24 junio, 2019

2 ARRASTRE LENTO 2

PUES SÍ, NO HAY MANERA DE NEGAR QUE JOSÉ TOMÁS, SIENDO AYER UNA CHISPITA, ES HOY UN VERDERO INCENDIO.

¡“PERO SIGO SIENDO EL REY”!

PUES SÍ, NO HAY MANERA DE NEGAR QUE JOSÉ TOMÁS, SIENDO AYER UNA CHISPITA, ES HOY UN VERDERO INCENDIO.

¡“PERO SIGO SIENDO EL REY”!

El escándalo que ha provocado el triunfo contundente de José Tomás ayer en su reaparición en España no tiene punto de comparación. Dicho “acontecimiento”, pese a su limitada proyección inmediata a través de los medios, fue el motivo para que por la tarde noche nos reuniéramos para que, entre asombros, platicáramos del torero y su hazaña. Camino a la reunió quise comprender por qué el de Galapagar tararea constantemente con sigilosa emoción esa letrilla “Pero sigo siendo el rey”.

La reunión de cuates, amena y prolongada como suspiro de elefante, convocada sin citatorio por la costumbre, y sustanciada por el subyugante antojo de hablar y hablar de toros, fue realmente “cotorra”. Lástima que algunos tertulianos, en complaciente similitud con los loros y pericos, e instados por el gusto de decir y decir, hablaban y hablaban sin proponer mayor cosa para someterla al juico de la razón.

Pero hubo “alguien” que, movido por la curiosidad, le dio por cuestionar hasta el agobio al “matador” ahí presente (recuerde el lector que la táctica de su servidor es eliminar hasta donde es posible y conveniente los nombres de segundas y terceras personas para no dar la impresión de que estoy hablando por ellos, razón por la cual de nuevo me abstengo de escribir el suyo) que no tiene límite en los elogios al madrileño que ha elegido por gusto avecindarse en esta tierra que literalmente “le dio de su sangre a beber”.

El “matador”, adelantándose a mis propias palabras, definió con precisión y fluidez lo que a mí me ha costado, empero la coincidencia fue clara y evidente: JOSÉ TOMÁS ES UN IMPERATIVO METAFÓRICO: CHISPA Y FUEGO; RÍO Y TORRENTE; TORMENTA Y DILUVIO; TEMPESTAD Y REMOLINO; VOLCÁN Y TERREMOTO. Celebré que así lo haya dicho.

-“Matador, inquirió una voz que por su tono grave acaparó la atención del cónclave, por lo que hemos visto en la actualidad es válido afirmar que la genialidad de José Tomás es única, y en cierto sentido como que reinventa a los toreros del ayer que por revolucionados se convirtieron en lustrosas esferas celestes, ¿no le parece?

-“Tienes razón, contestó el veterano torero que, como dato curioso, jamás intentó despedirse en público pues él, a su manera, dice que “nació torero” y “morirá torero”. José Tomás, dijo, no es solamente un extraordinario torero pues con su actitud nos traslada al punto de partida del toreo como espectáculo público. José Tomás es mucho más: SI BIEN NO ES UNA REFORMA, AUNQUE SU ESTILO SÍ LO PUEDE PARECER, ES UNA REINVENCIÓN, UNA REPARACIÓN, O SI SE QUIERE UNA RENOVACIÓN. ¡Ya verán ustedes cuanto imitador de las formas va a generar la actitud y disposición del que sin duda ha causado una verdadera revolución en el nido de las estrellas!

Pausando con arte, ritmo y temple sus palabras, continuó con las oraciones que parecían acompasado discurso,…”Me queda claro, apuntó el diestro retirado pero sin retiro formal, que José Tomás es un destacado discípulo de la liturgia, de la solemnidad, del ritual, de la ceremonia. Es un torero que habiéndose criado en un ambiente a la antigua, hoy invita a los aficionados modernos para que abran sus ojos y vean que en el seno del toreo cohabitan “SOPPRESIVAMENTE” el drama, la tragedia, el dolor, la burla y la risa, la belleza y la fealdad, y la alegría dichosa del triunfo, y que vean que en el trazo del toreo hay línea rectas, curvas y torcidas. Me llama poderosamente la atención el hecho de que el madrileño a la quietud e inmovilidad las haya convertido en estrellas en espiral ascenso inacabado.

