FESTIVALES TAURINOS EN SEVILLA: DEL TODO A LA NADA

La celebración de festivales taurinos benéficos en Sevilla ha sufrido un notable descenso con el paso del tiempo. El próximo 12 de octubre se anuncia en la Real Maestranza un festival que supone la vuelta de este tipo de festejos, que desde 2013 no se celebraban. Es más, antes del festival de 2013, a beneficio de la Cruz Roja y del Banco de Alimentos, en Sevilla no se habían organizado festivales desde el año 1999. Es decir, trece años en los que habían desaparecido de los carteles sevillanos.

Existen distintas versiones sobre los motivos de la decadencia de los festivales, aunque casi todas las fuentes consultadas coinciden al señalar que “en estos momentos la celebración de un festival en Sevilla es casi tan costosa como una corrida de toros”. Otras personas consultadas han señalado que “ahora hay menos entidades o personas que necesiten montarle un festival benéfico, porque consiguen ingresos por otros medios sin recurrir a los toros”. Hay una opinión general en “la dificultad que supone celebrar un festival atractivo con la actuación de figuras de forma altruista para alcanzar unos beneficios estimables”. Y se hace hincapié en el detalle de los impuestos que gravan estos festejos en la actualidad y que imposibilitan su organización. No ha faltado quien lo ha achacado todo a que “el ambiente actual de cierto rechazo a la fiesta de los toros no favorece que se celebren espectáculos taurinos para ayudar a algunas entidades necesitadas. Los festivales van quedando solo para ayudar a los propios profesionales del toreo que tienen necesidades perentorias”.

La realidad es que en cuestión de festivales benéficos cualquier tiempo pasado fue mejor. La mayoría de los festivales de la segunda mitad del siglo XX se celebraron en los meses de noviembre y diciembre, aunque también fue clásico el festival que se organizaba en enero y febrero, antes del comienzo de la temporada.

Desde el año 1939 a nuestros días se han celebrado en la Real Maestranza 91 festivales benéficos. No se incluyen algunos espectáculos menores con actores cómicos y becerros en el ruedo, algo que fue muy frecuente en la década de los años sesenta del pasado siglo. En los años anteriores a 1939 también hubo festivales en la plaza sevillana. A partir de 1931 se convierte en algo habitual fuera de la temporada clásica. En 1932 se celebraron dos festivales en el mes de diciembre, uno a beneficio de los picadores y banderilleros de Andalucía y otro para los estudiantes católicos.

Ya en los años de la guerra civil se celebraron los festivales para dos entidades que luego perduraron en el tiempo: el Ateneo, para lograr fondos para la Cabalgata de los Reyes Magos, y el de la Vejez del Toreo. El festival del Ateneo se celebró por primera vez el 13 de diciembre de 1936. En 1937, los festivales tuvieron un marcado matiz político al estar organizados para la sección femenina de la Falange y para la II Bandera de las Fuerzas Armadas. Ya en 1939 reaparece el festival del Ateneo, que se organizaría de forma casi permanente hasta 1955, reaparece en 1958 y ya no vuelve hasta 1969. Se celebra de nuevo en 1975 y ya no hubo más festivales para el Ateneo, pero fue uno de los más célebres de aquellos años.

Otro festival con permanencia en el tiempo ha sido el de la Vejez del Toreo. Se celebró hasta el año 1978. También fue clásico el de Aviación. En tiempos más recientes, estos festivales han contribuido a obtener fondos para entidades como Cáritas, el Sanatorio de Jesús del Gran Poder de los Hermanos de San Juan de Dios, ANDEX, la Fundación Tagore, la Hermandad del Rocío de Triana, Escuelas de Cazalla de la Sierra… Y no han faltado festivales puntuales para hechos destacados. Así, el homenaje al Real Betis, el Proyecto Hombre, Pueblo Saharaui, el doctor Leal Castaño, Acontecimiento de la SER, obras asistenciales de La Corchuela, los damnificados de las inundaciones de Valencia y otros.

No han faltado festivales para los profesionales taurinos. Destacan los celebrados para Rafael El Gallo, que recibió hasta dos homenajes en distintos festivales celebrados en 1944 y 1952; el que se dedicó al desgraciado Eduardo Liceaga; los del banderillero Manuel Ponce (dos festivales); el del torero El Bala; el del cabestrero Manolín o el del homenaje al banderillero fallecido Soto Vargas.

El festival ha caído de manera llamativa. Si hacemos un análisis comparativo en ciclos de diez años desde 1939 se puede observar con claridad. De 1940 a 1949 se celebraron 26 festivales benéficos en la Maestranza.

Desde 1950 a 1959, 31 festivales. En este período hay años como 1952 con 5 festivales; en 1953, 1955 y 1959, 4 festivales.

Desde 1960 a 1969, 14 festivales. En esta década se produce el primer descenso llamativo. En 1963 no se llegó a celebrar ningún festival en Sevilla. Desde 1970 a 1979, 5 festivales. El descenso se hace muy evidente. En varios años de esta década no hay festivales.

Desde 1980 a 1989, 7 festivales. Se mantiene el mismo número que en los años anteriores.

