debutar en el desaparecido Toreo de la Condesa el 14 de junio de 1945 al lado de Ladislao Silva, Rosendo Vázquez, Ernesto García y de Fernando Gutiérrez. A este último después de desistir en ser torero se le conoció en la cinematografía nacional como Fernando Casanova “El Águila Negra”. Por cierto Fernando fué a quien “El Imposible” le brindara el último astado que estoqueó en Madrid, imagino que los viejos recuerdos de ambos en sus mocedades les humedecieron los ojos.

AQUÍ CABE mencionar que intentando resarcir lo mal que se le vio en La Condesa, va a la plaza México el 2 de mayo de 1952 alternando, sin mayor suerte y relevancia, con Felipe Escudero, Enrique Esparza y el espectáculo bufo de “El Bombero Torero”, los novillos de San José Buenavista. EL 15 de abril de 1922 nace en la capital mexicana Anastacio “Tacho” Campos, va a la plaza México el 1º de septiembre de 1946, toma la alternativa el 17 de abril de 1949 en esta ciudad de Aguascalientes de manos de Andrés Blando y de Manuel Jiménez “Chicuelín”, con astados de don Celestino Rangel, propietario de Garabato. Tacho era hermano de la señora Margarita Campos de Moreno, mamá de “El Imposible”, obvio que tío del matador del que hoy hablamos en un aniversario más de su partida, Tacho, propietario de una imprenta en el Distrito Federal daba trabajo a su dolido sobrino por el petardo pegado la tarde de su debut en La Condesa, se había olvidado de sus sueños taurinos, sin embargo frecuentes eran las visitas de novilleros a la mencionada imprenta y en cierta fecha se hizo presente el maletilla duranguense Luis Name Vázquez que solicita a Carlos le acompañe, solo como amigo, a la novilladita económica a efectuarse en el lejano Guadalupe Victoria, Durango, le argumentaba solo se le uniera para romper la pesada rutina diaria de lidiar con formatos tipográficos que le tenían las manos negras de tinta. El tío le da unos días libres sin imaginar que “su empleado” retornaría con el corazón doblemente henchido de amores, el que causa Cupido y de la esperanza torera puesto que…

AL LLEGAR a la placita del citado Guadalupe Victoria, Carlos Moreno se dio cuenta que en el tendido se encontraba una guapa jovencita y de inmediato quedó prendido de su belleza y porte, la mejor manera de hacer se fijara en él brotó gracias a un despatarrado quite por gaoneras llevando muy toreado al novillo que casualmente provenía de los potreros del padre de la atractiva mujer descubierta en el graderío. Y no solo logró llamar su atención, lo hizo también con su señor padre que a los pocos días le regaló un fuerte astado de sus potreros con el cual se vio enormemente bien y esto fue más que suficiente para olvidarse de la mala tarde en el coso de La Condesa y con brios retomar el camino perdido, esto gracias al apoyo inyectado por don Pancho y la ilusión de conquistar a su hija. Ahí, en casa de su futuro suegro, ayuda en todo tipo de faenas, las de campo y ganaderas, participa en tientas y festejos menores en los alrededores de su nuevo hábitat, esto gracias a que les hace “faenas verbales” a aquellos que se acercan en busca de novillos para organizar novilladitas sin cuadrillas y el aval de la recomendación de sus próximos parientes que ven su dedicación. Junto al amor de sus amores torea en infinidad de plazas pequeñas que a ambos les deja satisfacciones y mucho aprendizaje.

DE SU buen estado anímico se encargan las dulcemente dolorosas jaras que el arquero angelito flechador les dispara al corazón de ambos enamorados y, contra este aliciente, no hay poder humano que se resista ni doblegue, máxime si es correspondido. En lo personal considero que el otro dardo, este si muy punzante, triste y atormentador, es el espantoso recuerdo de aquella mala tarde en El Toreo de la Condesa, que a pesar del ya largo tiempo del suceso, requiere deshacerse de el. Estas duras pruebas solo las superan quienes tienen férreo carácter y hacen hasta lo imposible por salir adelante brincando todo tipo de obstáculos. También considero importantísimas las “enseñanzas”, hoy totalmente perdidas, que se adquieren al “torear” astados del agarradero, los antes mencionados criollos y cebú. Y ASÍ, trabajando duro, decide buscar más oportunidades para volver a vestir de luces, la encrucijada termina cuando es incluido en un festival en el nuevo Toreo, el de Cuatro Caminos, que es cuando llama la atención de los presentes al pegar un muletazo sui generis, al que por su alto grado de dificultad bautizan como “El Imposible”, fecha cuando “muere” Carlos Moreno y nace “Antonio Campos”. Pocas personas conocen que su entonces ya suegro, don Pancho, le lleva a esa tarde un escogido novillo de su propiedad, y no solo eso, embarca varios más por aquello de que al astado le diera por fallar en su nota de tienta. Desde luego que el ganadero conocía que el pase tan complicado iba a llamar poderosamente la atención de los asistentes, él fué quien al vérselo ejecutar en su tentadero sin querer lo bautizo ya que le decía a sus parientes era “imposible”de lograr ante un astado de cierta edad. Y del mentado festejo a firmar contratos al por mayor, todos querían verlo pegar ese raro pase con la muleta.

SU CAMPAÑA novilleril fue larga, fructífera, se presentó en todas las plazas de primera y en ellas triunfó, ejecutando su creación y sin ello, ganó buen dinero que nunca despilfarró, así llegó la tarde del 18 de junio de 1961 cuando Jesús Córdoba y Raúl García le otorgan la alternativa en Tijuana, Baja California, con toros de Garfias. Se va a España y después de varias tardes donde el éxito le acompaña, le llaman de Madrid el 12 de mayo de 1963 a confirmar el doctorado que lo consuman Pedro Martínez “Pedres”, y Andrés Vázquez con el toro “Aferrado” de Carlos Núñez. ¿”Aferrado” sería en su honor?

POR CIERTO que esta tarde volvió a sobresalir la resistencia, y desavenencia, de recibir con dudas sobre la capacidad profesional a los mexicanos en el coso más importante del mundo, un espontáneo trató de estropearle su debut al intentar restarle meritos al complicado muletazo y solo en eso quedó, en el intento ya que lo que el resultado fue llevarse tremenda cornada en el vientre que le dejó de fuera los intestinos, ante esto, y dolido al ver ese descarado ataque, nuestro paisano da dos más en los mismos medios del enorme coso y así acallar las nefastas suspicacias y recelos, además de que se ganó el respeto del publico y prensa dejó ver que “El Imposible” era perfecto en manos de Antonio Campos que daba el pecho sin truco o ventaja alguna. EL PRIMERO del nuevo año continuaremos con esto interesantes datos… Nos Vemos.

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