28 julio, 2021

VIEJA CRÓNICA REGIOMONTANA.

Monterrey, Nuevo León. 9 septiembre 1917.

Con una tarde lluviosa y regular entrada en los tendidos, se ha celebrado hoy la tercera corrida de la temporada, lidiándose reses de Gómez Gordoa, que dieron un juego excelente.

Una novillada muy bien presentada, que dejó al público satisfechísimo por la pelea que hicieron, y al ganadero acreditado como buen criador de reses bravas. Bravo, D. Benjamín…

«Templaito» se retiró á la enfermería con un pitonazo en el vientre y un puntazo en la cara, que le ocasionó el segundo toro al rematar un quite, y no volvió á salir.

Monterrey, Nuevo León. 9 septiembre 1917.

Con una tarde lluviosa y regular entrada en los tendidos, se ha celebrado hoy la tercera corrida de la temporada, lidiándose reses de Gómez Gordoa, que dieron un juego excelente.

Una novillada muy bien presentada, que dejó al público satisfechísimo por la pelea que hicieron, y al ganadero acreditado como buen criador de reses bravas. Bravo, D. Benjamín…

«Templaito» se retiró á la enfermería con un pitonazo en el vientre y un puntazo en la cara, que le ocasionó el segundo toro al rematar un quite, y no volvió á salir.

Rodarte logró borrar, en parte, la mala impresión que había dejado su trabajo en la anterior corrida, siendo al final llevado en hombros, hasta el coche, por sus entusiastas admiradores. Bulló toda la tarde, haciendo algunas cosas buenas con el capote, por lo que fué ovacionado.

Con la muleta estuvo muy lucido en su primero, é hizo también dos faenas inteligentes en otros dos toros, aunque sin parar mucho ni castigar todo lo que sus enemigos necesitaban.

Estoqueó los seis, estando afortunado, pero sin que le viéramos arrancarse bien en ninguno de ellos. Hay que disculparle en el segundo, pues el animal se acostaba del lado de la muerte, y á pesar de que el muchacho se echó fuera, salió casi cogido.

Dirigiendo estuvo bien, á ratos, pues obligó á los picadores á ir por la derecha, y estos son detalles que gustan y que aplaude el buen aficionado.

Pareando se distinguieron Blas Hernández, por dos buenos pares, y Ricardo Aren, por lo bien que llegó á la cara y levantó los codos. Este estuvo bien colocado generalmente; y el veterano Fermín Espinosa cargó con el peso de la corrida, pues bregó en los seis toros, haciéndolo bien en muchas ocasiones.

De los picadores: “Berrinches” que escuchó dos grandes ovaciones por dos puyazos que metió haciéndolo como el arte manda, esto es, entrando por derecho, reuniéndose bien, apretando en lo alto y echándose al toro por delante. Muy bien, Paco.

El director de cambio de suertes, mediano.

Y hasta el 16 que Pedro López, Rodarte, José Huijarés y Ramón Gómez se las entenderán con ocho astados de cruces, procedentes de la cruza de Otaloaurruchi.
R E G A T E R O

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