30 julio, 2021

¡PALABRAS QUE SE LLEVA EL VIENTO!

¿LAS FIGURAS DEL TOREO SON REALIDADES O FICCIÓN INVENTADA POR LA ASAMBLEA POPULAR DE AFICIONADOS?

Seño Vero, porque creo que usted con su generosa disposición entiende las disparatadas ocurrencias que pasmo y público, le voy a platicar lo que hoy se me vino a la cabeza. Espero no distraerle.

¿LAS FIGURAS DEL TOREO SON REALIDADES O FICCIÓN INVENTADA POR LA ASAMBLEA POPULAR DE AFICIONADOS?

Seño Vero, porque creo que usted con su generosa disposición entiende las disparatadas ocurrencias que pasmo y público, le voy a platicar lo que hoy se me vino a la cabeza. Espero no distraerle.

En mi escritorio, a lado de la computadora, están dos tacitas con café, café negro, pero al fin café. Una la consumo yo, y otra, en su ausencia, será húmedo testigo de mis locuras. Por eso para mí tiene sentido escribir que, si usted lo acepta, en cordial simulación le invito una cita de café… Juego simulado que algún día podrá ser realidad. En fin, doña Vero, le cuento que…

Luego del poco espectacular cierre de feria, se antoja saludable darle una revisadita a los conceptos e ideas que, con carácter predominante, dan posición a los toreros acomodándolos en un ordenado alineamiento subsecuente.

¿Hay una figura mexicana que impacte agite y revolucione?

Sin dar satisfacción a la curiosidad preferí meterme en los vericuetos de las suposiciones de la razón. Y divagando me dije sin haberme preguntado.

¿Qué quiénes son las “figuras”?

Lo son quienes -por lo menos- cuentan en su haber con cualidades –y calidades- que, por encima de las otras que también deben poseer, son capaces de escribir “páginas nuevas” –con esencia de frescura- en el abultado historial de la Fiesta.

PERSONALIDAD; SER SOBRADAMENTE ATRAYENTES; LLENAR DE ASMOBRO; Y SER CAPACES DE ASUMIR EL PAPEL DE LA METÁFORA RADIANTE QUE SOBRE SÍ RESISTE LA IMPOSICIÓN DE CUALQUIER TÍTULO DE GRANDEZA.

Y tienen además otra virtud que si bien no es de su personal elaboración la hacen suya: “La intuición” –intuición de artista-. Habilidad que les hace percibir sin intervención de la razón que los hombres suelen burlarse de los monigotes de barro que al contacto con la humedad se desvanecen. Saben –intuyen- que la ruina profesional empieza cuando la ¿figura? no es capaz de saltar el puente que conecta al hombre con los dioses mortales”.

¿Hay en la actualidad un torero mexicano que embone sin contradicción en el cuerpo de la figura que contiene las virtudes anotadas en el párrafo anterior?

En la reflexión de hoy me auxilia la brevedad.

En síntesis, la “figura”, muy a pesar de los atributos que como seres individuales los hacen diferentes a los demás, nada es en sí toda vez que quien la determina –y reconoce- como tal finalmente es la conceptualización de la sociedad –conjunto –asamblea- de aficionados-.

Quede empero claro que las “figuras” son entes sólidos, auténticos, incapaces de dejarse sobornar por el chantaje y la mentira para estar brevemente en el aparador de las estrellas “de barro”.

¡El hombre es la medida de todas las cosas…!

Pero como cada hombre es distinto a los demás, inclusive a sí mismo en distintos momentos… Para unos aficionados es verdad que “fulano de tal” es “figura”, en tanto que para otros también es verdad que no lo es.

¿Cuál es la verdad?

Verdad es que en materia de toros la verdad es subjetiva, razón por la cual me inclino a creer que son dos cosas distintas el yo que conoce, y la otra la cosa real –verdadera- que se tiene por conocida.

Una cosa es el torero tenido como figura, y otra la figura que inventan los aficionados.

¿Con cuál se queda el amable lector…?