29 agosto, 2019

LLANTO POR MANOLETE… Y SU ELEGÍA A 72 AÑOS DE SU PARTIDA

28 de agosto de 1947 la cornada, 29 de agosto, al amanecer, la muerte… 72 largos años han pasado ya desde la tragedia en el coso Santa Margarita, en Linares, perteneciente a la provincia de Jaén, en la comunidad autónoma de Andalucía, la misma tarde en que el destino le tenia deparado a Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” -de tan solo 30 años de edad

¡Linares, Linares!/enluta tu corazón/con crespones y alamares… Que ha muerto de la afición/el pilar de los pilares.

Pero si no puede ser…/¡lo vi con mis propios ojos y no lo puedo creer!
 

28 de agosto de 1947 la cornada, 29 de agosto, al amanecer, la muerte… 72 largos años han pasado ya desde la tragedia en el coso Santa Margarita, en Linares, perteneciente a la provincia de Jaén, en la comunidad autónoma de Andalucía, la misma tarde en que el destino le tenia deparado a Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” -de tan solo 30 años de edad- la negrura de la vida, ella, en uno de los tres papelillos que se acurrucaba en el interior de la copa de un sombrero cordobés. El papel tenía solo dos cifras, una ellas era el 21, indicando que el astado de 459 kilos, bautizado como “Islero”, le correspondía lidiar al hijo de doña Angustias, el mismo que le hirió en el muslo derecho… “Cuarenta minutos de operación para una cornada en el fatídico triángulo de Scarpa con una trayectoria hacia arriba de 20 centímetros y otra hacia abajo de 15 centímetros. Rota la safena y contorneando la femoral. El doctor Garrido dio pronóstico muy grave. Sin embargo…

Directo de Madrid llega antes del amanecer el doctor Jiménez Guinea, se dice -y existen graficas- que el diestro había fumado del cigarrillo que tenia el subalterno Rafael Saco Rodríguez, su primo al que llamaba como “El Pelu”. El medico llegado llevaba una buena dosis de un suero que aplicado en Cádiz, a un grupo de personas que habían sufrido quemaduras, no les había funcionado en nada, dice un periódico español…

“Manolete murió a causa de un suero que se le administró tras la cogida, según afirmó ayer Fabián Garrido, actual médico de la plaza de toros de Linares, donde se produjo la tragedia. Garrido, hijo del médico del coso que atendió al torero, explicó en la clausura de la VI Semana del Toro de Lidia que la cornada no era mortal, sino similar a otras, y que su padre procedió a ligar los vasos rotos. Manolete presentaba además un choque traumático, del que se recuperó. Pero el médico de la plaza de toros de Madrid, Luis Jiménez Guinea, le administró un suero de plasma desecado, utilizado durante la Segunda Guerra Mundial, que tenía mala fama. El torero murió tras administrarle el primer centímetro cúbico”.

El doctorado

Jiménez Guinea, se dice, pregunto a Camará y a Álvaro Domecq si aplicaba el mencionado líquido, por lo mismo es que todos se preguntan por qué lo hizo, el ganadero y el apoderado nunca se separaron del herido -cuidando que la novia del torero pasara a verlo y este solicitara casara con ella en articulo mortis- ya que ella heredaría la fortuna del diestro que conocía Domecq la tenia acomodada en la ciudad de México, Distrito Federal, a donde deseaba radicar y así evitar las habladurías en contra de la mujer a la que adoraba, Lupe Sino. Se llegó a escuchar que “Manolete” murió gracias… ¡A dos!

El cambio de residencia es cierto, adjunto presentamos lo declarado en abril de ese mismo año por “El Pelu”, una muestra más que el dinero estaba en nuestro país.

En Internet encontramos el poema de Manuel Altoaguirre en homenaje al caído.                                                                 

Llegan de Sierra Morena

a la plaza de Linares

para ver a Manolete

los mineros de Arrayanes.

Suben de la oscura tierra

para que a la tierra baje,

a minas de plata y gloria,

quien fue de acero en su arte.

Un anillo gris, de plomo,

forma el público. La tarde

cenicienta se oscurece

sobre grises olivares.

Manolete, todo alma

caballero de diamante,

luce sus últimas luces

en la plaza de Linares.

¡Qué espada como su espada,

envidia de los arcángeles!

¡Qué revuelo como el vuelo

de su capote en el aire,

ala que tiene la muerte

como fin de su viaje!

Rodó el toro por la arena

donde olvidaba su sangre

Manolete, que no quiso

sin matarlo retirarse.

¡Qué gran torero, torero,

torero, torero grande!

¡El de la triste figura,

tan triste como elegante!

¡Tan cumplidor, tan valiente,

tan trágico, tan suave”

Serán las plazas de toros

colgadas de las ciudades

como coronas de luto

que su memoria acompañe.

Que un público de gardenias

y pensamientos rebase

las barreras y tendidos

donde florecieron antes

tanto clavel varonil

y tanta rosa fragante.

Murió el torero en España.

Su muerte cruzó los mares.

Lágrimas de España y Méjico

llueven en los funerales.

ELEGÍA A MANOLETE

¡Pero si no puede ser

lo vi con mis propios ojos

y no lo puedo creer!

¿Sabe usted una cosa, mare?

¡Hoy ha muerto Manolete

en la plaza de Linares!

Qué momento más tremendo.

Lo he visto morir matando

le he visto matar muriendo.

Fue un torito traicionero

de la raza de Miura

que le llamaban Islero.

Mucha casta, más bravura.

! Malhaya sea la fama

de los toros de Miura!

Pero si no puede ser…

! lo vi con mis propios ojos

y no lo puedo creer .!

¡Linares, Linares!

enluta tu corazón

con crespones y alamares

que ha muerto de la afición

el pilar de los pilares.

Tiene los ojos cerraos

el mejor de los toreros

también se llamó Manuel

lo mismo que el Espartero.

El as de los ases fue

mezcla de gitano y moro

Manolete el cordobés

su vida dejó en un toro.

En Córdoba se ha enlutao

el más alto minarete

que en la plaza de Linares

mató un toro a Manolete.

Estatua levantarán

al rey de la torería

pero no conseguirán

la majestad que él tenía.

¡Linares, Linares!

enluta tu corazón

con crespones y alamares…

Que ha muerto de la afición

el pilar de los pilares.

Pero si no puede ser…

! lo vi con mis propios ojos

y no lo puedo creer!