24 mayo, 2018

FINCAS DE ANTAÑO… SEÑORES HIJOS DE DON FELIPE DE PABLO ROMERO

Divisa celeste y blanca. -Sevilla.-

Con motivo de haber cedido la ganadería el muy justamente afamado criador de reses bravas don Felipe de Pablo Romero y Llórente a sus hijos, señores de extraordinaria competencia y extremada afición, vamos a ocuparnos de nuevo de la citada vacada, completando hasta el día tan brillante historial.

Demasiado saben ya empresas, toreros y aficionados que esta ganadería es de las que se encuentran en el «pimpollo», de los que llevan más público a las plazas y de que rara es la vez que no deja completamente satisfechos a toreros y espectadores.

Divisa celeste y blanca. -Sevilla.-

Con motivo de haber cedido la ganadería el muy justamente afamado criador de reses bravas don Felipe de Pablo Romero y Llórente a sus hijos, señores de extraordinaria competencia y extremada afición, vamos a ocuparnos de nuevo de la citada vacada, completando hasta el día tan brillante historial.

Demasiado saben ya empresas, toreros y aficionados que esta ganadería es de las que se encuentran en el «pimpollo», de los que llevan más público a las plazas y de que rara es la vez que no deja completamente satisfechos a toreros y espectadores. Pues, bien; nosotros, que conocemos bien el «paño», sabemos además que la referida vacada (aunque se crea imposible que pueda mejorarse aún más el trapío, bravura y nobleza de sus bichos) ha de progresar, pues los nuevos propietarios, personas jóvenes que ponen una enorme cantidad de cariño en la ganadería que tan excelente nombre supo conquistarle el señor Romero Llórente, harán cuantos sacrificios sean necesarios para conseguirlo, pues dichos señores no son de los que se duermen en los laureles, sino que, por el centrarlo, mientras mayores y más continuados son sus éxitos, con más ahínco trabajan y más empeño ponen en su empresa.

Los cornúpetos de esta famosísima vacada proceden nada menos que de las célebres ganaderías de Rafael Barbero, de Córdoba, y del Duque de San Lorenzo. El Duque formó su vacada con bichos de los de Gallardo, del Puerto de Santa María, que a su vez fundó el sacerdote de Rota, don Marcelino B. de Quirós, por los años 1860 al 64, con vacas de castas andaluzas y toros navarros. Después efectuó el referido señor Duque una cruza con sementales de Benjumea, y en l874, cuando se desarrolló la epidemia en el ganado vacuno que tantos estragos causó, reforzó la diezmada piara con reses de Cabrera, con que mejoró mucho la primitiva simiente.

Adquirida por el inteligente ganadero sevillano don Rafae] Laffitte en 1870, la vacada de Barbero, que se fundó con vacas manchegas de Muñoz y toros de Cabrera, y en 1874 de don José Bermúdez Reina, la que antes compró al de San Lorenzo, hubo de ligarlas, cuya refundición dió desde un principio un resultado excelente.

Esta ganadería fué la primera que se estrenó en Madrid después de haberse inaugurado la actual plaza, en Septiembre de 1874, que es la antigüedad que ostenta, jugándose los toros a nombre de don Rafael Laffite, en Julio de 1875, con divisa encarnada y amarilla.

Del señor Laffitte pasó el aglomerado en 1884 a poder de don Carlos Conradi, y este señor vendió en 1885 la mitad, de la vacada a don Felipe de Pablo Romero, padre del actual, quien la encontró algunos defectos corregibles, y se propuso extirpar de raíz el mal advertido para recuperar así la fama que tuvieron estos toros en poder de sus primitivos dueños, y sobre todo, en tiempos del Duque de San Lorenzo, para lo cual puso en juego asiduidad, exquisito celo y no pocos sacrificios pecuniarios y morales.

No se hicieron esperar los naturales efectos de las iniciativas y arrestos del señor Pablo Romero, quien quedó satisfecho de su obra regeneradora en corrida inaugural en Madrid de la temporada do 1888 y otras posteriores en el mismo años siguientes, no sólo en dicha plaza, sino en las más importantes de provincias, porque, rindiendo culto a la verdad, hay que convenir en don Felipe fué uno de los más escrupulosos ganaderos andaluces de su época.

Con motivo de la defunción de dicho señor, ocurrida en 1907, se hizo cargo de la ganadería su hijo y actual propietario, don Felipe de Pablo Romero y Llórente, quien en asuntos de toros es hoy unas de las figuras más señaladas, por la inteligencia y dotes que le adornan y avaloran, pudiendo decirse que conoce el paño como el que más. y que vive las tres cuartas partes del año en sus numerosas fincas de campo, por aquello de que «el ojo del amo engorda al caballo».

