LOS PUYAZOS DE SERGIO.

Luis David Adame, hoy matador de toros titulado, el pasado día martes 13 en el coso de Albacete, novillero competente, preparado técnicamente que ante un lote cuajado, feo y manso de la vacada de Guadaira al que resolvió sin congojas, selló su mejor carta de recomendación para arribar a la tarde de su alternativa.

Luis David Adame, hoy profesional del toreo al que se le ha olvidado que es mexicano, como a casi todos los que viven sobre el mapa de lo que un día fue la patria mexicana –solo hubo que ver en esta nuestra televisión idiotizante las manifestaciones que hubo de “mexicanidad” para darnos cuenta que sin darnos cuenta ya nos robaron justamente la identidad como mexicanos-, el cual torea excelentemente según la técnica, pero con expresión artística seca, lejana a lo que fue la arrebatadora escuela mexicana.

Fue una vergüenza que el mediano de los Adame se haya formado prácticamente en España, pues, sin menoscabo del mérito del joven nuevo matador de reses de lidia, evidenció contundentemente que México es primero en desperdiciar materia taurina humana y artística.

Mientras tanto el sistema taurino mexicano está preparado, no para tomar nota y actuar, sino para hacer como que hace fiesta, mientras paga incorrecciones y vicios el aguantador, noble e ingenuo y cada vez más escaso público.

El tener las puras escuelas, aunque sean muchas, no basta; se necesita de un sistema que sueñe con las plazas llenas a través de construir ídolos y meter en los escenarios la emoción por el medio casi único del toro con casta.

Ahí siguen las novilladas sin caballos en la plaza más grandota del mundo, seguirán los festejos picados, pero no se habrá de juzgar si en verdad habrá un cambio hasta que se den por lo menos los tres primeros carteles. Por lo pronto tienen el beneficio de la duda.

Y no se ha cansado la prensa española adulona, por otra parte, de seguir sugestionándose de todo lo que hace el divo de Chiva. No importa que el estadístico diestro realice, casi siempre ante torillos pasadores, mansos y sin trapío, similares a los que se hartó de mal estoquear en México, faenas ratoneras de muchos pases, más poses y nula sustancia, como la que se le vio en “La Glorieta” de Salamanca el pasado 13 de septiembre ante rumiantes, faltaba más, de El Pilar y que la mayoría de los “cronistas” titularon de excepcionales.

Por su lado la empresa que administra la plaza de toros de El Pilar de Zaragoza ya exhibió públicamente los carteles de su feria; en ellos aparecen los nombres de dos mexicanos, Joselito Adame y Leo Valadez. Ambos fueron tratados más o menos bien, es decir, se combinaron con alternantes y reses en equilibrio con sus méritos. El primero hará el paseíllo el 10 de octubre para estoquear ganado de Fuente Ymbro junto con Iván Fandiño y Javier Jiménez, y el segundo el 13 del mismo mes con utreros de Cahoso y llevando de compañeros a Andy Younes y Rafael Serna.

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