23 diciembre, 2016

VICTORINO MARTÍN ANDRÉS

Victorino Martín Andrés nació el seis de marzo de 1929 en la casa paterna, el antiguo estanco de Galapagar, Madrid. Hijo de Adolfo Martín Miguel y Candelas Andrés Calvo, tuvo dos hermanos, Adolfo y Venancio, y dos hermanas que murieron antes de que él naciera.

Su infancia transcurrió en Galapagar junto a su compañero de aventuras, su primo Vicente, entre el negocio del estanco–bar, que regentaban las mujeres, y las tareas agrícolas, la ganadería y la lechería que llevaban los hombres de la casa.

Victorino Martín Andrés nació el seis de marzo de 1929 en la casa paterna, el antiguo estanco de Galapagar, Madrid. Hijo de Adolfo Martín Miguel y Candelas Andrés Calvo, tuvo dos hermanos, Adolfo y Venancio, y dos hermanas que murieron antes de que él naciera.

Su infancia transcurrió en Galapagar junto a su compañero de aventuras, su primo Vicente, entre el negocio del estanco–bar, que regentaban las mujeres, y las tareas agrícolas, la ganadería y la lechería que llevaban los hombres de la casa.

La guerra vino a cortar bruscamente esa infancia cuando a finales de julio de 1936 su padre Adolfo fue apresado por los milicianos y salió de la casa para no volver más. Con el tiempo Victorino sabría que fue fusilado en Paracuellos del Jarama el 8 de noviembre de 1936.

En 1939, a los diez años de edad y con su hermano mayor Adolfo cumpliendo tres años de servicio militar, Victorino se convirtió en el hombre de la casa.

Su primer contacto con un toro bravo se produjo en la finca Cuarto Carretero, propiedad de la familia Hernández que había comprado en 1932 la antigua ganadería de José Encinas, puro encaste Vega Villar, que con el tiempo llegaría a ser el segundo encaste de Victorino, el de Monteviejo. Aquel primer toro se llamaba Gallinito, berrendo en negro y resabiado.

Su primer Albaserrada lo vio en la finca El Cerrillo, cuando acompañó a su tío Guillermo, que había puesto una carnicería en Galapagar, a recoger un toro malherido de los hermanos Escudero que había sido reseñado para ser lidiado en Barcelona.

Victorino Martín estudió en el colegio de los Hermanos Maristas de la calle Fuencarral de Madrid durante los cursos de 1940 a 1942. En el otoño de 1.942 ingresó interno en el colegio Alfonso XIII de los Agustinos en El Escorial. Pero los estudios no eran lo suyo y dos meses después abandonó las clases para dedicarse de lleno a ayudar en los negocios familiares.

En 1945, con 16 años se hizo cargo de la carnicería de su tío Mateo en Torrelodones y poco después abrió junto con sus hermanos dos carnicerías más en el mismo pueblo. Un negocio redondo sustentado por los veraneantes de Madrid. Allí comenzaron sus tratos en ganado para abastecer las carnicerías. Con parte del ganado morucho que compraron comenzaron a dar espectáculos, primero en Moralzarzal y después por los pueblos de las provincias de Madrid y las dos Castillas.

Esta actividad continuó tras los años pasados en el servicio militar, que prestó en El Goloso. Los hermanos Martín, Adolfo, Victorino y Venancio, se convirtieron en verdaderos especialistas en la organización de festejos populares, sustituyeron las vacas moruchas por vacas bravas de todo tipo de procedencias, entre las que se encontraban reses de Manolo González (Machaquito).

En 1.953 consiguen inscribir en la Asociación de Ganaderos de Reses de Lidia el hierro de la V con el que la familia había herrado todas las reses moruchas desde tiempos del abuelo Venancio. La ganadería se inscribe a nombre de Adolfo Martín Andrés. Prosiguieron las compras y ventas de reses y ganaderías, entre ellas las de Higuero, Amelia y Alberto Higuero o Gandarias. Esta última fue adquirida en asociación con Manuel García Aleas, nombre ilustre de la ganadería brava, que a la postre sería un entrañable amigo de Victorino y que durante muchos años fue el secretario de la Unión de Criadores de Toros de Lidia.

Victorino se casó por primera vez el 30 de noviembre de 1.958 con María García, hija de los lecheros a los que los hermanos Martín vendían la producción de sus vacas. Este matrimonio duró 30 años y de él nacieron dos hijos: Ana Isabel, nacida el 10 de enero de 1.960, y Victorino, nacido el 4 de octubre de 1.961. La separación se produjo en 1.988 y poco después Victorino contrajo matrimonio con María Teresa Cachero, con quien conviviría durante dos años.

