25 julio, 2021

PELIGRAN LAS CORRIDAS DE TOROS EN ABRIL EN SEVILLA

Los toros en Sevilla están en el aire. A medida que se acerca la fecha del 18 de abril, día previsto para la inauguración de la temporada en La Maestranza, aumentan las posibilidades de que las puertas de la plaza permanezcan cerradas hasta que cambie sustancialmente la situación sanitaria provocada por la pandemia. El propio presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha enfriado este lunes las ya escasas ilusiones y posibilidades para que se pueda celebrar la Feria de Abril.

Los toros en Sevilla están en el aire. A medida que se acerca la fecha del 18 de abril, día previsto para la inauguración de la temporada en La Maestranza, aumentan las posibilidades de que las puertas de la plaza permanezcan cerradas hasta que cambie sustancialmente la situación sanitaria provocada por la pandemia. El propio presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha enfriado este lunes las ya escasas ilusiones y posibilidades para que se pueda celebrar la Feria de Abril.

Moreno ha recordado que “la ley es para todos”, y marca un distanciamiento de metro y medio, algo que hay que cumplir “en todos y cada uno de los rincones”, a la vez que ha recordado que es algo que está pasando en teatros, y que se acaba de vivir en Sevilla una final de la Copa del Rey de fútbol sin público por la “compleja” situación.

El presidente ha dicho que entiende el problema de viabilidad y rentabilidad que supone para los empresarios, pero en la actual situación “las normas tenemos que cumplirlas todos” y la salud “tiene que prevalecer por delante de cualquier actividad”.

Así, a día de hoy, si los datos de los contagios no mejoran, se puede afirmar que la Junta de Andalucía no aceptará ampliar el aforo al 50%, que es la condición anunciada por el empresario Ramón Valencia para ofrecer toros en Sevilla.

El Gobierno andaluz se remite al decreto ley autonómico de 29 de octubre de 2020, aún en vigor, que establece que en los espectáculos taurinos se deberá guardar una distancia de metro y medio entre los espectadores, y que no se puede superar el 50% de aforo permitido en el nivel de alerta sanitaria 2, en el que está la provincia de Sevilla. En el caso de La Maestranza, la mitad de aforo serían 5.000 personas, pero si se aplica la distancia del metro y medio, solo podrían cubrir los tendidos unas 1.500 personas, lo que supone el 12% del total de localidades.

Fuentes de la Junta de Andalucía aseguran que no están en contra de la celebración de festejos, y prueba de ello es que se han celebrado tres corridas, dos en Ubrique y una tercera en Morón de la Frontera, pero con el cumplimiento exhaustivo de la normativa sanitaria. Este mandato lo conocía el empresario sevillano cuando presentó los carteles del abono sevillano el pasado 12 de marzo, y así se lo reiteró la Junta en la reunión que mantuvo, junto a Simón Casas, el pasado 18 de noviembre con los responsables taurinos autonómicos.

El propio Valencia anunció el día de la presentación de los carteles que los festejos se podrían celebrar si la situación sanitaria aconsejaba un aumento del aforo. Según fuentes de la propia Junta de Andalucía, la empresa Pagés se ha precipitado a la hora de diseñar unos carteles de figuras que exigen una alta facturación en taquilla para hacer frente a los gastos que generan.

La opinión del comité de expertos

Las mismas fuentes añaden que no es previsible que el comité de expertos cambie el criterio en los próximos días habida cuenta de que el número de contagios en la provincia es superior al mes de enero, por lo que se mantendrá la norma establecida el pasado mes de octubre.

Si las espadas siguen en alto por parte de la empresa y del Gobierno andaluz es más que probable que no se puedan abrir las puertas de la Maestranza el próximo 18 de abril, que están cerradas desde octubre de 2019. El empresario habrá lavado su imagen ante la afición y la Real Maestranza con la presentación del abono, peo cada vez adquiere más peso la opinión de que Ramón Valencia ha pretendido echar un pulso a la Junta de Andalucía a sabiendas del impedimento de la normativa vigente, en lugar de presentar un abono más barato en cuanto a toros y toreros, que hubiera sido posible con los 1.500 espectadores que marca la situación sanitaria.