27 julio, 2021

José Caro

¿VOLVERÁN CON SU PRIMITIVO Y TRADICIONAL SABOR LA FERIA DE SAN MARCOS Y LA ROMERÍA?

Platicábamos de las festividades que, dentro del marco de las tradiciones provincianas, han llenado de alegría a la próspera ciudad de Aguascalientes. Comentábamos de ellas porque, en su ausencia, han dejado un cierto sentimiento de devastación. Si bien la más notable es la de la feria de San Marcos, también ha calado la de la Romerías y las peregrinaciones que le preceden. En el curso de las lamentaciones hubo quien expresó con aire de simpática nostalgia la ausencia de la feria de La Vendimia.

ARRASTRE LENTO

Me gustan los aires sonoros y escandalosos del “feroz reproche” de los aficionados que protestan en los tendidos de las plazas de toros, y más cuando tienen razón

“Pasión”, fuego no extinguido que arde y quema

Señores, la “pasión” es un componente natural en la fiesta de toros

Siempre ha sido una esperanza inútil el deseo de uniformar criterios

ARRASTRE LENTO

SI LO VEN ASOMBRADO Y EXTRAÑANDO EL ESCÁNDALO DE LA FERIA Y EL RUMOR DE LA PLAZA DE TOROS NO SE ASOMBREN PUES, HOMBRE COMO ES, EL BUEN MARQUITOS PUEDE EXPERIMENTAR “SANTA CURIOSIDAD”

¡NO LO PUEDO CREER!

CUANDO LA CABELLERA BLANCA NO PRUEBA CIENCIA NI VIRTUD EN SU COLOR, POR LO MENOS AFIRMA QUE HAY “EXPERIENCIA”

Tengo claro que la experiencia es sinónimo de prudencia. Ojalá y sea ese el perfil de mi comentario: la prudencia.

ARRASTRE LENTO

NO, NO ME ENTIENDO -NI A MI VIDA- SIN LA LUZ DE LA ESTRELLA DEL TOREO”

¡PRIMERO LA SALUD!

Por asociación de acontecimientos me viene a la memoria aquel 26 de abril de 2009. Recuerdo que, si bien ya conocía los estragos de las sensaciones novedosas originadas en el seno del espectáculo del toreo, nunca había padecido la encendida conmoción del relampagueante y súbito vértigo de la frustración no anunciada, efecto que, por su hondura, bruscamente oprimió el alma de quienes esperábamos gozar embelesados en la contemplación deleitosa del iris fascínate de la Fiesta de toros.

ARRASTRE LENTO

¿POR QUÉ ENTRE RUMORES SE DEPRECIA LO HECHO POR ANTONIO FERRERA Y JOSÉ GUADALUPE ADAME “JOSELITO” EN LA PLAZA MÉXICO?

¿POR QUÉ MOTIVOS ESE RUMORAR SE PERFILA PARA DESPRESTIGIAR A QUIEN NO LO MERECE?

ARRASTRE LENTO

¿POR QUÉ EN EL IMAGINARIO COLECTIVO DE LOS AFICIONADOS –CONVENIO CONCEPTUAL- SIENDO LA PLAZA MONUMENTAL MÉXICO ADULTA, Y EN CONSECUENCIA MAYOR DE EDAD, ¿NO DA NOTABLES VISOS DE “MADURAR”?

“HEROÍSMO SÓLO PARA LOCOS”

Verdad o mentira: El “sentido común, el más raro de los sentidos. ¿será cierto?

En mi juventud el diálogo -el que sobrevive en mí como recuerdo- con aficionados adultos dibujó en la pantalla de la mente imágenes que hoy cobran lustrosa vida. Dialogaban en amena charla Víctor Manuel Esquivel, en aquellos años además de cronista representante de la empresa de la plaza “La Aurora”, Jaime Rojas Palacios “El Jesuita”, y el aficionado señor Pietri

RECUERDOS BELLAMENTE ADORMECIDOS SON LOS QUE SE TIENEN DE LOS TIEMPOS PRETÉRITOS Y DE LOS GRANDES TOREROS DEL AYER

Ocurrió lo que tiene que, como obligación ordenada por el “sino”, tiene que ocurrir. Y ayer no fue la excepción. Lamentando que las entradas –asistencia de espectadores- en la plaza México acusen desinterés masivo, el recuerdo de los años pretéritos puso en la pantalla de la memoria las “escandalosas” entradas que se registraban en el coso que fue construido precisamente para dar albergue a multitudes.

2 ARRASTRE LENTO 2

(1)
EN LA IMAGINACIÓN REAPARECE DON JOSÉ ALAMEDA LUEGO DEL “RESCATE” DE FERMÍN RIVERA Y JOSÉ MAURICIO DE LA ESENCIA PSICOLÓGICA DEL TOREO: “LA PASIÓN”

“EL TAURINO MEXICANO MODERNO, IMITANDO A LOS “GUADALUPANOS”, CREÉ SANTIFICARSE PERPETUANDO EN LA MEMORIA LO QUE EN LA REALIDAD VA QUE VUELA A SER UN ALBOROTADO RECUERDO, LASTIMERO ABORTO DE SU HISTÓRICA GRANDEZA”

Hoy, 8 de diciembre, me despertó, a eso de las seis del mañana, el tañer de la campana mayor del templo de Guadalupe. Reconciliar el sueño me fue imposible: preferí sentarme ante el teclado y agilizar los dedos para dar cuerpo físico a mis pensamientos. Y así ocurrió.

Negarlo sería absurdo. El fenómeno “guadalupano” revive y late; en tanto el fenómeno del toreo se asfixia sumergido en el océano del desprecio social, y muriendo poco a poco, cree revivir.