El 18 de agosto de 1.960, en compañía de sus hermanos, Victorino Martín adquiere el primer lote de la ganadería de los hermanos Escudero Calvo, que perteneciera a José Bueno y, antes, al marqués de Albaserrada. Compraron por 1.060.000 pesetas más de 150 cabezas y el derecho a usar en los carteles el nombre de Escudero Calvo, con el que lidian su primer festejo, en Zaragoza. Fue una novillada, el domingo 30 de abril de 1.961, con Palmeño, Manolín Herrero y Emilio Oliva en el cartel. Recibieron por las seis reses 115.000 pesetas. En abril de 1.962 los hermanos Martín Andrés adquieren el segundo lote de la ganadería de Escudero Calvo, el correspondiente a Josefa Escudero. Se componía de 150 hembras y un semental de nombre Barquillero. Pagaron por las reses 2.500.000 pesetas.

El 29 de junio de 1.964 Victorino salió por primera vez a hombros de una plaza de toros. Fue tras una novillada en Aranjuez y el cartel, que inicialmente lo componían, mano a mano, José Fuentes y Vicente Punzón, quedó por baja de Punzón en seis novillos para José Fuentes. El 19 de junio de 1.965 los cárdenos de Victorino pisan por primera vez el albero de Las Ventas, en Madrid. Fue una novillada en la que El Inclusero cortó las dos orejas de uno de sus novillos, Torearon también ese día José María Sussoni y El Pepe. El 23 de diciembre de 1.965 adquieren la tercera y última parte de la ganadería de Escudero Calvo a Antonio Escudero. Junto a las reses, la finca Monteviejo en Cáceres. El 29 de junio de 1.967 lidia la primera corrida a nombre de Victorino Martín en la plaza cántabra de Castro Urdiales.

El 2 de junio de 1.968 Victorino Martín volvió a nacer. El semental Hospiciano (a la derecha en la foto), de nueve años, corneó salvajemente al ganadero, que se zafó finalmente metiéndose en el río Árrago. Victorino tardó varios meses en recuperarse y el semental murió tres días después del percance. El 18 de agosto de 1.969 lidia la primera corrida a su nombre en la Plaza de las Ventas. Torearon esa tarde Pepe Osuna, Adolfo Rojas y El Paquiro, que resultó cogido por su primero. La corrida, en conjunto, tomó 23 puyazos.

El 10 de agosto de 1969 el toro Baratero, lidiado en quinto lugar por Andrés Vázquez, es premiado con la vuelta al ruedo en la Plaza de Madrid después de que su matador cortara las dos orejas. Fue un encierro completo en el que el segundo toro, de nombre Granadino, se lidió con nueve años al no existir todavía el control del guarismo (año de nacimiento) en los toros. La mayoría de los toros lidiados fueron hijos de Hospiciano, el mismo semental que a punto estuvo de quitar la vida a su ganadero.

El 18 de mayo de 1.970 se produjo en la plaza francesa de Vic Fezensac el primer encuentro de los toros de Victorino con Francisco Ruiz Miguel, un torero que iba a ser clave en la historia de la ganadería y que, con el tiempo, es el que más corridas lleva toreadas de este hierro: Aquel día cortó las dos orejas y el rabo de su segundo toro El 1 de noviembre de 1.971 se televisa por primera vez una corrida de Victorino Martín. Fue en la Plaza de Madrid y al sexto, lidiado por Juan José, se le dio la vuelta al ruedo. Victorino comienza a ser un habitual de los medios de comunicación. Siempre en defensa de la integridad de la Fiesta y denunciando los abusos. El 11 de mayo de 1.975 el toro Jaquetón, lidiado por Miguel Márquez en la Plaza de Madrid y premiado con la vuelta al ruedo, se convirtió en el primer toro de la ganadería galardonado como el más bravo de la Feria de San Isidro.

En julio de 1.976 se incorpora a la ganadería como mayoral Julio Presumido, cuyo nombre estará ligado a los victorinos hasta su retirada en abril de 2001. A finales de este año los toros de la ganadería fueron trasladados desde Galapagar a la finca Monteviejo, en Cáceres.

En 1.978 Victorino Martín vende a Leopoldo Picazo, procurador y ganadero de Miraflores de la Sierra, veinte vacas y un semental para atender un compromiso ineludible. Fue la primera y única venta de ganado producida en la ganadería. Estas reses acabarían finalmente en manos del ganadero José Escolar, quien las unió a las que ya tenía de origen Santa Coloma. El 30 de mayo Victorino sale a hombros de Las Ventas tras una corrida lidiada por Dámaso Gómez, Miguel Márquez y Ruiz Miguel, en la que se lidiaron dos toros de leyenda en la ganadería: Conducido y Pocapena. Los picadores de aquella tarde fueron detenidos por el Presidente por utilizar manguitos antirreglamentarios, tal como había denunciado Victorino antes del festejo.

Continuaremos el próximo día 30 con esta interesante biografía tomada del espacio propio del reconocido ganadero.

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