TRISTE FINAL DE UN “MALETILLA” NORTEAMERICANO… MURIÓ JOHN MUNIAK.

NO FALLA la funesta regla, jamás se muere un solo taurino, se van en racimos. CP. Jesús Dávila, ex novillero y juez de plaza, matador don Jesús Córdoba, José Manuel Espinosa, ex novillero y apoderado. Ahora…

HACEN YA varios años un pequeño grupo de ciudadanos norteamericanos llegaron a esta ciudad de Aguascalientes buscando “aprender a torear”, ellos fueron Kent Goodman, Robert Buick, John Muniak y Richard Corey, al paso del tiempo los tres primeros vieron que Dios no les llamó para sobresalir en esta dificilísima profesión y poco a poco se fueron perdieron de nuestro país, solo destacó Richard que sumó varias tardes en la plaza México, inclusive logró hacerse matador de toros por tierras españolas años después. Robert pasó buen tiempo en un penal estadunidense “por visitar” bancos fuera de su horario habitual y cargado de herramientas para abrir las bóvedas.

ME DICEN que Richard vino hace años, lo desconozco, nunca lo salude. También a John se le vio en remota ocasión y nos comentaba le gustaría en esa supuesta rápida visita quedarse a vivir entre nosotros, al paso de los meses lo encontré en el centro de la ciudad y me confió sus planes para no regresar a su terruño, ya se había decidido y se quedaría entre nosotros, intentaría sobrevivir dando clases particulares de su idioma natal. Le volví a saludar meses después, le invite a platicar, a que nos contara sus andanzas y su ideal inicial por vestir de luces, se negó, alegaba, de forma muy simpática, que no lo podía hacer puesto que “era un mojado”, un “ilegal”, puesto que trabajaba en este país sin papeles oficiales permitiéndole ejercer.

DESDE LUEGO que respeté su “legal” manera de pensar, agregó que vivía muy modestamente rentando una habitación en una vieja y céntrica casa, que la propietaria le cobraba poco, comía donde podía, que en veces el trabajo escaseaba pero como buen guerrero soportaba los vendavales que tiene y da la vida cuando lo que importa es hacer lo que uno desea, ello era disfrutar la naturaleza taurina que existe en el entorno a sus amistades aguascalentenses.

DESGRACIADAMENTE ANTEAYER se sintió incomodo, solicitó le llevaran al hospital Civil local y a poco de su ingreso su corazón dejó de latir. Ante la impotencia de la persona mayor que lo arropó, desconociendo datos de algún familiar, a las autoridades no les quedaba más que enviarlo a la tumba común y los trámites se comenzaron a hacer, sin embargo…

LA CARITATIVA señora, a pesar de ser muy mayor, tuvo la suficiente fuerza para avisar a un vecino y así, entre uno y otro, la mala noticia llegó hasta la plaza de toros donde varios de sus amigos lograron darle sepultura en un apartado fácil de ubicar por si llegase a enterarse alguno de sus desconocidos familiares.

NO FALLA la funesta regla, jamás se muere un solo taurino, se van en racimos… Nos Vemos.

*CASUALMENTE ENCONTRAMOS lo siguiente en la información internacional de una revista española, el debut de John en tierras aztecas. Abril de 1965… NOVILLADA DE SELECCIÓN. En el lienzo de charros «López Mateos», de Ciudad Juárez. Chihuahua, Méjico, se presentó la primera novillada de selección el pasado marzo. Estas novilladas son realizadas a petición de las peñas taurinas unidas en una Junta: Juan Saldaña Miranda, Barrera Taurina Juarense (las dos de Ciudad Juárez) y Barrera Taurina, del Paso Texas, Estados Unidos. Con cuatro novillos aceptables de Santa María de Guadalupe torearon los novilleros Benjamín Morales (de Chihuahua) y el americano Juan Muniak (de Los Ángeles). Morales recibió ovaciones durante sus dos lidias. Muniak estuvo muy valiente, pero verde, especialmente con el acero. Muniak sustituyó en el cartel al americano Harry Folsom en el último minuto. Folsom sufrió quemaduras seriamente en un incendio en su domicilio en El Paso. Fue sacado del peligro por su amigo Muniak, apagando él fuego de las ropas de Folsom con sus propias manos. Folsom está fuera de condición crítica después de pasar dos semanas en el sanatorio texano.

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