Desde 1990 a 1999, 5 festivales. Pasan algunos años sin festivales en Sevilla. Desde 2000 a 2009, 0 festivales. En 1999 se había celebrado el festival a beneficio de Andex. Ya no hubo más festivales en la Maestranza hasta el año 2013, cuando se celebró el festival del Banco de Alimentos. En los diez primeros años del siglo XXI no hubo ningún festival. Ahora, en 2016 volverá a celebrarse en la Maestranza un festival taurino. Será el segundo de este siglo.

Las grandes figuras del toreo nunca han tenido dudas a la hora de torear festivales en Sevilla. La gama de toreros que han participado en estos espectáculos es muy variada, desde los más famosos a las promesas más llamativas. Entre los consagrados, Juan Belmonte, Pepe Luis, Domingo Ortega, Manolete, Martín Vázquez, Chicuelo, Gitanillo de Triana, Diego Puerta, Curro Romero, Paco Camino, Manuel Benítez ‘El Cordobés’, Litri, Emilio Muñoz… Muchos puestos en los festivales los ocuparon toreros de Sevilla, como es lógico. Y ha habido festivales que fueron protagonizados por banderilleros excepcionales que en esa ocasión actuaron de matadores de toros. Ha habido también presencia de aficionados cualificados.

Otra nota llamativa de los festivales de la segunda mitad del siglo XX en la Maestranza ha sido la actuación estelar de enormes banderilleros en todas las reses que se lidiaron. Son los casos de los hermanos Andrés y Antonio Luque Gago, Almensilla, El Vito y Luis González, que llegaron a torear como toreros a pie y con las banderillas.

Y no hay que olvidar la aportación de figuras ya retiradas en estos festejos. En más de alguna ocasión, toreros como Juan Belmonte, Chicuelo, Luis Fuentes Bejarano o Rafael El Gallo participaron en la organización de los festivales. Y no debe caer en saco roto la implicación de estos toreros al subir al palco en calidad de asesores de la presidencia. Tal cosa ocurrió, entre otras, en un festival celebrado el 25 de diciembre de 1959 con El Gallo, Fuentes Bejarano y Belmonte en compañía de Tomás León en el festival del banderillero Manuel Ponce.

La relación de festivales con historia es amplia. Así el 1 de enero de 1939 actuó el novillero Pepe Luis Vázquez, que en esa ocasión puso banderillas, algo que nunca más volvería a ocurrir en público. El 1 de noviembre de 1944 se le rindió homenaje, por primera vez, a Rafael El Gallo, que toreó en dicho festival acompañado por Belmonte, Manolete, Niño de la Palma, Gitanillo de Triana y Paquito Casado, entre otros.

El 9 de diciembre de 1950 se celebró el festival de Aviación. Los diestros Luis Miguel Dominguín y Manolo González coartaron las orejas y el rabo. El 9 de diciembre de 1951, en el festival de Aviación se ensayaron unas banderillas patentadas por el fotógrafo Juan José Serrano para que se retrajeran tras clavarla con objeto de no lesionar a los lidiadores. No prosperó en su momento, pero ya se sabe que en tiempos recientes se utilizan las de Sales que tienen el mismo objetivo.

El 17 de febrero de 1952 se celebró un festival a beneficio de la Hermandad del Rocío de Triana. Se lidiaron reses de Concha y Sierra (rejones), Buendía, Ramos Paúl, Esteban González (dos) y Salvador Nogueras. Los matadores fueron Joaquín Pareja Obregón, Rafael Gitanillo de Triana, Rafael Gallito, Curro Puya, Salvador Távora, el dramaturgo sevillano que cortó las orejas y rabo, y Salomón Vargas. El mismo año, 27 de marzo de 1952, en el festival del Montepío de la Policía, Domingo Ortega también logró cortar un rabo en Sevilla.

Más apoteósico fue el homenaje a Rafael El Gallo del 1 de octubre de 1952, con reses de Pinohermoso, Escobar, Julia Cossío, Osborne, Esteban González, Juan Cobaleda, Concha y Sierra, Graciliano y Montalvo. Torearon Ángel Peralta (oreja), Joaquín Pareja Obregón, Duque de Pinohermoso. Chicuelo, Domingo Ortega (dos orejas y rabo), Rafael Gallito (oreja), Manolo dos Santos (dos orejas y rabo), Juan Silveti, César Girón (dos orejas y rabo) y Curro Galisteo. En el palco presidencial estuvieron Machaquito y Belmonte.

Otro festival histórico se celebró el 15 de noviembre de 1953. A beneficio del Ateneo se lidiaron reses de Diego Garrido, Buendía, Guardiola, Concha y Sierra, Ignacio Vázquez, Miura y Marañón. El cartel estuvo formado por Gitanillo de Triana (mató dos toros), Pepe Luis Vázquez (oreja), Mario Cabré (herido), Juan de Dios Pareja Obregón, Antonio Gallardo, Andrés Luque Gago (oreja) y Curro Galisteo. Antonio Luque Gago y El Vito pusieron banderillas en todos los toros. Esta circunstancia se repitió el 27 de noviembre de 1955 en el festival a beneficio de los empleados de la plaza.

