28 enero, 2017

RECORDAR ES VOLVER A VIVIR… Y ALGO MÁS.

CUENTAN QUE… Dos amigos, ya de la tercera edad, se encontraban disfrutando de frio y sabroso tarro de cerveza en céntrico bar madrileño, uno de ellos le cuestiona al otro sobre la mejor época, con el generalísimo Franco o en la actualidad. Sin dudar escuchó que los mejores años fueron los pasados, Extrañado el compañero oyente le pregunta el porqué de esa decisión y la acepta al oír… “Claro que fue mejor, era joven, ahora ya de viejo estoy imposibilitado para repetir aquellas juergas, aquellas buenas pasadas vivencias”. Lo anterior me recuerda muchas cosas, algunas de ellas vividas, otras de sobra conocidas por quienes vivimos esos años tan llenos de vitalidad y sueños que nos brinda la juventud. Les comparto algo a continuación…

CUENTAN QUE… Dos amigos, ya de la tercera edad, se encontraban disfrutando de frio y sabroso tarro de cerveza en céntrico bar madrileño, uno de ellos le cuestiona al otro sobre la mejor época, con el generalísimo Franco o en la actualidad. Sin dudar escuchó que los mejores años fueron los pasados, Extrañado el compañero oyente le pregunta el porqué de esa decisión y la acepta al oír… “Claro que fue mejor, era joven, ahora ya de viejo estoy imposibilitado para repetir aquellas juergas, aquellas buenas pasadas vivencias”. Lo anterior me recuerda muchas cosas, algunas de ellas vividas, otras de sobra conocidas por quienes vivimos esos años tan llenos de vitalidad y sueños que nos brinda la juventud. Les comparto algo a continuación…

PLAZA MÉXICO 23 de enero de 1966… Toros de Tequisquiapan para el caballista don Carlos Arruza, a pie los diestros Manolo Amador, español que confirmaba su alternativa, don Jorge Aguilar “El Ranchero”, y Rafael Muñoz “Chito”, también confirmante. Tarde en la que por vez primera un jinete logra cortar el rabo del astado lidiado, aunque cierto es que el llamado “Ciclón Mexicano” bajó del caballo y así, con muleta en mano, enloqueció al público que registró un lleno. “Gavilán” se llamó el astado que se fue al destazadero sin rabo. Repite don Carlos a los quince días y corta las dos orejas de “Peregrino” de Reyes Huerta, alternó con Jaime Rangel, Santiago Martín “El Viti”, y con Manolo Espinosa. Por cierto que…

LA MENCIONADA tarde, la del 6 de febrero, fue la última que la afición capitalina le vio actuar, conocemos que el viernes 20 de mayo siguiente la carretera le marcó la raya de su vida, al día siguiente tenía que abordar la aeronave que le llevaría a Ciudad Juárez donde estaba anunciado al lado de Guillermo Carvajal y de Jaime Rangel. Esta tarde, 22 de mayo, debutaba la dehesa potosina de Carranco, la fundada por los señores Ricardo Gómez Meade y Carlos Gómez Muriel. Desde luego que la corrida se pospuso en señal de duelo, se llevó a cabo a la siguiente semana con los dos espadas ya referidos, Jaime Rangel se fue a la enfermería con fuerte cornada en el muslo derecho.

NOVILLADA EN EL PROGRESO DE GUADALAJARA
Guadalajara, 20 de mayo de 1962. -Novillos de Cerro Viejo y de La Playa que cumplieron. Buena entrada.
David Sánchez “El Campa”, primero vuelta, quinto, cumplió.
Alberto Bricio, (*), al tercio. Valeroso en el sexto.
Gabino Aguilar, dos vueltas en el tercero, oreja en el séptimo.
Ricardo Torres ovación cuarto, palmas en el octavo.
(*) Años después, el 6 de junio de 1993, su hijo, del mismo nombre, murió a causa de las cornadas inferidas por el novillo “Fistol”, de Yturbe Hermanos, esto ya en el nuevo coso de esa ciudad.

PLAZA MÉXICO.
México, Distrito Federal. 20 de mayo de 1962. -Tercera novillada de selección. Regular entrada, novillos de Peñuelas, uno de Santín.
Juan Jaime García valiente. Dos estocadas. Ovación. Saludos.
A Guillermo Cota le tocó el novillo de Santín. Mal matando, dos avisos, vuelta al astado.
Cuauhtémoc García, regular en todo. Vuelta entre pitos y palmas.
Germinal Ureña, bien banderillas. Enterada con la muleta. Estocada efectiva, una oreja abandonando el coso a hombros de los aficionados.
Guillermo Alonso, cornada. Terminó Juan Jaime García, medroso. Silencio.
Javier Contreras, valiente faena. Mal matando. Silencio.

LA TARDE DE SU ALTERNATIVA… ANÉCDOTA DE “CURRO PUYA” CON “EL GALLO”.
Se comentó que, llegado el momento de la ceremonia, establecieron un largo dialogo entre padrino y ahijado; los cronistas de la época afirmaron que al menos duró de 7 a 8 minutos. Extrañados todos, tanto público como periodistas de la alocución de Rafael, y una vez terminada la entrega de los trastos, todo el mundo, con curiosidad, fueron a preguntarle al Gallo, el “Divino Calvo”, de lo que le había comentado al neófito, para asombro de todos, Rafael y Francisco discutían por el precio de unos gallos de pelea que el primero quería adquirir al nuevo matador de toros.

Esta fue una de las tantas genialidades de Rafael Gómez “El Gallo”. la afición a los gallos de pelea que en esta época estaba muy generalizada en mundo del toro… Y, para terminar.

EL ENTONCES novillero, posteriormente subalterno, Vicente Esparza Martínez “El Sanmarqueño”, hermano mayor de Elías, “La Changuita”, en los mencionados dorados años de juventud, era un excelente jinete charro, famoso por soportar reparos de enormes toros criollos. A principios de los años sesenta del siglo pasado, fue invitado a participar en la anual charreada en El Grullo, Jalisco, donde se ofrecía un premio de cinco mil pesos a quien se quedara sobre los lomos de célebre astado que decían era, su nombre lo decía todo, el Diablo. Vicente platicaba, a todo aquel con el que se cruzaba, que pasaba por un apuro económico, que él ganaría el premio y eso lo haría feliz para el resto de su vida.

EL PRESIDENTE del patronato ferial era el conocido cineasta Sergio Corona Blake, propietario de grandes terrenos en esa parte del estado, además de respetado criador de gallos de pelea tan incorporados a las costumbres de esas calurosas regiones. Vicente era parte del equipo que había formado el también actor Fernando Casanova con su espectáculo charro-taurino, por esa camaradería llevaba buena amistad con el gallero y, como agradecimiento a esa amistad es que se le ocurrió brindarle la monta a ver. Sergio, le hacía saber desde la grada de primera fila que ocupaba, que correspondería a la dedicatoria doblando el premio. Diez mil pesotes no le caerían nada mal.

Y VICENTE soportó los reparos del mentado enorme y temido “Diablo”, la pequeña gran fortuna le fue entregada y al paso de los años el productor de cine se lo recordó solo para escuchar… “Hubiera preferido que al primer respingo me tumbara y hasta matara, ese ridículo como quiera lo hubiera soportado, la verdad es que ese pinche dinero lo quería para casarme”…

COMO BAUTIZARA Luis G. Basurto su laureada novela … “Cada Quien su Vida”.

… Nos Vemos.

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