11 abril, 2020

DOMINGO DE TRISTEZA TAURINA EN SEVILLA

La Maestranza permanecerá cerrada por vez primera en 81 años en fecha tan señalada
Este Domingo de Resurrección, 12 de abril, no habrá toros en Sevilla. Las puertas de la plaza de la Real Maestranza permanecerán cerradas por vez primera desde hace 81 años, pues desde 1938 se ha celebrado ininterrumpidamente la inauguración de la temporada el día que marca el final de la Semana Santa.

Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla.A.L

La Maestranza permanecerá cerrada por vez primera en 81 años en fecha tan señalada

Este Domingo de Resurrección, 12 de abril, no habrá toros en Sevilla. Las puertas de la plaza de la Real Maestranza permanecerán cerradas por vez primera desde hace 81 años, pues desde 1938 se ha celebrado ininterrumpidamente la inauguración de la temporada el día que marca el final de la Semana Santa.

Todo estaba previsto para que el teatro Lope de Vega albergara al mediodía a cientos de aficionados para escuchar el pregón de la feria taurina, que este año debía pronunciar el escritor catalán Félix de Azúa. Y por la tarde, con los tendidos abarrotados y colgado el cartel de ‘no hay billetes’, a las seis y media en punto, como es preceptivo, las cuadrillas pisarían el albero sevillano para abrir un año cargado de esperanza.

Pero la pandemia del coronavirus ha hecho trizas todas las ilusiones. Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Roca Rey, cartel anunciado para tan señalado día, permanecerán en su confinamiento, y los toros de Garcigrande no han salido del campo salmantino.

Ya no es posible volver a imaginar el toreo a la verónica con ese extraño personaje de La Puebla del Río, ni indagar en el espíritu de Talavante tras su reaparición este sábado 11, en la plaza de Arles, -festejo también suspendido-, ni el momento de Roca Rey después de largos meses de convalecencia.

Este domingo sevillano, tradicionalmente soleado, alegre y venturoso, tras siete días de pasión, religiosidad y ocio, se ha vuelto triste y taciturno. Ni ha habido cofradías en las calles ni habrá toros en La Maestranza. Parece como si el Cristo de Sevilla no hubiera resucitado.

Se rompe así una tradición anclada en el sentimiento más íntimo de una ciudad, y una de las corridas más importantes del calendario taurino mundial pasará a la historia como un sueño marchito e irrealizable.

Ahí queda, eso sí, la historia taurina del Domingo de Resurrección en Sevilla, plagada de triunfos, silencios y fracasos, pero todos cimentados en la alegría de la antesala de una alegre e ilusionada Feria de Abril, un ciclo fundamental en el devenir de cada temporada.

Este Domingo, con mayúsculas, ha sido protagonista en la Sevilla taurina de los últimos siglos.

Se celebraron festejos en los últimos años del siglo XIX, y comenzó la nueva centuria con toros al final de la Semana Santa, y así, con algunas puntuales interrupciones, hasta la Guerra Civil.

Desde 1938 hasta hoy, la Sevilla taurina ha vestido sus mejores galas para anunciar de manera esplendorosa el inicio de un nuevo año taurino, coincidente con la florida primavera del sur.

En esta plaza, y en fecha tan recordada, ha sido protagonista Curro Romero, que se ha vestido de luces en 23 ‘domingos’, ha concedido 8 alternativas y ha deleitado y ‘enfadado’ a sus muchos partidarios, seguido por Espartaco, que se ha anunciado 11 tardes de ‘resurrección’.

Un virus ha destrozado la historia, la tradición y las ilusiones. Este domingo, soleado y venturoso en Sevilla, se levanta triste y taciturno. No ha habido Semana Santa en las calles, no ha habido pregón taurino y no hay corrida.

Este domingo sevillano es de dolorosa tristeza taurina…

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