Gran conocedor de todos los procedimientos agrícolas, es don Felipe ganadero y labrador por convicción; y como de tales maestros tales discípulos, no perdona tiempo ni medios para mejorar la vacada en cuanto le sea posible, siguiendo al pie de la letra la escuela de su difunto padre, con resultado positivo, puesto que al finalizar la temporada de 1914, es una de las ganaderías que más valor tienen en el mercado taurino, cotizándose a precio extraordinario la divisa celeste y blanca y visitando sus toros los principales ruedos de España.

Entre, la multitud de toros de esta casta que han honrado su tradición en distintas fechas y plazas, sobresalieron «Calzonero», que en Córdoba, el 2 de Junio de 1857, soportó «como si tal cosa» 23 soberbias varas, mató 8 caballos e hirió a un varilarguero; «Cochinito», lidiado en Cádiz en 25 de Julio de 1862, le fué perdonada la vida a petición del público como premio a su bravura y nobleza; «Capuchino», «Camama», «Cerrajero» y «Molinero», que también en Cádiz, y en 17 de Abril de 1865, tomaron en conjunto 40 varas por 25 costaladas y 21 caballos fuera de combate; «Carcelero», jugado en Cádiz en 11 de Junio de 1866, fué certificado de superior; «Valiente», que el P. erto de Santa Maria, en Junio de 1873, produjo la muerte al diestro Rafael Bejarano (El Cano), y «Carcelero», «Caparrota», «Trompetero», «Cuchillero», «Chato» y un sin fin de ellos más, cuyo relato sería interminable.

Uno de los mayores triunfos alcanzados ^por esta ganadería fué en la corrida celebrada en Madrid el año 1905, a beneficio de la Asociación de la Prensa, cuyo triunfe aún se comenta entre los buenos aficionados.

Después ha tenido muchos éxitos, siendo rara la corrida en que no se lidia algún bicho de estos que, por sus inmejorables condiciones, sea más que suficiente para honrar el hierro de una ganadería, por cuya causa siempre se ha vendido todo lo disponible para jugarlo, recibiéndose además demandas que no pudiéronse complacer.

En el año 1916 salieron del cerrado: Día 12 de Marzo, seis novillos para la plaza Monumental de Barcelona, 16 de Abril, seis toros, para el circo de las Arenas de Barcelona; 15 de Junio, un toro (regalo en la despedida de Morenito de Algeciras), para Algeciras; 25 de Junio, seis toros para la de Madrid: 18 de Julio, seis novillos para Valencia; 25 del mismo mes, otros seis novillos para Madrid; 27 seis toros para las corridas de feria de Valencia; 6 de Agosto, seis toros para la feria de Cartagena; 22 seis toros para la feria de Bilbao; 3 de Septiembre, seis toros para San Sebastián; 27 seis toros para Fregenal, y 28 seis novillos para Almendralejo.

Total: 43 toros y 18 novillos.

En la última temporada se corrieron: 9 de Marzo, seis toros Málaga (inauguración de temporada); 15 de Mayo, seis toros en Madrid 1.a corrida de abono); 30 de Mayo, ocho toros en Madrid (corrida de la Prensa); 10 de Junio, seis novillos en Valencia; 7 Julio, seis hcvillos en Madrid; 8, seis novillos en Huelva: 22, seis toros en La Línea (feria); 28, seis toros en Valencia (feria); 30, dos novillos en Valencia; 5 de Agosto, seis novillos en Sanlúcar de Barrameda; 5, seis novillos en Huelva; el mismo dia, seis toros en Santander (feria); 25, seis toros en San Sebastián; el mismo día, seis toros en Bilbao (feria); 9 de Septiembre, seis novillos en Barcelona; 23, seis toros en Fregenal (feria); y 15 de Octubre, seis toros en Barcelona.

Total de lo lidiado en 1917, 62 toros y 38 novillos.

Les toros de Pablo Romero son, en general, de buen trapío, de bastante alzada, finos, ligeros y de proporcionada cornamenta; duros y bravos para que con los caballos y nobles y lidíables en el segundo y tercer tercio, en los que conservan sus facultades y ligeresa, siendo solicitados por los astros más relucientes de la torería, como lo demuestra el hecho de haberlos pedido José Gúmez (Gallito) para la corrida del 9 de Marzo en Málaga, con la cual empezaba la temporada el excelente torero sevillano.

Ganaderías como la que nos aupa (con propietarios entendidos y concienzudos como los señores hijos de Pablo Romero) son las que contribuyen principalmente al esplendor de la «fiesta nacional», y por eso nosotros al terminar estas notas, queremos hacerlo enviando nuestro humilde pero sincero aplauso a los nuevos ganaderos, capitanes generales del ejército de criadores de reses bravas.

Deja un comentario