21 septiembre, 2021

HOY HACE 32 AÑOS
Inicia su divino desmayo José Antonio Llaguno Ibargüengoitia

El 26 de agosto de 1989 en la imponente, hermosa, histórica y convulsa Ciudad de México se presenta la defunción de José Antonio Llaguno Ibargüengoitia; todo un personaje el hombre, ganadero de reses de casta, para mayores señas.

El 26 de agosto de 1989 en la imponente, hermosa, histórica y convulsa Ciudad de México se presenta la defunción de José Antonio Llaguno Ibargüengoitia; todo un personaje el hombre, ganadero de reses de casta, para mayores señas.

Varios terraplenes ganaderiles se entrelazan en la vida de José Antonio.

La dehesa de Torrecilla, primer criadero desgajado directamente de la gloriosa y legendaria San Mateo, se ubica en el rancho El Sauz, en feudos que pertenecen a la alcaldía zacatecana de Saín Alto.

Cuando los hermanos Antonio y Julián Llaguno deciden separarse en cuanto a la actividad de criar ganado de lidia, don Julián es que funda Torrecilla; para el efecto, es entendible y muy natural, da libre en sus potreros a vientres y varios toros padres con sangre sanmateína. Esto en 1932.

Ese mismo año la nueva divisa se presenta en “El Toreo” de la Condesa de la Ciudad de México; fue el 20 de noviembre y con un cartel en el que se imprimieron los célebres nombres de Fermín Espinosa “Armillita” y Alberto Balderas y el del ibérico Luis Gómez “El Estudiante”.

Un libro con tema especial demanda el destacado hierro, toda vez que fue protagonista de la época de oro de la tauromaquia azteca. La mayoría de las figuras de semejante episodio burilaron faenas inmortales con bicornes torrecillenses. Entonces nombres como los de Fermín Espinosa “Armillita”, “El Soldado”, Lorenzo Garza, Alberto Balderas, Silverio Pérez, Jesús Solórzano, Fermín Rivera, Rafael Rodríguez, Antonio Velázquez y Carlos Arruza, Manolete y Antonio Bienvenida, entre otros, se amigaron con los de “Señorito”, “Porrista”, “Canta Claro”, “Florista”, “Peregrino”, “Barba Azul” y otros.

Edificada la enrome plaza de lo que sería la “Ciudad de los Deportes”, Torrecilla continuó grabando su rica historia. En sus estadísticas se cuentan 15 toros que propiciaron a sus matadores el corte de rabo. Este número la pone

como la divisa a la que más trofeos de cerdas le han logrado en el Cono de la Nápoles en toda su historia.

Ya con una labor ganadera reconocida, hecha figura su dehesa, don Julián fallece el 4 de abril de 1956, heredando el título y la marca de Torrecilla a su vástago don José Antonio Llaguno Ibargüengoitia, motivo de estas letras.