Con serena quietud, como la de los buenos toreros, alargó la exposición que tenía cautivados a los oyentes que apetecían la extensión de su decir. Y dándose tiempo para que su melodioso fraseo penetrara con sorprendente dulzura a los oídos y trascendiera hasta las mentes, remató con exquisitez la serie de ligados pensamientos. “Entiendo, comentó, a José Tomás porque por la vía de la mística fui introducido a la magia del toreo entendiendo que los tumultuosos desvaríos del “alma romántica” solo se expresan en la fogosidad del arrebato, plasmando en su manifestación la elegante figura de la quietud e inmovilidad, forma clásica en la que se “guardó culto principal al valor del dibujo y al predominio de lo lineal y escultórico.”

El silencio hablaba,…. hasta que el matador volvía a tomar la palabra desde el púlpito de su asiento,….”Confieso que me llaman la atención, y además me gustan, los toreros modernos que realizan el toreo como UNA FUNCION DE COMPLEMENTARIDAD ESPIRITUAL, obviando que despiertan mi interés los diestros que realizan el toreo de “hondura” por el simple hecho de expresar en ritmo, tiempo y forma las más puras esencias de lo “SUBLIME”, entendido éste como el PATRIMONIO VERDADERO DE LO ROMÁNTICO”.

Luego del natural espacio de la más depurada oratoria el matador tuvo la gentileza de mencionar mi nombre puntuando que “Por eso me cae bien José (claro, se refería a mi

persona), me cae bien porque es de los taurinos que comprenden que el toreo “CARO” es el QUE EMANA DE LOS MÁS PROFUNDOS SENTIMIENTOS DEL ALMA TORERA, y que de él importan como prioridad inocultable el contenido y el mensaje pasional que emanan de los más profundos sentimientos del hombre.”

Echándose el capote al hombro salió del ruedo de la oratoria con la modesta sencillez y humildad que le caracterizan dejando en claro que, “Pues sí, José Tomás es tan diferente que su diferencial deja en claro que hay un abuso formal en el toreo moderno <por lo menos en el mexicano>: LOS TOREROS MODERNOS PARECEN SER UNA CALCA UNOS DE OTROS. DE AHÍ QUE JOSÉ TOMÁS SE ASEMEJE AL REVÓLVER QUE, BALEANDO SIN CONTROL, MATA A LOS IMITADORES.

Se agotó la noche, y el amanece dio color al nuevo día. Antes de dormir creí haber entendido el por qué José Tomás canturrea en constate autoalabanza: ¡PERO SIGO SIEDO EL REY!

José Caro

24 DE JUNIO DE 2019

¿POR QUÉ LAS “ESTRELLAS DEL TOREO” -COMO DON JOSÉ TOMÁS- ELIGEN A AGUASCALIENTES PARA RADICAR EN TAN HOSPITALARIA CIUDAD?

Valga anteponer que, como un hecho indubitable, Aguascalientes por su sabor ambiental, ese que con tinte provinciano y hervidero de los murmullos de las voces y el dulce tañer de las campanas de los templos evoca las épocas de “lactancia”, y que religiosamente cumple puntual con sus obligaciones culturales, por su exquisito sabor ambiental ofrece una Fiesta de toros que, siendo la misma, cuenta con un sello diferente.

Aguascalientes siendo único –y acaso hasta irrepetible- es tan especial y “diferente” que, sometido a la observación de propios y extraños, tiene a la “ORIGINALIDAD”, convertida en carísima virtud, como la causal inmaterial de la gran admiración, solemnísimo respeto, y enamoradizo encanto que la enmarca como aura santificante se le tiene. Por eso, según la íntima confesión que un día me hiciera el ya fallecido don Alfonso Pedroza “La Gripa”, excelentísimo subalterno en su época de gloria, éste alabó la condición, en carácter de similitud, de Aguascalientes y el toreo. Don Alfonso, hombre recio en su carácter, y certero en la concepción de sus ideas, apuntó con meridiana claridad: “Pepe, me dijo, el toreo no se agota con el tiempo pues la “ORIGINALIDAD” es su credencial vitalicia, y vitalicia es la “ORIGINALIDAD” de Aguascalientes en su relación con la Fiesta de toros”. Tan “original” es que invita y seduce. ¿Cuánto torero y aficionado ha elegido esta tierra para primero vivir, y luego reposar aquí?

