9 abril, 2019

ARRASTRE LENTO

RADIOGRAFÍA Y TRANSPARENCIA

El aficionado tiene bien identificados a los personajes que, sin ser protagonistas, forman parte indispensable de la coreografía del toreo como espectáculo. Algunos inclusive tienen un perfil que le es propio e irrenunciable. Como por ejemplo el “mozo de espadas”.

RADIOGRAFÍA Y TRANSPARENCIA

El aficionado tiene bien identificados a los personajes que, sin ser protagonistas, forman parte indispensable de la coreografía del toreo como espectáculo. Algunos inclusive tienen un perfil que le es propio e irrenunciable. Como por ejemplo el “mozo de espadas”.

Estos colaboradores de utilería, lejos de ser un simple sirviente que, aplicándose en el rigor del rito, superan el convencionalismo del acompañante y asumen, atendiéndolas con suma eficacia, posiciones que no pueden omitirse en el gran teatro del toreo.

¿Qué hace este personaje…? Viste de gala al príncipe… Y lo desviste… Escucha la callada oración del actor en la habitación, y ruega con él, y por el. En la plaza pone en las manos del diestro las armas para la lid.

Es él quien primero comprende lo que le ocurre al torero en el albero, y comprendiéndolo le celebra sus tinos y le disculpa sus flaquezas.

Es él quien, ante la violenta oleada de pitos, chillidos y reclamos, haciendo gala de indulgencia, hija del optimismo y la esperanza, se muestra comprensivo con la hostilidad colectiva…

Él es quien, antes que nadie, obsequia la mejor de las sonrisas cuando las cosas van con rumbo el éxito… Es él quien, experto en saber mirar, lo hace a través de los cristales de la bondad y la consideración… Es él quien, estando a mínima distancia del escenario, se revela como apuntador y guía.

Lo auxilia de pies a cabeza

Y es él quien, en los instantes previos al compromiso, en los que al torero le cuesta trabajo conciliar el sueño, maneja en silencio la inquietud y el nerviosismo que secuestra el ánimo del torero, y se hace confidente del suplico que experimenta el diestro cuando se le viene el mundo encima. Es él quien, mordiéndose los labios, con alientos empuja al torero al ruedo, o bien con una mirada lo invita a desistir del alarde excesivo en la temeridad y el arrojo,

Mil caras tiene el rostro del “mozo de espadas”. Y así lo identifica el aficionado: obstinadamente servicial, afectuosamente solidario, elocuentemente cómplice, religiosamente acompañante, amigo, consejero, paño de lágrimas, báculo en la flaqueza, dínamo en el aliento, crisol en el forjado, alfombra en el mal paso, auxiliar en el desfallecimiento. Si, el mozo de espadas, a veces paramédico, a veces simple sastre costurero remendón. Desempeña una función tan diversificada que en los umbrales de la gloria a ésta la acaricia, y en el infierno ardiente del fracaso con encendida resignación la encapsula para tragarla con amargura.

Fino con los bordes de los estoques, joyero con los avíos, artesano con la sed y el metal, recio ante la rabia de la fatalidad, resistente como el roble cuando el cansancio y el agotamiento hacen perder el equilibrio al torero en la cumbre. Indulgente con el enfado y las exigencias de los públicos intolerantes, y tierno con el esfuerzo que pone de pie al desconcertado torero que en mala hora flaqueó.

Tranquilo en la tempestad, sereno en el desorden, ecuánime en la hostilidad, terapeuta en la sobreexcitación. Y todo ello sin olvidar los buenos modales y las risas, muro contra las iras, algodón con las impertinencias de los aduladores.

El “mozo de espadas”, investido con modestia y sencillez nunca se marea en las alturas de la montaña rusa, ni se deprime en las andanadas del suelo raso. Presta ágilmente sus servicios en el llano como en la altura de las nubes…

Fuera de la providencia, la actitud y personalidad del mozo de estoques, con sus aires entre maternales y paternos, resistiendo toda contradicción, son el alma oculta de los toreros en el ruedo… Y como cosa curiosa, como muchas otras, tampoco, aunque mucho le salpique, nunca se empapa puesto que no le corresponde, con la gloria de la cascada del triunfo.

FOTOS: La Tauromaquia de Castoreño.