¿QUIÉN ES JOSÉ TOMÁS?

Primero un par de REFLEXIONES sobre la corrida del domingo pasado en la “México”. Por supuesto que “EL JULI” merecía la oreja que le negó el juez. Los que se oponen a esta opinión esgrimen, primero, que la estocada fue caída. Hay quienes incluso la juzgan como “bajonazo”. No hay tal.

La espada quedó a dos centímetros de la cruz y eso es apenas desprendida, “peccata minuta” por lo cual no se pierde una oreja.

Calificar el desempeño de un torero por un par de centímetros es una simpleza propia de aficionados principiantes, de diletantes. Eso no es el toreo. El toreo es algo más profundo y de valores mucho más elevados que nada tienen que ver con los milímetros. La faena fue una de las más interesantes de la temporada, distinta, sin demasiados clichés, con temple, enganchando al toro y llevándolo toreado, consintiéndolo. Hubo ahí verdadero talento y aguante frente a un toro. ¿A qué negarlo?

Pero también he escuchado la tesis según la cual, sí una estocada provoca derrame sanguíneo (como fue el caso) es indudablemente defectuosa porque significa que ha atravesado el pulmón. Lo anterior es falso. Sólo cuando la espada es “chalequera” o en el costillar o muy trasera, lesiona el pulmón y, en efecto, provoca hemorragia por el belfo y es imperfecta.

Pero la del “JULI” no cayó en ninguno de los anteriores supuestos. Conviene aclarar que existe otra circunstancia y colocación en la espada que causa derrame. Es una colocación tan correcta y aceptable que antiguamente era símbolo de perfección. Es cuando el acero corta la Aorta en el arco que forma esta arteria cuando sale del corazón. Es el llamado “Cayado de la Aorta” y como ese arco o cayado tiene forma de herradura, al hecho de que la espada lo corte se le conoce taurinamente como “PARTIR LA HERRADURA”. Y para “Partir la Herradura” la espada debe entrar en la zona de la cruz, debajo de la cual está el corazón. Es anatomía bovina. Cuando se “Parte la Herradura” existe también derrame. De ahí que no caigamos en inocentes confusiones. La del “JULI” fue una estocada que “Partió la Herradura”. De modo que premiar al torero era más que justo.

JOSÉ TOMÁS
¿Cuáles son los méritos de JOSÉ TOMÁS o cómo lo definiríamos?

Veamos primero lo que no es JT quien, siendo indiscutiblemente una figura del toreo, no ha llegado a serlo porque su toreo sea un modelo de plasticidad. Nadie lo pone como ejemplo estético.

No es tampoco dueño de un oficio sobresaliente que le lleve a dominar a los toros difíciles. Diría que su acervo técnico es más bien corto. No, JT tampoco es un lidiador poderoso y sobrado.

No es un as del temple, ni del ritmo y pocas veces da muletazos con gran dimensión. No es saleroso ni su personalidad arrasa. ¿Entonces?

JOSÉ TOMÁS ha llegado a su privilegiado sitio por una valentía espeluznante, un estoicismo de alarido, su afán de triunfo y su honradez, si olvidar su genial mercadotecnia. Sí, no nos equivoquemos, JOSÉ TOMÁS es un tremendista. Y a mucha honra. Un torero que pisa terrenos inverosímiles y en ellos se queda atornillado en la arena. Un tremendista de gran categoría, de los mejores en la historia; pero nada más.

Debo lamentar, sin embargo, que en sus últimas actuaciones de Juriquilla y Aguascalientes, parece haber abandonado su tremendismo queriendo hacer un toreo más convencional; en lo cual, es casi un buen torero más. Como el JT convencional hay muchos y otros tantos mejores.

El público tarda en darse cuenta de estos matices, pero al final lo nota. ¿Cómo saldrá JT este domingo, como un buen torero y nada más, o como un suicida heroico? ¿Tolerará el público las medianías después de pagar exorbitantes, desquiciados y ofensivos precios de reventa? Muchos le critican su mercadotecnia. Yo creo que desde el punto de vista del torero es perfecta, por eso el boletaje está agotado y por eso cobra lo que cobra. Parte de su imán histórico de taquilla lo obtiene por darse a desear, por torear poco e impedir ser televisado. Decía mi abuela “Date a deseo y olerás a poleo”.

Ojalá el domingo JOSÉ TOMÁS no se equivoque en la orientación de su toreo y nos endose un gato por liebre, un toreo “correcto” y académico, porque la afición puede reclamar con justicia: “Pagamos mucho, seremos exigentes”.
Correo electrónico: teran.paco@gmail.com

Deja un comentario