2 agosto, 2016

TOROS EN TV. AZPEITIA: ADAME CIERRA LA FERIA CORTANDO UNA OREJA Y CURRO DIAZ BORDANDO UNA GRAN FAENA

La Feria de San Ignacio de Azpeitia, aunque se celebra en una plaza de tercera, es un ciclo interesante por las características y tradiciones que posee.

Primeramente la feria, que puede catalogarse como “torista”, se compone de tres corridas de toros, en las cuales se pone énfasis en la seria presencia del ganado, que generalmente pertenece a esas ganaderías duras que son menos apetecibles para las figuras. Este énfasis llega a tal punto que cuando los toros de una ganadería dan un buen juego, es la norma que, al igual que como sucede con los toreros triunfadores, ese hierro se repita en la edición de la feria del siguiente año.

La Feria de San Ignacio de Azpeitia, aunque se celebra en una plaza de tercera, es un ciclo interesante por las características y tradiciones que posee.

Primeramente la feria, que puede catalogarse como “torista”, se compone de tres corridas de toros, en las cuales se pone énfasis en la seria presencia del ganado, que generalmente pertenece a esas ganaderías duras que son menos apetecibles para las figuras. Este énfasis llega a tal punto que cuando los toros de una ganadería dan un buen juego, es la norma que, al igual que como sucede con los toreros triunfadores, ese hierro se repita en la edición de la feria del siguiente año.

Tal cosa acaba de pasar en la Feria San Ignacio 2016 en la cual en las tres corridas se han anunciado toros de los tres mismos hierros lidiados en la anterior temporada, qué son los de la ganadería de Ana Romero, lidiados el sábado 30 de julio por Juan Bautista, Daniel Luque y Borja Jiménez, los de la ganadería de Hijos de Celestino Cuadri, lidiados el domingo 31 por Paulita, Pérez Mota y Sergio Serrano, y los de Pedraza de Yeltes toreados por Rafaelillo, que sustituía a Manuel Escribano, Curro Díaz, y Joselito Adame en la corrida que hoy, el primero de agosto, ha sido televisada por Canal Toros.

A continuación opino sobre lo que vi esta tarde en la pantalla.

A las 12; 30 Rafaelillo, Curro Díaz y Joselito Adame hicieron el paseíllo por el ruedo de la centenaria Plaza de Toros de Azpeitia, ante un público que casi llenaba la plaza, que tiene un aforo de 3.700 espectadores. Esta plaza fue inaugurada1903.

Rafaelillo, que volvía a Azpeitia después de haber sido herido en ese coso en la feria del 2010, recibió al toro que abrió plaza, un complicado y exigente animal con 585 kilos de peso, con unos lances llevándolo hacia los medios, y luego lo lidió con oficio en el primer tercio. Con la muleta lo toreó con mucha voluntad intentando ligarle faena, pero solo consiguió sacarle buenos pases sueltos, pues el animal se quedaba corto y buscaba, y al rematarlo de una estocada contraria y un intento de descabello, del que el toro dobló, el público apreció su esfuerzo haciéndole saludar en el tercio. El cuarto astado salía suelto en el primer y segundo tercio provocando que la lidia fuera desordenada. En cambio, en el último tercio fue manejable y el murciano, con mucho oficio, consiguió ligarle varias cortas tandas de derechazos, y al ejecutar naturales el astado se vino abajo, consiguiendo solo dar un par de pases sueltos, y al completar el segundo fue volteado espectacularmente, y afortunadamente salió ileso. Mató de una estocada tras dos pinchazos, y de nuevo saludó en el tercio como premio a su meritoria labor.

Curro Díaz, que está en uno de su mejores momentos de su carrera, llegaba a Azpetia tras haber indultado un toro de Victorino Martín en Calasparra, estando dispuesto a obtener otro triunfo, el que lo no obtuvo por fallar con los aceros. A su primero, el mejor toro del encierro, que embestía con casta y nobleza, le bordó una extraordinaria faena, en la que la torería, el arte, el gusto, la naturalidad y la maestría relucieron. Con la capa, lo recibió con unas artísticas verónicas y una inspirada media En su turno Adame le completó un lucido quite por chicuelinas y tafalleras remandado con una larga. Con la muleta el diestro de Linares, tras el brindis, inició la faena en el tercio con unos magistrales pases de tanteo para sacar al toro a los medios, Allí su labor llegó al cénit, ligando series de pases por ambos lados, siendo la imagen de cada pase digna para ilustrar un cartel de toros. Las dos orejas ya parecían estar en su poder, cuando el diestro las perdió por matar de un pinchazo, una estocada baja y un golpe de descabello. Dio una aclamada vuelta al ruedo, que supo a poco.

El segundo del lote de Curro, un serio cinqueño con 595 quilos de peso que fue noble y cumplió en varas, pero se aplomó en el último tercio, no permitió al maestro redondear faena, Sin embargo, si dejó muestras de su bello toreo. De nuevo falló con los aceros, matando de un pinchazo y una estocada caída. Saludó en el tercio.

A Adame, que debutaba en esta plaza, le tocó en suerte el tercer toro que presentó dificultades y el sexto, que fue un animal que, aunque manseó en el último tercio y se aquerenció en tablas, embistió con nobleza. Ambos animales eran cinqueños y pesaban 550 y 585 quilos respectivamente.

A su primero, que se quedaba corto y buscaba por el lado izquierdo, exponiendo mucho y con mucho valor, firmeza y profesionalidad, le robó varias lucidas cortas tanda de derechazos, rematadas con forzados de pechos y trincherazos. Al tomar la pañosa con la izquierda, tras sacarle un par de pases sufrió un pitonazo en la cara, y desistió torear por ese lado. Dio otra tanda mas por la derecha, más unos molinetes como adorno. Tras un pinchazo, una estocada defectuosa y un descabello, oyó silencio. Ese silencio se convertiría en aplausos por su buen hacer con el toro que cerró la feria. Lo recibió con unos lances con una rodilla en tierra, que motivaron los primeros fuertes aplausos, para luego hacer un quite por tafalleras que remató con una elegante larga. Inició el último tercio en tablas con unos firmes estatuarios y un par de pases de pecho más un trincherazo. Sacó al toro al los medios para proseguir la faena, pero al animal buscar las tablas al salir de los pases, aprovechó su querencia para ligar, con mucho mando temple y torería, un par de docenas de pases con ambas manos. Entonces dio unos molinetes de rodillas y, despojándose de la espada cerró su emocionante hacer con unas arrucinas. Mató de un metisaca y una estocada caída, y el presidente le concedió una oreja, pero no la segunda que el público pedía.

Así que el diestro de Aguascalientes paseó la cuarta oreja otorgada en la Feria de San Ignacio 2016, pues en el primer festejo Daniel Luque había obtenido un trofeo y Luis Antonio Gaspar “Paulita” dos en el segundo.

Reseña
Azpeitia, 1 de agosto. Tercera y última corrida de la Feria de San Ignacio. Toros de Pedraza de Yeltes (serios y con presencia; los mejores el bravo y noble segundo y el manejable sexto, y el resto presentó complicaciones) parar Rafaelillo, que sustituía a Manuel Escribano, (saludos; saludos tras aviso), Curro Díaz (vuelta al ruedo; saludos) y Joselito Adame (silencio tras aviso; oreja). Entrada: casi lleno. Incidencias: antes de empezar el festejo Luis Uranga, propietario de Pedraza de Yeltes, recibió el premio del Ayuntamiento de Azpeitia por el mejor toro de la feria del año 2015; Miguel Martín y Fernando Sánchez saludaron tras parear al tercero.

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