Se celebró un festival el 10 de noviembre de 1957 a beneficio de los damnificados por las inundaciones de Valencia. Con reses de Montero Espinosa actuaron Manolo Zerpa, El Pío, El Trianero, Antonio Cobo (oreja), Curro Romero (dos orejas) y Trincheira. Antonio Cobo fue atendido de una cornada en el ano con perforación de recto, de pronóstico grave. Ha sido la cornada más seria producida en un festival Este festival fue el primero que toreó en Sevilla Curro Romero.

El 25 de diciembre de 1959 se celebró el ya comentado homenaje al banderillero Manuel Ponce. Participaron Domingo Ortega (oreja), Rafael Gitanillo (oreja), Paquito Casado (oreja), El Andaluz, El Vito (oreja) y Rafael Martín Vázquez. Se tiró de espontáneo en el novillo de El Vito el ganadero Antonio Jiménez. Presidió Tomás León asesorado por Rafael El Gallo, Juan Belmonte y Luis Fuentes Bejarano.

El 8 de diciembre de 1960 Miguelín cortó un rabo. Lo mismo hizo el banderillero Luis González el 7 de noviembre de 1965 en un festival a beneficio del Sanatorio de Jesús del Gran Poder. Antonio Luque Gago banderilleó los seis novillos en el festival de Cáritas del 12 de diciembre de 1965.

El 15 de octubre de 1967, el festival fue a beneficio del matador El Bala, malogrado por una cornada. Se lidiaron reses de Cristina de Terry (rejones), Buendía, Felipe Bartolomé, Torrestrella, Puerta, María Pallarés, Pilar Herráiz y Urquijo. Actuaron Antonio Ignacio Vargas, una oreja; Litri, dos orejas; Manolo Vázquez, una oreja; Joaquín Bernadó, una oreja; Curro Romero, silencio y dos orejas; Emilio Oliva, una oreja; Antonio Espartaco, una oreja; Curro Vázquez, una oreja. No pudo actuar José Fuentes y el toro de Urquijo debía lidiarlo Litri pero se lo cedió a Curro Romero, que le cortó las dos orejas.

Gran triunfo de Manuel Benítez ‘El Cordobés’ el 21 de febrero de 1971 al cortarle las dos orejas a un novillo. El festival lo organizó la duquesa del Infantado para las obras asistenciales de La Corchuela. Rafael Torres cedió su novillo de Felipe Bartolomé a El Cordobés, que no pudo lucirse con otro de Núñez en su turno. Torres lidió el sobrero de Núñez.

Otro festival histórico es el del 4 de marzo de 1978. Los lidiadores fueron Álvaro Domecq, una oreja, Diego Puerta, saludos, saludos, dos orejas y una oreja; Manuel Benítez ‘El Cordobés’, saludos, vuelta, dos orejas y una oreja. Se puso el no hay billetes en el festival para la Vejez del Toreo. Los tres participantes fueron sacados a hombros por la Puerta del Príncipe entre un gran tumulto porque se oponía la autoridad. Actuó de sobresaliente Enrique Muñoz ‘Lebrija’.

Y no menos trascendente fue el del 18 de octubre de 1980. Lo organizó la Cadena Ser con Filiberto Mira. Actuaron, con toros de Bohórquez (rejones) y Juan Pedro Domecq, Álvaro Domecq Romero, vuelta; Alfonso Ramírez ‘El Calesero’, vuelta; Manolo Vázquez, vuelta; Curro Romero, saludos; José María Manzanares, dos orejas; Tomás Campuzano, vuelta; Manolo Tirado, una oreja. Esa tarde toreó ya con una edad avanzada El Calesero, reapareció en la Maestranza Manolo Vázquez, que luego anunció su gloriosa vuelta a los ruedos para sus tres años finales, y Curro Romero brindó su toro a la plaza. No lo hacía desde la tarde de los seis de Urquijo.

Durante los años 1986, 1987 y 1988 se celebraron festivales impulsados por Curro Romero para la Fundación Tagore. Fueron carteles espectaculares con el propio Romero y Paula, Ojeda, Diego Puerta, Paco Camino, Fernando Cepeda, Pepe Luis Vázquez Silva, entre otros.

El 19 de octubre de 1996, festival para el Proyecto Hombre y debut de Dávila Miura con un triunfo llamativo. En 1999, festival de Andex con un gran cartel. Ese día se cortó la coleta el banderillero Manolo Luque. Ya en 2013, el 12 de octubre, festival para el Banco de Alimentos con la presencia de figuras y el novillero Lama de Góngora. Ha sido el último hasta que 12 de octubre se vuelva a celebrar otro festival en Sevilla. A beneficio del banderillero José Manuel Soto y de la Cruz Roja, con reses de distintas ganaderías, Diego Ventura, Ortega Cano, Juan Mora, Finito de Córdoba, Juan José Padilla, Daniel Luque y Rafael Serna saldrá vestidos de corto a la plaza sevillana. Los más veteranos recordarán festivales pasados. La decadencia de estos festejos ha sido llamativa. Sería bueno que volvieran a celebrarse todos los años.

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