18 febrero, 2021

HOY HACE 25 AÑOS
GRAVÍSIMA CORNADA SUFRE JOSÉ TOMÁS

Se trataba del anillo de la plaza de toros de Autlán de la Grana, Jalisco y se lidiaba un encierro quemado con la marca de Begoña. Un joven diestro español, bien familiarizado ya con la fiesta mexicana, José Tomás, salía a escena desdoblando el capote para recibir a su adversario.

Se trataba del anillo de la plaza de toros de Autlán de la Grana, Jalisco y se lidiaba un encierro quemado con la marca de Begoña. Un joven diestro español, bien familiarizado ya con la fiesta mexicana, José Tomás, salía a escena desdoblando el capote para recibir a su adversario.

Ya en su etapa de matador de novillos el de Galapagar había amenazado con lo que sería posteriormente el centro de su tauromaquia: un aguante endemoniado.

Aquel 18 de febrero de 1996, con título taurómaco recién estrenado, no fue la excepción; encajó las zapatillas sobre el arenoso teatro y soportó sin prudencia la vencida del antagonista, pagando los correspondientes aranceles de semejante actitud. El bóvido hizo lo natural, asestar en el blanco, colgarlo en su pitón diestro por un instante y soltándole luego con severísima cornada.

José Tomás, constantemente asociado con la sangre.

Don Pedro Julio Jiménez Villaseñor (q. e. p. d.), quien sabe en qué forma, se hizo del original del parte técnico de la tremenda herida:

“Nombre jose Tomas Roman Martinez.

Edad 20 años.

Fecha 18 -02-96

N.O.T.A DE LESIONES…

Yo medico Subscrito al servicio de Urgencias del IMMSS de autlán de navarro, recibo a JOSE TOMAS ROMAN MARTINEZ con edad de 20 años lo cual es traido por la cruz roja directamente de la plaza de toros ANTONIO BALDERAS , con herida en region inguinal izq . con salida abundante de material hematico por lo cual pasa directamente a quirófano.

las lesiones son las siguientes,

a) . herida inguinal izq. antero/medial de aproximadamente de 12 a 15cm. que intereso piel, tejido celular subcutaneo facia músculo y desgarro de la vena femoral profunda en un 30%aproxmadamente, escasos 8mm del resto del paquete vascular. y de la arteria Femoral. y lesiones de las venas tributarias de la vena femoral profunda safena.

se paso directamente al servicio del quirófano.

son lesiones que por sus caracterisicas, ponen en peligro la vida y duran mas de 15 dias en sanar.

Extiende este documento para fines y usos legales.

atte dr alfonso Castrejon salinas.

S. S. A. 104972”.

C. Prof. 836478

(Jiménez Villaseñor Pedro Julio, 1996, las cornadas a José Tomás y a Tomás Campuzano en Autlán de la Grana, Jalisco. Nuestro Jaén, 22 de agosto del 2012)

En la mesa de operaciones, el galapagareño sufrió un par de paros cardiacos como producto de la bárbara pérdida de sangre.

Longitudinal y penosa fue la convalecencia.

Don Manuel Arellano, antaño transportista de ganado de lidia, hogaño finado de grato y nostálgico recuerdo, ardorosa, desinteresada y eficazmente cooperó para una convalecencia exitosa y menos sufrida del joven coletudo.

En Aguascalientes, aún en calidad de novillero, había vivido su bautizo de sangre en el viejo coso del barrio de San Marcos, cuando un utrero con el hierro de Torrecilla, el 22 de mayo de 1994 le penetró en el muslo izquierdo dejándole dolorosa trayectoria de hasta 30 centímetros.

Pero su femoral sería nuevamente lacerada. 2010, sábado 24 de abril, Monumental aguascalentense, plena feria. Salió “Navegante”, en puntas –me consta- y al cortarle imprudentemente el viaje, llegó la otra cornada a su cartografía corporal; una de la que los hidrocálidos han hecho demasiado escándalo en más de un sentido. Pero merece ese episodio un cuento y cuenta aparte. Figura de época, por algunos tasado, el último revolucionario del toreo, por otros, no dejó de pecar gravemente para con la fiesta azteca, que tanto y tanto le dio. Caprichoso y caprichudo ha tenido una actitud absolutista y palera en donde la “prensa especializada” ha sido su besa botas y títere a la vez. También le gustaron los “bernalditos”, “teofilitos”, “fernanditos y otras anestesias y jamás dejó de usar el recurso de pudiente para imponer a gusto sus comodinas y abusivas pretensiones. Y todo ese paquete de hermosuras, admitido y, lo peor, permitido por la, teóricamente, autoridad.