IMPRESIONANTE Y DRAMÁTICO… ¡¡¡NO ME DESVISTAN!!!

LA GARGANTA se anuda, se traba, los ojos se humedecen, el corazón se apachurra, no es para menos, triste es leer que un semejante esta tumbado en el frío camastro de la enfermería, roto del cuerpo y entero de sentimientos, de conciencia lúcida y con un corazón más consiente que su mismo cerebro, escena dolorosa por donde lo queramos ver, momentos dramáticos de los que no quisiéramos existieran nunca. Los toros dan triunfos, dan dinero, dan cornadas, dan golpes pero también lecciones de amor a la profesión, de entereza, de vergüenza… ¡De vida!

El 14 de julio de 2012 en la plaza de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León a 111 kilómetros al noroeste de Madrid, se celebraba una novillada con la participación de Milagros del Perú, el subalterno Vicente Yangüés “El Chano”, iba en su cuadrilla. Al banderillear al sexto del festejo el novillo le fue ganando terreno sin que “El Chano” pudiera ejecutar la suerte con limpieza y la maroma no se hizo esperar, decía el mismo torero que al caer escuchó en su espalda un crujido y de inmediato presagió que estaba seriamente lesionado, efectivamente por la forma de caer sé le fracturó la vertebra llamada L-5 que le aplastó la médula espinal dejándolo paralitico. Y en la enfermería del pequeño coso es donde se suscita lo impresionante y dramático a comentar puesto que…

NORMAL Y lógico es que cuando ingresa un torero a la enfermería lo primero que hacen las asistencias sea el quitarle la ropa de torear, los doctos lo requieren para poder observar de qué clase de percance se trata, pero al estar en esas lides el lastimado subalterno suplicaba… “Déjenmelo un poco más, déjenmelo un poco más, porque sé que no me volveré a vestir de torero”.

ENTEREZA DE este hombre que nació en Madrid el 21 de octubre de 1972, debutó sin picadores en Parla cuando contaba con solo 16 años de edad, pronto se dio cuenta que más le convenía vestir de plata y ejercería como subalterno desde 1990. Pasó largas temporadas actuando bajo las órdenes de espadas como Cristina Sánchez, Fernando Cepeda, Miguel Abellán, David Luguillano, Fernández Meca, Manuel Díaz “El Cordobés”, y de bastantes novilleros. Logró ser reconocido altamente dentro del marco de la Feria de San isidro.

DADO A que siempre hizo mucho ejercicio, corrió infinidad de maratones, ahora en silla de ruedas, su máxima ilusión es poder participar en las olimpiadas, a ver este año en Brasil, compitiendo en la bicicleta especial que usan las personas con ese problema.

POR SU carácter no dudamos verlo en el pódium, se lo deseamos de todo corazón…

NUESTRA ADMIRACIÓN, respeto y reconocimiento a su valor moral, a su brío, a su ejemplar temple y ganas de vivir con la entereza mostrada dentro y fuera de los ruedos… Mire Usted que… “Déjenmelo un poco más, déjenmelo un poco más, porque sé que no me volveré a vestir de torero”… Nos Vemos.

Deja un comentario