Al buen aficionado le queda claro que la Fiesta de toros como espectáculo público, siendo “una”, es virtualmente otra según en lugar en la que se lleva a cabo. Ese mismo aficionado –el buen aficionado- entiende que cuando se habla de la Fiesta mexicana se hace referencia a la que se realiza en el espacio geográfico llamado México. Siendo universalmente “una” la Fiesta, la mexicana –INDIVIDUALIZADA- por su acento y timbre, simples sutilezas, es “otra”.

En base a tal consideración se comprende que algunos aficionados europeos y centroamericanos digan que la Fiesta mexicana, comparándola con la de sus países tiene “diferencias” ciertamente perceptibles. “Diferencias” marcadas por –modos y maneras- las costumbres, las ideas, los ambientes, los temperamentos –carácter social- y la cultura en general.

¿Por qué la Fiesta de toros “mexicana” siendo la misma tiene “diferencias” en nuestro país? Lo cierto es que cuando se habla de la Fiesta mexicana en estricto orden de subordinación se ubica a las plazas de Aguascalientes en un lugar “aparte”, por no decir en primerísimo sitio. De ello no hay duda, aunque ciertamente precisar las “diferencias” no es tan simple toda vez que “el hilo de araña” –sinónimo que facilita la comprensión del término “sutil”- se desplaza entreverándose entre tejidos que requieren de una muy singular delicadeza para exponerla delimitando y estableciendo sus “diferencias”.

Una característica privativa de la Fiesta en Aguascalientes, adherida a la peculiaridad del estilo de la ciudad, es el colorido de su alegría y la sobriedad de su sencillez. Y si bien no tiende a despreciar la rigurosa solemnidad, tampoco es incondicional al rigor extremo que le da tintes de acartonada rigidez a la seriedad que no alcanza a relacionarse con el relajamiento metódico en la espontaneidad y la frescura de la vida misma de la Fiesta.

Lo cierto es que en Aguascalientes se alaba la excelencia, y se repudia la vulgaridad, pero no se tensa la sensibilidad del taurino cuando brevemente desaparece la primera, y en chispazos reaparece la segunda. La tolerancia del taurino de Aguascalientes es ciertamente el pautado de la composición musical de su Fiesta de toros. Queda claro que Aguascalientes, adorando la “categoría”, sabe poner su canto en las manos del viento para que, volando por aquí y por allá, encante a los oídos que, “emocionados”, logran entender la gozadora perpetuidad de su “alegría”.

Valga como media en los tercios, cual remate al estilo Romero: El amable lector seguramente comprenderá que unas palabras van en sentido vertical y otras en sentido horizontal, lo cierto es que en la cruz de las mismas sobresale la señal que el toreo es un mágico universo conservado en un almacén de imágenes y de signos puestos al servicio de la creatividad y la “ORIGINALIDAD”, de tal suerte que ME RESULTA IMPOSIBLE NEGAR QUE AGUASCALIENTES, SIENDO EL MÁS “OIRIGINAL” Y CREATIVO –TAURINAMENTE HABLANDO- DE LOS ESTADOS DE MÉXICO, ES TAN DIFERENTE –EN DONDE SOBRESALE LA PULCRITUD Y LA SENCILLEZ- QUE TENIENDO LA FIESTA –SIENDO LA MISMA- COMO LA TIENEN TODOS LOS DEMÁS, ES ÚNICA POR SU ESCENCIA, ESPÍRITU Y ESTILO, ESFERAS EN DONDE PREDOMINA LA ALEGRÍA, LA CREATIVIDAD, Y LA “ORIGINALIDAD”.

Bienvenidas las estrellas, COMO DON JOSÉ TOMÁS, lástima que “caprichudo como supongo que es”, le dé tan poco a la afición de la ciudad que le acogió con respeto, admiración y afecto.