3 mayo, 2019

LÓPEZ SIMÓN SE CONVIERTE EN EL MÁXIMO TRIUNFADOR DEL SERIAL

Si, por lo menos estadísticamente, pues salió en hombros luego de dar a su espuerta tres apéndices. Nada dijo como torero el serial anterior, pero nuevamente fue impuesto, aunque ahora parece renovado, y en buena manera justificó su comparecencia.

La “Gigante de Expo-Plaza” registró en su graderío media entrada en lo que fue la octava corrida de feria.

Si, por lo menos estadísticamente, pues salió en hombros luego de dar a su espuerta tres apéndices. Nada dijo como torero el serial anterior, pero nuevamente fue impuesto, aunque ahora parece renovado, y en buena manera justificó su comparecencia.

La “Gigante de Expo-Plaza” registró en su graderío media entrada en lo que fue la octava corrida de feria.

Sergio Martín del Campo. R.

La fiesta no ha podido aliviarse de algunas plagas que la agobian.

Para el caso se contrató un encierro de Fernando de la Mora, quien remitió una partida de reses dando puntualidad a su acostumbrada mansedumbre. Fueron seis toros de variado tipo, adultos, quizás cinqueños, de gran peso y descastados en juicio general. Todos cumplieron en varas, suerte que, de continuar así, pronto veremos la tarde en que desaparezca. Es decir, apenas se les dio un “piquete”, casi insinuándose la bella suerte.

En atención a su falta de casta fueron despedidos con pitos los despojos del primero y el quinto; en contraparte, fue halagado con el arrastre lento el tercero, premio excesivo tal vez, y fueron aplaudidos los restos del sexto.

Un toro grandote, desproporcionado y harto de grasa soltaron para abrir plaza. Cuando se pensaba que enterraría las pezuñas en la corteza de arena, dada la mansedumbre conocida de la dehesa y el volumen del bicorne, pasó con clase y bobería en las series inaugurales del trasteo, pero acabando por rajarse y buscando el patrocinio de las maderas. Aquella escasa cobertura la aprovechó Joselito Adame (palmas y división) logrando algunos bloques derechistas interesantes en una faena que, sin embargo, no acabó por detonar y no fue bien acabada en la suerte suprema.

Un lelo resultó ser el segundo de su lote; pasó reiteradas ocasiones deletreando la andadura y el diestro local, “tranquilamente”, se dio tozudo, aguantó los parones, cuando los hubo, realizó pases por ambos lados, pero hubo escasa emoción, según la mansedumbre y bobería tan densas de aquella bestia con la que, para acabar mal el cuadro, se eternizó al tratar de matarla.

Mejor proporcionado como toro resultó el segundo; y el coletudo de Tlalnepantla Javier Tapia “El Calita” se le plantó tenaz y atinado, aunque logrando poco, pues muy pronto el adversario regateó las embestidas y posteriormente, de plano, se soldó al piso.

Las ilusiones, deseos, esperanza y disposición del diestro se estrellaron dramáticamente en el espeso muro que representó la mansedumbre del quinto; toro insulso e inmoral que bien hondo encajó las patas en la arena, siendo inútil todo intento de sacarle los pases.

La ventaja y vicio mexicano del obsequio fue el recurso con el que trató de salir mejor librado de esta tarde. Se animó a echar un burel de reserva, igualmente procedente de la vacada titular. ¡Chico torote! Le comentaba un paisano a su acompañante al salir del coso. Si, fue un bulafate de 595 kilos, No. 24 y bautizado como “Soberano”. Queden los datos para las estadísticas como uno de los más pesados que se hayan lidiado en lo que va de historia de la Monumental aguascalentense.

Mala lidia manifestó, pasando sin chiste tras las telas y el diestro, aunque obstinado, dio una intervención intrascendente.

El tercero, cosa extraña siendo de la explotación ganadera mencionada, tuvo calidad, recorrido y hasta un punto de bravura. Y no las despreció el peninsular López Simón (oreja y dos orejas), las hizo suyas apasionadamente y entregó la faena completa, primero toreando variada y limpiamente al recibirlo de capa, luego corriendo la mano por ambos lados en pases llenos de temple y son, haciéndose fajas del antagonista, y finalmente atizando una estocada en consonancia con lo hecho antes.

El sexto pintó una lidia semejante a la del tercero, y el desempeño del coleta extranjero, fue por lo consiguiente. Ahora el trasteo resultó básicamente derechista, realizando excelente conexión con el cónclave. Totalmente consciente del ánimo producido, preparó con esmero la suerte suprema, y la logró de manera estupenda, así en ejecución como en colocación.