13 agosto, 2020

MUSEO TAURINO

Muchas veces se habló de tener un Museo Taurino de Puebla y hasta se llegó a informar que el Gobierno del Estado o el municipal habían ofrecido un local para su instalación. Incluso, en cierta ocasión personas de un grupo de la ciudad de México estuvieron en la Peña Taurina Poblana, para ver lo que se tenía.

Por cierto, que se contaba con varias cabezas de toros famosos que les había donado la Asociación de Charros y que antes estuvieron en la parte baja, amplios salones del comedor y cantina de la Plaza del Charro, entre ellos se contaban la de “Cobijero” causante de la muerte del Torero de México Alberto Balderas y la de “Calao”, éste que causó grave cornada a don Luis Castro “El Soldado” ambos de Piedras Negras.

Muchas veces se habló de tener un Museo Taurino de Puebla y hasta se llegó a informar que el Gobierno del Estado o el municipal habían ofrecido un local para su instalación. Incluso, en cierta ocasión personas de un grupo de la ciudad de México estuvieron en la Peña Taurina Poblana, para ver lo que se tenía.

Por cierto, que se contaba con varias cabezas de toros famosos que les había donado la Asociación de Charros y que antes estuvieron en la parte baja, amplios salones del comedor y cantina de la Plaza del Charro, entre ellos se contaban la de “Cobijero” causante de la muerte del Torero de México Alberto Balderas y la de “Calao”, éste que causó grave cornada a don Luis Castro “El Soldado” ambos de Piedras Negras.

De esos dos toros lo han tomado muchos periodistas y aficionados, para crear la “leyenda negra” de esa famosa y magnífica ganadería en la que no tienen razón, pues todos los toros dan cornadas cualquiera sea su procedencia y es que en la actualidad a la bravura de los toros se prefiere la docilidad.

Pero, volviendo a los museos, la mayoría de los buenos aficionados por su amor a la fiesta, conservan cosillas relacionadas con la misma, y así hay coleccionistas de boletos, carteles, fotografías, revistas, divisas y hasta la arena de los redondeles que-por ejemplo los que visitaron España-llegaron a pisar.

Sin ser museos, conozco dos personajes que han acumulado diversas cosas taurinas; por ejemplo: Agustín Vega Silva, tercero de la familia en llevar ese nombre, que en su casa tiene expuestas colecciones de fotografías, tiras de mano, cromos, litografías, ternos de luces que usó durante su carrera don Agustín Vega Tejeda, su señor padre, el terno caña y negro que usó Armando Zeleny en su presentación en “El Toreo de México”, y cabezas de toros.

Otro muy buen aficionado, Rafael Ramírez, me sorprendió cuando visité por vez primera su domicilio, los muros tapizados de todos esos elementos que guardan los aficionados, incluso el terno rosa y plata que el torero poblano Ángel García-el “Chaval padre”-vistió durante su temporada triunfal en la Plaza “México” y muchas otras cosas bonitas de la más bella de las fiestas.

A propósito que Rafael es un estupendo artesano taurino, ya que es quien adorna muy vistosamente las imágenes de la Virgen de la Esperanza, “La Macarena” y “Jesús del Gran Poder”, los actuales patrones de la torería mundial y que lucen en buen número de los hogares de taurinos poblanos.

      Y… ¡Suerte!