17 marzo, 2018

TETO GUZMÁN Y LAS CELESTIALES BRISAS.

Si es que existen, ya disfruta de ellas el que fuera famoso odontólogo, todo un personaje digno de admiración y respeto, heredero de otro no menos famoso y distinguido poblano. El padre Sergio B. Guzmán, el hijo Sergio Guzmán Ramos. Aquel destacado atleta, campeón nacional de salto con garrocha, torero por afición y practicante de otros deportes.

Teto heredó profesión y entusiasmo por diversas y valientes actividades, quiso ser torero y lo fue como aficionado práctico, pero sí llegó a vestir de luces en diversas ocasiones. Corredor de autos, viajero incansable

Si es que existen, ya disfruta de ellas el que fuera famoso odontólogo, todo un personaje digno de admiración y respeto, heredero de otro no menos famoso y distinguido poblano. El padre Sergio B. Guzmán, el hijo Sergio Guzmán Ramos. Aquel destacado atleta, campeón nacional de salto con garrocha, torero por afición y practicante de otros deportes.

Teto heredó profesión y entusiasmo por diversas y valientes actividades, quiso ser torero y lo fue como aficionado práctico, pero sí llegó a vestir de luces en diversas ocasiones. Corredor de autos, viajero incansable y, ¡vaya que sí fue valiente¡ entrando a contender en la política de su tiempo. Pero también empresario taurino, de lucha libre, teatro y cine.

Si don Sergio fue amigo de Rodolfo Gaona, David Liceaga, Wilulfo González y otros muchos toreros, Teto lo fue con Juanito Silveti, Jaime Bravo, Diamantino Vizeu, El Pana y muchos más, muy especialmente con Gabriel Franzoni a quien le dio toros cuanto quiso, así como la linda torera que fue Yolanda Rodríguez “Pichi”.

De su no corta participación taurina, lo hizo en ruedos de El Toreo de Puebla, la Plaza del Charro, el cortijo Las Brisas en Valsequillo, Las Vigas, Veracruz y en ganaderías de Portugal, que fueron muchas en compañía del lusitano Vizeu. Tanta era la afición de padre e hijo, que a mediados del pasado siglo XX en el fraccionamiento “Las Brisas” junto al lago de Valsequillo, construyeron un ruedo con algunas gradas, al que llamaron “Lorenzo Garza”, por haber sido el famoso torero quien lo inauguró.

Más tarde, en los frecuentes festivales le empezaron a llamar “Cortijo Las Brisas”, donde torearon diversas figuras del toreo. Cuando falleció don Sergio B. Guzmán, Teto me dijo: “En honor y a la memoria de mi padre, quiero construir una pequeña plaza de toros con unas cuantas filas más, para poder dar novilladas y otros festejos”; idea que se reafirmó al desaparecer “El Toreo de Puebla”. Y así, el primero de enero de 1978 se inauguró la “Monumental Las Brisas”.

Y es que después de unas cuantas filas de gradería que se proponía, fueron aumentando más y más, hasta llegar a lo que es una capacidad para siete mil espectadores. Muchos festejos de todo tipo se han dado en esa plaza con toreros importantes y -¡ojalá!- en poco tiempo logre dar vida a la fiesta brava como lo hubiera querido su constructor.

Sergio Guzmán Ramos nació en Puebla el 22 de enero de 1923 y falleció el pasado lunes 12, y ayer fe cremado después de funerales rodeado de toda su familia, Descanse en Paz el gran taurino y amigo Teto Guzmán, gente chipen de la que ya quedan muy pocos… si los hay.

Y que disfrute de las brisas celestiales.
Y… ¡Suerte!

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