“CONOCIDA”, LA VACA QUE MATÓ A ANTONIO BIENVENIDA, ESTABA PREÑADA CUANDO SE LA APUNTILLÓ

La vaca «Conocida», de la ganadería de doña Amelia Pérez Tabernero, que causó la muerte a Antonio Bienvenida después de ser tentada, fue apuntillada al año de consumarse la tragedia. Ángel Luis, hermano del torero fallecido, se la entregó al taxidermista Justo Martin Ayuso que está procediendo a disecar la testa de la vaca homicida. A continuación, el texto tomado de nuestra fuente.

—Justo, ¿cómo llegó a tu poder la cabeza de «Conocida»?

—Me la trajo Ángel Luis.

Y Martín Ayuso parece querer evadir la conversación. No le gusta hablar de lo que él mismo considera «secretos profesionales», pero nuestra obligación es insistir.

—¿Viste apuntillar la vaca?

—Sí; allí estuvimos unas ocho o diez personas. Fue para todos los presentes un «trago». Ángel Luis se emocionó al ver arrastrar el cuerpo de la vaca, clavando una y otra vez la puntilla en la testuz. Después se echó a llorar abrazado a su hijo, pero una de esas fuentes de información, dignas de crédito, nos informó de una serie de anécdotas que completan y a un tiempo dan carácter al hecho.

«CONOCIDA» ESTABA PREÑADA
La vaca, una vez sacrificada, fue decapitada, destinando su carne al consumo normal. Parece ser que hubo quien se interesó por adquirir la res completa, a fin de disecarla y que hasta llegó a ofrecer doscientas cincuenta mil pesetas por la misma. Pero esto sólo es un rumor que hasta ahora nadie nos ha podido confirmar. Lo que sí es cierto es que la vaca estaba preñada y que en sus entrañas llevaba los fetos de dos machitos, dos becerros en ciernes que podrían haber llegado a ser toros y ser lidiados en cualquier plaza de España. Pero la ley del campo, la ley impresa en normativas tradicionales, dispone el sacrificio de la vaca asesina o de la vaca madre del toro que causa la muerte a un torero. Y esa ley sentenció a «Conocida», ejecutando la sentencia Ángel Luis Bienvenida.

—Justo, ¿qué destino tendrá la cabeza de «Conocida»?

—Lo ignoro. Ya digo que me encargó Ángel Luis que se la disecara y me supongo que él se encargará de retirarla. Nada me ha dicho sobre lo que piensa hacer con ella.

—¿Cuánto vale esta cabeza?

—Yo cobro por prepararla veinticinco mil pesetas. Su valor real es muy estimativo. Hay aficionados y taurófilos que estarían dispuestos a pagar más de cuarenta mil duros por ella.

DE LA MEJOR CASTA
Otra anécdota y otra curiosidad: «Conocida» era hermana de sangre, aunque de distinta parida, del toro de doña Amelia que hace años copara todos los premios en la feria de San Isidro. «Conocida» podría haber dado unos excelentes productos. Era de la mejor casta…

Lo de Antonio fue un accidente. Un trágico, fatal y desdichado accidente que costó la vida a uno de los mejores toreros de todos los tiempos. «Conocida» arremetió contra Antonio a impulso de su raza y de su casta. Sólo que, eso sí, lo hizo a traición…, por la espalda.

Lo peor del caso es que «Conocida», la vaca de doña Amelia, ha sido sacrificada a destiempo. Que se esperó demasiado para cumplir sentencia y que cuando se la despenó estaba preñada. Y los dos ternerillos, que el día de la tragedia no habían sido engendrados, han muerto sin culpa.

¿Por qué se esperó tanto, doña Amelia, para rematar a «Conocida»?

Su suerte, su mala suerte, hace tiempo estaba echada.
FUENTE: J. A. D. F./El Ruedo enero 1977.

*REDACCION: Antonio Mejías Jiménez, más conocido como Antonio Bienvenida, nació fortuitamente en Caracas, Venezuela, el 25 de junio de 1922, fallece en Madrid el 7 de octubre de 1975.

El tentadero fue en la finca Puerta Verde, de la ganadera Amelia Pérez Tabernero… Su hermano Ángel Luis había recibido el brindis del último toro que había matado de luces el 5 de octubre de 1974 en la antigua plaza de Carabanchel después de alternar con Curro Romero y Rafael de Paula. El 4 de octubre de 1975, aniversario de la muerte de su padre, asistió a Misa en una iglesia de Colmenar Viejo. Al terminar, se dirigió con su familia a la finca de Amelia Pérez Tabernero, en El Escorial, para tentar unas vaquillas. Después de probar un par de ellas, una res a la que se había dado puerta y galopaba al campo, volvió grupas, entró en la placita de tientas y cogió desprevenido a Bienvenida, a quien volteó aparatosamente. El incidente le provocó graves lesiones de vértebras, a consecuencia de las cuales murió en Madrid tres días después. Tenía 53 años.

El 8 de octubre, su féretro fue paseado a hombros en la plaza de Las Ventas por sus compañeros, entre otros, Ángel Peralta, Paco Camino, Curro Romero, Francisco Rivera “Paquirri” y Palomo Linares.

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