25 julio, 2021

HOY HACE 67 AÑOS
César Girón corta un rabo en la real maestranza sevillana

Si, el toreo americano se ataviaba de oro puro en la madre patria el 29 de abril de 1954; nada menos que en uno de sus cosos más importantes, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. César Girón “El León venezolano” reeditaba la hazaña que apenas 48 horas antes había protagonizado sobre el mismo dorado albero: cortar un rabo ante el pasmo de público y alternantes. Volvía a juguetear con el aire el “Alma Llanera”. Durante la función referida en la cuartilla al frente, se prodigó con su espectacular tauromaquia ante un bicorne enrazado del criadero de Salvador Guardiola. Tan extravagante palmarés, hasta la fecha, no ha sido igualado, ni siquiera imitado.

Este formidable coletudo nació el 13 de junio de 1933 en la localidad venezolana de Choroní, Estado de Aragua y junto con sus hermanos Francisco “Curro Girón”, Rafael, Efraín y Pedro Enrique construyó una de las dinastías toreras más importantes de América.

César despega su carrera como novillero en su natal país y en esa categoría atraviesa el Atlántico para llegar a la madre patria. Ahí, en el coso de Barcelona debuta el 16 de marzo de 1952. La severa capital ibérica le estaba esperando y a ella va para triunfar sonoramente en la Monumental del barrio venteño el 10 de julio.

Con estos brillantes antecedentes, y otros más en su país de origen, llega a la tarde de su alternativa. La Monumental de Barcelona le recibe nuevamente, ahora el 29 de septiembre de 1952 para que otro diestro, éste mexicano, Carlos Arruza le otorgue el título de doctor en tauromaquia bajo la testificante mirada de Agustín Parra “Parrita”.

Aquel mismo año de la hazaña sevillana engrana otro éxito a las fojas de su biografía; ahora en la añosa plaza de Acho de Lima, Perú. El 1° de noviembre se estrechó con dos antagonistas de la dehesa local de Huando: “Pacomio” y “Nacarillo”; de aquel empuñó las orejas y el de cerdas y de éste las orejas, el de cerdas y una pata. La tremenda concesión no se había otorgado nunca y jamás se volvió a dar en este coso sudamericano, ya que a partir de aquello fue prohibido. Por otra parte, la cosecha de apéndices le hizo obtener el trofeo “Señor de los Milagros”.

Bien enrachado, coloca su nombre en lo más alto del escalafón ibérico en 1954 y 1956, algo que no dejaba de preocupar a toreros españoles principalmente.

César Girón, el portentoso diestro venezolano.

En su lista de triunfos en la Monumental de Madrid sobresalen cinco salidas por la Puerta Grande: 1955, 1956, 1958, 1962 y 1963, otro palmarés que retortijones generó en más de dos “taurinos” iracundos españoles.

Torero de rasgos físicos recios, mestizos tremendos, fue de un estilo de toreo deportivo; variado con capa, banderillas y muleta –creó el pase de la “girondina”-, basó su hacer en los anillos sobre unas portentosas facultades físicas y sobre un carácter por demás fuerte.

Luego de un concienzudo análisis, la crítica taurina le colocó como uno de los diestros más importantes del siglo XX.

Lamentablemente las fauces del asfalto le estaban esperando; el 21 de octubre de 1971 fallece a causa de un accidente de tránsito acontecido en el Km. 71de la autopista Regional del Centro que enlaza a Caracas con Maracay.